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EL ESCONDITE

Direción: John Polson

Guión: Ari Schlossberg

Reparto: Robert De Niro, Dakota Fanning, Famke Janssen, Elisabeth Shue, Amy Irving, Dylan Baker, Melissa Leo, Robert John Burke

Productores: Barry Josephson

Productores ejecutivos: Joseph M. Caracciolo Jr.

Productora: 20th Century Fox, Fox 2000 Pictures, Josephson Entertainment

Distribución: Hispano Foxfilm

Con el paso del tiempo, mi teoría particular de que Robert De Niro se está convirtiendo en la Jaime Lee Curtis del siglo XXI se refuerza más y más. Éste es el segundo año consecutivo en el que podemos disfrutar del antaño glorioso actor en un papel que podría definirse como “tenebroso” y “de mirada aviesa”. El Enviado, su anterior filme de estas características, era infumable, estúpido y aburrido como una carrera de caracoles. Para todos los aficionados al cine de terror, lamento anunciar que El Escondite es un película un pelín mejor, pero ni aun así aprueba.

Para empezar porque es muy difícil sacar petróleo de semejante historia: David Callaway (Robert De Niro), es un psicólogo viudo que se lleva a su hija Emily (Dakota Fanning) a una apartada casa en el campo para intentar superar el suicidio de su madre (Amy Irving). Hay un problema y es que Emily, para sobrellevar la tragedia, se ha inventado un amigo imaginario llamado Charlie. En principio considerado como un efecto secundario inofensivo creado por la mente de la niña, una serie de acontecimientos (o sea, de muertes) empiezan a llevar al buen doctor a creer que posiblemente Charlie existe, que es real, y que quiere acabar con la familia entera. ¿Por qué no podemos sacar petróleo? Porque con sólo cuatro personajes importantes y una casa en las afueras, mucho Robert Wise (The Haunting) debes ser si quieres sacar partido a una historia cuyos dos primeros tercios son predecibles hasta la exageración: esos primeros 70 minutos con De Niro poniendo cara de “no entiendo” y reaccionando como un pardillo a todo lo que sucede a su alrededor.

Emily (Dakota Fanning), una niña con un amiguito muy peligroso. No nos referimos a Michael Jackson.

No voy a volver a insistir en el hecho de que De Niro lleva cinematográficamente muerto casi una década (desde Ronin), así que me centraré en el guión: Ari Schlossberg ha parido un libreto tan infumable como su apellido, un megamix de un millón de películas de terror antes vistas (y que no citaré aquí para no desvelar la sorpresa). Porque, claro está, hay sorpresa. El giro final de rigor que se encuentra en todas, pero absolutamente TODAS las películas de terror recientes está aquí presente. Encima, ese golpe de efecto se ve venir de lejos: si alguien mantiene el interés los primeros veinte minutos, cosa muy difícil porque no ocurre nada especialmente interesante, lo descubrirá sin problemas (una pista: tetera). Si hay algo bueno que se pueda decir es que sucede a media hora del final, y es que si hay algo que odio es ese giro inesperado en los últimos diez segundos de película. Te meten el palo, el film se acaba y te quedas pensando "bueno, ¿y qué?". Aquí, John Polson, el director, tiene cierto espacio para manejar un tercer acto lleno de suspense que no muy bueno, eso sí, pero es suspense al fin y al cabo. Se agradece de todas formas.

David Calloway (De Niro) está a punto de descubrir algo muy interesante en su bañera...

Pero esto no compensa. No compensa una dirección rutinaria ni unos secundarios sin relieve (Elisabeth Shue y Famke Janssen, inexistentes). La gran baza de la película hubiera sido la interpretación de Dakota Fanning, esa jovencísima actriz que cumple bajo todas las circunstancias que se le piden a un actor de su edad en películas como ésta (principalmente causar pena en el público y dar un ambiente perturbador a la trama haciendo de "niña rara"). Sin embargo, como la película no aborda el tema como debería, es decir centrándose en la pesadilla que es el trauma infantil y que tanto buen juego ha dado en el cine, su personaje se hunde a plomo. Una nueva decepción en el género del terror, algo que no debería reducirse a una mera sucesión de sustos y mascotas muertas, y una nueva prueba de que De Niro debería dejarse de Fockers y empezar a arriesgar como hace su colega, el Tito Pacino. El Escondite no es un completo fracaso, pero es lo mismo de siempre.

Katherine (Famke Janssen) bajo el agua, en el "sorprendente" clímax final.

LO MEJOR:

- Los últimos treinta minutos, cuando el film enseña sus cartas y se mueve definitivamente en el terreno del suspense, impulsado por la banda sonora de John Ottman (Sospechosos Habituales), por encima de lo habitual, sobre todo en los tiempos rápidos.

LO PEOR:

- Lo de siempre: predecible, rutinaria, sin emoción alguna, y aburrida. En dos palabras, De Niro.

Nota:  4

Rafael Martín.

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