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Jim Jarmusch lleva años forjándose un nombre dentro del cine independiente
norteamericano. Un tipo que aunque con algún altibajo por lo general ha
conseguido contar estupendas historias con una estética y un sentido del
humor muy propios y Broken Flowers no es la excepción.
Aquí Jarmusch se vale del que se ha convertido en estandarte del cine
independiente en los últimos años, Bill Murray, un tipo nacido en la comedia
televisiva, forjado en productos cómicos hollywoodienses, convertido en
estrella en los 80 por méritos propios y por ser un cómico inigualable y que
ahora que le va llegando la madurez ha sabido reconvertirse en actor para
público gafapasta aunque sin dejar atrás su vena cómica.
Murray da vida a Don Johnston, un cincuentón sin problemas económicos pero
que tampoco vive en plan ostentoso, que sin embargo si que ha sido durante
toda su vida un galán que no ha sabido mantener a sus parejas y al que acaba
de dejar su última novia. En ese momento recibe una misteriosa carta sin
remite de una antigua novia que le notifica que tiene un hijo. Así que
empujado por su vecino aficionado a las novelas de detectives, Don se
encamina hacia un viaje en el que visitará a las posibles madres en busca de
la verdad. Ese viaje que empieza casi obligado le servirá a Don para
encontrar un aliciente en su vida y de paso para ver como ha influido en la
de los demás.
Pero aunque suene a drama existencial que nadie se asuste, aquí hay mucha
mala baba y puntos muy cómicos, aunque sutiles. Cada una de las exnovias a
las que visita conservan una profunda huella por parte de Don y cada una lo
demuestra de formas distintas y en algunos casos muy cómicas como en el caso
de su primera exnovia con su hija Lolita (Lolita del todo) o en el de la
segunda, una Doña Perfecta absolutamente irritante con su forzada actitud
modosita y donde Murray saca su vena cómica.
Sin desvelar nada si que debo decir que la mayor pega, a mi parecer es un
final algo abierto y que deja al espectador sacar sus conclusiones, algo que
quizás en una película de género con vistas a una secuela tendría sentido,
pero no demasiado aquí.
Es sin duda una muy buena oportunidad para ver a un gran Bill Murray, al que
por desgracia no le han reconocido su talento y el valor de muchas de sus
pelis hasta que no se ha rodeado de Wes Anderson, Sofia Coppola y Jarmusch.
Me refiero a películas como Atrapado en el Tiempo y por supuesto las
dos de Cazafantasmas.
Junto a él un elenco de secundarios geniales empezando por Jeffrey Wright,
un actorazo tremendo por desgracia poco reconocido capaz de lidiar tanto con
un personaje real como el pintor Basquiat como con un narco hispano hortera,
el Peoples Hernández de Shaft. Además un surtido de exparejas
estupendas: Sharon Stone, Julie Delpy, Jessica Lange, Frances Conroy y Tilda
Swinton.
Película estupenda, con su toque de comedia, su toque de drama y personajes
y situaciones a ratos absurdos pero geniales.
Eso sí, Jarmusch no es un director al uso, es un tipo pausado, que no se
deja llevar por la fotografía preciosista y retrata las zonas de la
periferia urbana como lo que son, periferia urbana. Por eso sigo
recomendando a quien no lo conozca aún que empiece por, para mí, su mejor y
más accesible película: Ghost Dog.
Nota:
   8
Javier Ruiz de Arcaute. |