|
Desde luego en España (y en el resto del mundo) tenemos muy poca constancia
del cine ruso, sobre todo en los últimos años. Puede que el motivo sea una
producción pobre o quizás con malos resultados. Hasta que ha llegado
Nochnoy Dozor, título que internacionalmente se ha popularizado como
Night Watch y que aquí nos llega como Guardianes de la Noche. La
película, adaptación de una serie de novelas de Sergei Lukyanenko (también
guionista) es la primera parte de una trilogía fantástica en torno a la
clásica lucha entre el bien y el mal.
La premisa es que existen las fuerzas de la luz y las de la oscuridad ambas
formadas por "los otros", humanos que tienen algún tipo de poder
sobrenatural. Cuando tiempo atrás ambos bandos se enfrentaron decidieron
pactar una tregua que dura hasta nuestros días, aunque la leyenda dice que
un día aparecerá un gran "otro" y que se decantará por uno de los dos bandos
y desequilibrando así la balanza.
.gif)
Anton viajando en metro con pinta de pastillero.
El protagonista, Anton, es un tipo que tras ser pillado años atrás
contratando los servicios de una bruja para matar al feto que su novia
llevaba en el vientre, es reclutado por los Guardianes de la Noche, los
encargados de mantener la paz entre ambos bandos. Su misión consiste
básicamente en parar los pies a todos aquellos con tentativas de saltarse
las normas, hasta que ese gran "otro" parece hacer acto de presencia y la
historia se complica.
La mitología creada en torno a la película es un popurrí de leyendas y
cuentos conocidos por todos: vampiros, brujas, personas que se convierten en
animales y casi cualquier cosa que se os pase por la cabeza. Aún así, a
pesar del revoltijo, la cosa funciona.
Es sorprendente que con un presupuesto de a penas 4 millones de euros se
haya podido hacer una película como ésta (tomemos nota). Visualmente es
espectacular aunque posiblemente peque un poco al recrearse en imágenes a
cada cual más sorprendente a menudo gratuitas (especialmente un plano hecho
a posta a modo de videojuego casi al final de la peli que chirría bastante).
Pero lo cierto es que la película entretiene y mucho.
.gif)
Mal rollito.
Pero también es cierto que en algunos momentos se pierde el hilo y se
introducen conceptos y personajes de forma poco clara, algo que produce
bastante desconcierto. Aunque la trama general sea bien sencilla hay
detalles mal explicados y es una lástima porque la película podría haber
dejado mejor sabor de boca. Aunque sea la primera parte de una trilogía y
estas cosas se expliquen más adelante, la película debería ser completa por
si sola. Esperemos que este fallo quede subsanado en las otras dos películas
venideras.
Destacar el grupo de buenos actores, que al ser totalmente desconocidos para
nosotros, ayudan a meterte de lleno en la historia. Tanto el protagonista,
su equipo y los personajes que irán apareciendo a lo largo de la película
logran un trabajo convincente y muy efectivo, que va más allá de la
caracterización de bueno o malo.
.gif)
No, no es un replicante.
En fin, un buen pasatiempo para el fin de semana y sobre todo un
descubrimiento que deja claro que para hacer películas de gran espectáculo
no es necesario un presupuesto de Hollywood. Sólo queda que en las
siguientes sepan dar con una historia mejor resuelta y no dejarse llevar
tanto por las imágenes "superguays".
Como anécdota queda que el director, Timur Bekmambetov, se ha educado en la
factoría de Roger Corman, famoso por producir productos de bajo coste (y
muchas veces pésimos) pero donde empezaron personas como Francis Ford
Coppola, Peter Bogdanovich, Curtis Hanson, Ron Howard o Jonathan Demme.
Nota:
  6
Javier Ruiz de Arcaute. |