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Steven Soderbergh volvió a contar para la
segunda parte de Ocean's Eleven con la inestimable colaboración y la
visión musical de David Holmes.
Mezclador, productor y autor de bandas sonoras, irlandés cuya mayor virtud
es la recreación de ambientes para películas con mucho gancho comercial.
Un músico-Dj que cuenta ya, desde que comenzó su cabalgadura allá por
principios de los noventa, con una amplia ristra de discos, colaboraciones,
sesiones en directo, y música para documentales de la televisión inglesa y
películas. El señor David Holmes es un rastreador de tesoros musicales y
joyas perdidas en el mayúsculo bosque de la serie b, la música soul, funk y
el rock para reciclar. No obstante, se le conoce como un paquidermo melómano
y es conocida su colección de discos de vinilo en el mundo musical. En
Ocean´s Twelve volvemos a tenerle en una de sus facetas más
características: la del reciclaje de viejas canciones transformadas por arte
de su visión estilística en nuevas joyas sonoras de alta capacidad de
ensoñación. Al tomar trozos y pequeñas piezas “robadas” de tesoros antiguos
se consigue finamente evocar el glamour de cinematografías pasadas
(fundamentalmente la década de los sesenta y los años setenta) y el
romanticismo edulcorado del cine a bajo presupuesto. Su enorme imaginación
para ambientar secuencias de intriga, suspense y acción gracias a unas
composiciones tremendamente rítmicas, sonoras y proteicas le han convertido
en el compañero ideal de Steven Soderbergh. Ésta es la segunda vez que
trabajan mano a mano. Holmes ya intervino en la primera parte de ese atraco
perfecto posmoderno llevado a cabo por George Cloony para la pantalla
grande. Fue aquella banda sonora llena de funk, Sinatra y Dean Martín la que
daba integridad física al guión de un Soderbergh muy lejos ya de sus
largometrajes independientes. Mucho humor y acidez visual a través de
constantes referencias a los maestros John Barry y Ennio Morricone cierran
el mundo imaginario de David Holmes, su visión retro funk y su conocimiento
enciclopédico sobre los creadores musicales para películas le han dado
siempre un olfato perfecto para saber con quién le es más cómodo trabajar.
Ahora disfruta de un estatus prestigiosos
como productor y autor de bandas sonoras para películas
millonarias como Out of Sight (‘Otra terapia peligrosa’) u Ocean´s
Eleven. En
esta ocasión Holmes ha recreado la ambientación necesaria que requiere una
película donde cada segundo agobia y cuenta en una intriga que va cerrando
un guión lleno de sorpresas y trampas. Catorce temas tienen la culpa de
ello, pequeñas piezas imprescindibles que recorren también la historia del
Acid Jazz, el rock y el soul rapidito a medida que melodías alternativas
ambientan el ampuloso mundo del crimen organizado de los ladrones de postín.
La inteligencia de Holmes permite certificar una banda sonora que se explica
por sí misma. Los catorce temas tienen autonomía propia al margen de que
luego sean colocados en el metraje. Escuchar sus bandas sonoras al margen de
la película para la que han sido creadas funciona para hacer otro guión
gracias a la capacidad de evocación de cada tema sonoro.
Valoración:
  
7
Miguel Garrido Muñoz (colaborador).
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