|
James Wan y Leigh Whannell no llegan a los 30
tacos. Seguro que ni se afeitan. Y muy probablemente, han tenido mucha
suerte si han conocido la paz que descansa entre los muslos de una
mujer...pero una cosa es innegable: estos chicos tienen talento para esto
del cine. Saw es prueba evidente de ello.
Porque Saw tiene sus fallos de
principiante, sus tics nerviosos (banda sonora a saco, efectos de videoclip
y lo que queráis), pero hay una historia muy buena debajo de todo eso, y hay
mucho cuidado y mimo por los personajes. Y por encima de todo, un tremendo
interés por entretener al público, que es lo importante, con una trama que,
espero que como a mí, os haga comeros las uñas hasta dejaros muñones.
.gif)
Mal rollito.
Y es que el doctor Lawrence Gordon (Cary
Elwes) no tiene su día: encerrado en una oscura habitación con un hombre
tendido en el suelo con un disparo en la cabeza, ha sido secuestrado por el
terrorífico Jigsaw, un asesino en serie en teoría. Digo en teoría, porque
el, directamente, no mata a nadie (una de las reglas básicas de la película
que se cumple a rajatabla: tal vez no tenga sentido ahora, pero esperad a
verla), sino que busca formas de que sus víctimas se suiciden, a no ser que
sobrevivan a una terrible prueba. La del doctor Gordon: matar a Adam (Leigh
Whannell, el propio guionista del film), su compañero de prisión. Un
fotógrafo que oculta muchos mas secretos de lo que parece. Si no lo hace
antes de las 6 de la tarde, su familia morirá. ¿Podrá el detective Tapp (Danny
Glover, felizmente recuperado) salvar la situación?
.gif)
¡Mi móviiiiil!
No quiero desvelaros nada más. Ni siquiera
con un alerta destripe. Nada. Lo mejor que os puedo decir es que os dejéis
llevar. Porque Saw hace trampas. Muchas. Pero las hace de acuerdo a
unas reglas muy rígidas que sus creadores no se atreven nunca a romper, lo
que les cuesta tremendos agujeros de guión del tipo "¿y como es posible
que...?". No importa. Los últimos veinte minutos son una exhibición de como
poner de los nervios al espectador. Unas secuencias finales en las que todo
puede pasar y un clímax definitivo en el que el asesino por fin se descubre
y te quedas partido por la mitad. No por la identidad en sí. Sino porque
tiene sentido.
Lo peor son los tics heredados de películas
mas pretenciosas como Seven: cámara que se mueve sin parar, música
atronadora, frases un poco ridículas y mucha, mucha sangre. El contenido de
la película es extremadamente violento y no es apto para todos los gustos.
Sin embargo, a destacar escenas de suspense muy conseguidas (el secuestro de
Adam por Jigsaw en su propia casa: el chaval esta a oscuras y solo se guía
por los flashes de su cámara) y muy correctas interpretaciones. Sí. Es de "A
Verla".
LO MEJOR: El pulso narrativo de Wan y Whanell.
La sensación sórdida que se respira. Es original de la hostia. Suspense muy
conseguido. Veinte minutos finales de IN-FAR-TO. Violenta hasta el grado de
vomitar. TREMENDAMENTE ENTRETENIDA.
LO PEOR: Dejes de principiante: montaje
atropellado, escenas apresuradas... detalles que pueden ser aparentemente
molestos pero que no tienen mucha importancia porque cuando llega la hora de
las escenas con chicha, los chavales dejan que el guión y los actores sean
los protagonistas. Eso sí: peli tramposa como ella sola, agujeros enormes en
la historia y superasesino todopoderoso al canto. Vosotros mismos.
PD: La
chicha de la película no esta en esta crítica. Mejor. Así desconocéis los
motivos reales de Jigsaw para hacer lo que hace. Así no sabréis las
múltiples cartas en la manga que ocultan los personajes. En Saw lo
mejor (y no se puede decir lo mismo de muchas pelis tipo "¿Quien es el
asesino?") es que nada, NADA, es lo que parece.
Nota:
   7,5
Rafael Martín.
|