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Después de la
magnífica película El Pianista Roman Polanski debió pensar: “Me
apetece hacer una peli sobre Oliver Twist, que seguro que a mis hijos les va
a molar mazo”. Pues ni corto ni perezoso se puso manos a la obra y aquí nos
trae una nueva adaptación de la novela de Charles Dickens.
La peli comienza con
un ritmo tremendamente vivo. Oliver Twist va cambiando continuamente
de entorno social, a cual peor, desde el orfanato-campo de concentración
hasta el empresario de pompas fúnebres o el deshollinador que quiere tomarlo
como aprendiz. Con sus diez añitos a Oliver Twist se le hinchan las narices
y decide escaparse a Londres en busca de una vida mejor. A partir de éste
momento la peli entra en otra fase más calmada donde Twist se une a una
banda de carteristas infantiles y conoce a los personajes principales de la
historia como al pillo (Harry Eden), Nancy (Leanne Rowe) o el viejo judío
Fagin espléndidamente interpretado por Ben Kingsley (muy bien
caracterizado). Actor capaz de hacerse cagarros como El Sonido del Truño
y peliculones como La Lista de Schindler, es increíble, le da lo
mismo ocho que ochenta.
En todo el film se
intenta representar con pelos y señales la sociedad británica de mediados
del S. XIX, tan cruel y con tanta diferencia de clases que describía Charles
Dickens en su libro. La verdad es que en este aspecto Polanski cuida los
detalles al máximo, la ambientación y vestuario son espectaculares e incluso
Polanski contrató sólo actores británicos para que pudieran reproducir el
acento característico de la época (algo que a nosotros nos da igual porque
en España se doblan todas las pelis). A pesar de las miserias presentes, no
se pierde en ningún momento el sentido del humor ni el más puro estilo de
picaresca y aventurillas.
Quizá el único
defecto que veo es que la historia te deja un poco indiferente, no llega a
emocionar, no hay clímax propiamente dicho. No ofrece nada original, ni la
trama se desarrolla con un propósito claro, por eso creo que lo que más peso
tiene en la peli es el elemento descriptivo de aquella sociedad, no la
propia historia que es bastante corrientita. Supongo que Polanski ha
simplificado la trama al máximo para que la pueda disfrutar el público
infantil.
Un gran acierto ha
sido el reparto empezando por el propio Oliver Twist (Barney Clark), un
muchachito que había hecho algún trabajillo para televisión y que con esta
interpretación demuestra que tiene mucho futuro. Harry Eden (Artful Dodger o
el pillo) no se queda atrás mostrando increíble desparpajo y soltura como
habilidoso ladronzuelo, otra joven promesa. También están los desconocidos
pero más que correctos Jeanne Rowe y Jaime Foreman como Nancy y Bill Sikes
respectivamente. Y tengo que volver a mencionar al increíble e irregular Ben
Kingsley que ya tiene el culo pelao de hacer películas.
Me parece una
película espléndidamente dirigida e interpretada, que en mi opinión puede
resultar demasiado sencilla o poco emotiva, pero que tampoco busca grandes
pretensiones sino hacerte pasar un rato agradable y dar a conocer a los más
pequeños parte de la obra de Dickens.
Valoración :
Agradable película y buen ejercicio cinematográfico.
Daniel Rayado. |