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En 1971 se estrenó
una película que a la postre sería la más rentable de la historia del cine:
Deep Throat, o lo que es lo mismo, Garganta Profunda, una
película porno dirigida por un especialista en el género como Gerard Damiano
que marcaría un antes y un después en la industria del cine X.
En este documental,
galardonado en el festival de Sundance y presente en la sección Zabaltegi
del Festival de Cine de San Sebastián, se repasa el notable escándalo que
suscitó la película en su estreno así como los procesos judiciales que
afectaron a sus autores, distribuidores y exhibidores.
Así, el documental es
una especie de Making of en clave de humor más de treinta años después del
estreno de Garganta Profunda. Es, desde luego, muy interesante
situarnos en el contexto de la época para tener una ligera idea del revuelo
que el film porno organizó. Su argumento, tan simple como eficaz: una chica
va al doctor y éste le diagnostica que tiene el clítoris en la garganta. Lo
demás, no hace falta que lo cuente (creo yo...).
Deep Throat
abrió una batalla abierta entre partidarios de las leyes de obscenidad que
aplicaban una férrea censura y los amantes de la libertad de expresión.
Resulta cuanto menos entrañable el testimonio de una abuelita saliendo del
cine y diciendo “he visto lo que he querido, una peli guarra. No sé si me
gusta, pero no me gusta que me la prohíban ver”. Resulta también curioso
como Nixon, líder censor, acabó cayendo estrepitosamente de la presidencia
gracias a un confidente que destapó el escándalo Watergate y que se hizo
llamar Garganta Profunda, no sin cierto recochineo, el tío.
Una película muy
recomendable, a la cual le falta fuelle en ocasiones pero con un tono
general muy divertido y que aboga, en todo caso, por la libertad de
expresión y la revolución sexual que, según testimonios de la película, aún
estamos esperando a que llegue porque nunca se produjo en su totalidad.
Nota:
  6
Samuel Rodríguez Cimiano (colaborador).
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