|
Catherine (Fanny Ardant) y Bernard (Gérard Dépardieu) son un matrimonio de
clase acomodada que lleva 25 años casados. Un día Catherine descubre un
mensaje en el móvil de su marido que le hace pensar que él le es infiel.
Aturdida por esta noticia decide entrar en un burdel y contratar los
servicios de Marlène (Emmanuelle Béart). Quiere que se convierta en
Nathalie y que conquiste a su marido para confirmar que él la engaña.
La directora plantea así un trío poco convencional, Nathalie se acuesta
con Bernard y después queda con su mujer para contárselo con todo tipo de
detalles. Podría parecer una película con muchas escenas de cama pero no
es el caso, en ningún momento se ve a la prostituta y al marido juntos. Se
trata de sexo verbal, la película deja que sea el espectador el que, a
través de los relatos que Nathalie le hace a Catherine, imagine cómo se
han desarrollado esos encuentros.
Lo interesante es ver la relación que se va fraguando entre las dos
mujeres que nada tienen en común. Catherine ha perdido la pasión en su
matrimonio, Marlène hace lo que sea por dinero, cada una proyecta en la
otra lo que su vida no le permite tener. En un principio lo que se cree
una estricta relación de yo te pago y tú te acuestas con mi marido/me
pagas y te cuento lo que hago con tu marido, se convierte en una extraña
relación de atracción y de simbiosis.
Gérard Dépardieu tiene un papel secundario, bastante sobrio pero nada
nuevo. Es uno de los actores franceses más conocidos y aunque su fama
tiene razón de ser, creo que últimamente se repite y hace de sí mismo.
En cuanto a Emmanuelle Béart y Fanny Ardant, están simplemente geniales.
Emmanuelle Béart no sólo hace una excelente interpretación sino que con
ese cuerpo maravilloso deleita al espectador masculino como al femenino.
Fanny Ardant se ajusta perfectamente a su personaje, parece haber sido
creado para ella, realmente tiene pinta de mujer burguesa amargada y
reprimida por la falta de sexo.
En mi opinión la película tiene todos los elementos para ser buena, es
decir: buenos actores, un interesante y original guión y una estética
brillante a la par que poética, pero la historia no acaba de explotar,
llega un momento en que los encuentros entre las dos mujeres se hacen
repetitivos y se puede intuir lo que va a sucederle a cada personaje.
Uno de los problemas de la película es que plantea una
historia poco agradable. Los personajes son moralmente muy discutibles con
lo cual es muy difícil identificarse con ellos y meterse de lleno en la
película. Evidentemente todo no va a ser La Casa de la Pradera pero
es inevitable que este tipo de películas provoque una sensación de rechazo
hacia la atmósfera que crea.
Nota:
 
6
Irene Marinas (Colaboradora).
|