|
Wallace & Gromit se convirtieron a lo largo de los 90 en dos populares
personajes gracias a los tres magníficos cortos que protagonizaron: Los
Pantalones Equivocados, Un Esquilado Apurado y La Gran
Excursión. En ambos casos la gracia estaba en ver al humano inventor
casi siempre vigilado por su perro, mucho más sensato y coherente, en
pequeñas historias que sacaban provecho al máximo de sus posibilidades.
En La Maldición de las Verduras nos encontramos ante una película muy
bien hecha, con un estupendo sentido del humor, y que rescata mitos como el
del hombre lobo para contarnos una historia en torno a una plaga de conejos
que amenaza con echar por tierra el concurso de verduras gigantes que hay en
la ciudad. Ahí es donde nuestros protagonistas entran en acción, su empresa
se dedica a sistemas de vigilancia exclusivamente orientados a proteger las
prodigiosas hortalizas de sus clientes.
.gif)
Cazando conejos.
La idea sin duda tiene gracia, pero el problema es que se queda algo corta
para una película de 90 minutos. A veces sucede eso con películas de
animación como esta, que al centrarse casi exclusivamente en el potencial
cómico de la trama y estar enfocada a un público en general infantil (aunque
los adultos pueden disfrutar igual con ella) desaprovecha otras partes de la
historia.
.gif)
El aspiraconejos, la máquina definitiva.
La película funciona muy bien durante la primera media hora, pero luego
empieza a resultar algo pesada, sin aburrir, pero tampoco entusiasma y sólo
pequeños gags consiguen de verdad sacarte la sonrisa durante el resto del
metraje, algunos de ellos muy visuales y directos al público adulto (pensad
en la palabra "melones" y la primera coña que se os venga a la cabeza será
la correcta).
.gif)
Evidentemente, hay una plaga.
En el aspecto puramente técnico la peli está muy bien y siempre me
sorprenderá cómo se las ingenian en películas de animación con plastilina
para hacer tomas tremendamente dinámicas donde la cámara se mueve de un lado
a otro sin que rechine en ningún momento. Eso sí, alguien se ha dejado algún
que otro dedazo en los muñecos.
Es una película recomendable y desde luego muy buena si se va con críos y
uno no quiere arrepentirse de llevarlos, pero la idea hubiese quedado mucho
mejor en un corto de media hora donde alargar innecesariamente la trama no
es necesario. Para ejemplo de ello el que ponen antes de la peli
protagonizado por los pingüinos de Madagascar, divertido, ágil y bien
acabado, y que de haberse convertido en largometraje hubiese quedado similar
a la aburridísima Valiant.
Nota:
  6
Javier Ruiz de Arcaute. |