|
Noche de sábado. Dos días para volver a trabajar, una cartelera con casi
todo lo interesante ya visto y pocas ganas de hacer nada. Solución: Dani y
un servidor deciden ir a ver Real: La Película para comprobar qué
clase de producto es ése y si las circunstancias lo permiten, echar unas
risas.
Llegamos al cine. Hay tres personas en la sala y cuando nos sentamos
nosotros entran otros cuatro rondando la cuarentena y con la típica pinta
del aficionado futbolero. Presenciamos una conversación que confirma
nuestras sospechas:
- ¿Cual fue la última que viste en el cine?
- Alejandro Magno, estaba hasta arriba, todos mariquitas.
Efectivamente estamos en el ambiente esperado.
Comienza la película con un profesor de primaria recién llegado a Madrid
(Javier Albalá). Desde que llega a la ciudad parece que no hay otra cosa en
el ambiente que el fútbol, pero no cualquier fútbol, el del REAL MADRID. La
radio, la gente del bar y el SANTIAGO BERNABEU, a escasos metros de su piso.
Al principio se siente molesto, pero poco a poco irá intrigándose sobre qué
hace que el Real Madrid esté en todas partes. Comienzan los títulos de
crédito propios de "Fútbol es Fútbol" con música rockero-épica y con todos
los jugadores del equipo como si fuesen los protagonistas de la peli (ZIDANE,
RONALDO, BECKHAM, unos cuantos que ya no están y por supuesto RAÚL GONZÁLEZ
BLANCO).
A partir de ese momento veremos la historia del profesor, un tipo al que se
le supone cierta inteligencia (da clases y esas cosas) pero que se interesa
por "comprender" la cosa madridista y que se pasa toda la película con la
misma cara de labios apretados que uno pone cuando acaba de soltar un
zurullo: sonriente pero no efusivo. Él es vecino de la abuela de uno de sus
alumnos. Ella cada vez que hay partido, se va de su piso por algún motivo
que se descubrirá a lo largo de la peli. Alternándose con ésta, otras cuatro
historias bastante bochornosas en su mayoría. Permítanme destriparlas, por
una vez, porque a parte de que nadie va a perderse nada, sólo así puedo dar
muestra de la cara que se le queda a uno tras ver esta cosa:
.gif)
No lo entiendo, ¡por queeeeeeeeee!.

1- Un chaval japonés vive amargado porque su novia le miente y pasa de él
para poder chillar cada vez que Beckham sale por la tele. Solución: el chico
se peina como Beckham en vez de dejar a la novia.
2- Una chica de Nueva York que juega al fútbol se lesiona y aunque los
médicos le dicen que jugar al fútbol va a ser casi imposible y tiene a su
madre en contra, terminará superándose utilizando la zurda. En ese momento
sale Zidane explicando por qué usó la zurda para meter un gol: "me venía
mejor con la zurda", es decir, nada que ver una cosa con la otra, pero da
igual. Al final la muchacha se recupera para el último partido de la
temporada y cuando piensas que van a poner el típico final en el que marca
un gol, pues no, hace como que se cae, se levanta y acaba la historia. ¡Ooooooooooooooh!
¡Parece mágico!
3- A un chaval de Caracas se le acerca un vejete muy interesado en él. Mi
mente sucia ya ve a un pederasta en potencia, pero no, resulta ser su abuelo
que creía muerto. ¿Por qué el padre le dijo al chaval que su abuelo estaba
muerto? Redoble de tambores... ¡Porque secuestró a DON ALFREDO DI STÉFANO!
Pero no termina ahí la cosa. El abuelo muestra al chaval una foto de él con
Di Stéfano en la actualidad y concluye: "Él me perdonó hace tiempo. A tu
padre le está costando más". Tremendo.
4- La más decente. Un chaval de un poblado senegalés, obsesionado con el
fútbol, y cuyo padre se pega una caminata de dos días de ida y dos de vuelta
para ir a ver los partidos al lugar más cercano con televisión (¿y cuando
curra?), es llevado con su tío porque en la escuela no da pié con bola
(¿captan la ironía?) para que comience a trabajar. Tras el largo viaje junto
a su padre ¡sorpresa!. No lo llevaba con su tío, sino a una escuela de
fútbol del Real Madrid y Unicef para que el muchacho haga lo que más le
gusta.
.gif)
¿En qué piensas Vanderlei?
Después de estas historias, el profesor de Madrid, tras ir al fútbol,
departir (y tomar notas) con aficionados de cañita y tapa del bar, viajar
con las peñas, visitar a DON ALFREDO DI STÉFANO y descubrir la historia de
su vecina (iba al fútbol con su marido hasta que un día, él estaba algo
pachucho, fue ella y a la vuelta... efectivamente, había palmado), va al
fútbol a ver la victoria del Madrid contra el Barça en el Bernabeu el año
pasado. Así, termina concluyendo en un monólogo en voz en off que el Real
Madrid puede que sea una afición, lo que compartes con tus seres queridos,
la autosuperación o quizás un SENTIMIENTO (que si era lo pretendido, no cala
en ningún momento en el espectador).
Finalmente la abuela, que ha vuelto a ir al fútbol con su nieto, va al
cementerio y le cuenta a su difunto marido lo bien que se lo ha pasado, lo
altos que son los futbolistas y por supuesto, que el Madrid ganó 4-2.

Así es este pastelero anuncio de hora y media, inflado y falto de modestia.
Historias que intentando engrandecer el sentimiento madridista, ese ente que
todo lo puede, se tornan de lo más absurdo. Junto a ellas fragmentos de
entrenamientos, partidos, juntas directivas y testimonios esporádicos de los
jugadores. Culminando estas intervenciones está el discursito que se marca
Vanderlei Luxemburgo antes del partido contra el Barça, en el que se le pira
la pinza cosa mala, y por supuesto, Florentino Pérez preocupado porque
quiere sentar en el palco a unas personas y al no haber sitio debe sacar a
otras y se le viene el mundo encima.
Aderecemos todo eso con música petarda de principio a fin y ya tenemos la
película lista, que a pesar de los 90 minutos, aburre.
Lo único a su favor es que técnicamente no está mal, aunque insisto, en modo
anuncio de partido liguero en televisión, y que los actores se defienden con
el guión que les han puesto en las manos. Eso sí, Javier Albalá, un actor
bastante competente, no cambia la citada sonrisa en toda la peli excepto
cuando pone cara de "aha, interesante".
.gif)
"Aha, interesante."
A mi en Real Madrid ni me va ni me viene, pero estoy seguro de que hubiese
sido mucho más interesante y honesto un documental que un panfleto como este
en el que parece que estamos ante poco menos que una ONG.
Nota:
1
Javier Ruiz de Arcaute. |