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Tanto
criticar a Uwe Boll y resulta que los hay peores. Uwe Boll es un tipo que me
cae bien, de veras. No le conozco, pero por lo que puedo deducir de sus
películas es un señor que se divierte mucho dirigiendo y que tiene como
única intención entretener y hacer pasar a la gente un buen rato. El buen
rato se obtiene consumiendo alcohol y gran cantidad de estupefacientes antes
de ver sus pelis, lo reconozco, pero qué coño, por estos mundos del
celuloide pululan elementos muy peligrosos que campan a sus anchas,
transmitiendo mensajes mucho más dañinos y encima, encumbrados por el favor
de la crítica.
Sin
embargo, la característica que separa a Uwe Boll del resto es que es el
único director de cine que parece empeñado en hacer malas películas a
propósito. Está directamente emparentado
con Ed
Wood porque tienen una idea en la cabeza acerca de cómo hacer un film y
puede ser correcta, pero a la hora de rodarla se le cruzan los cables y les
salen cosas involuntariamente descojonantes. Como creen que todo el mundo
está equivocado menos ellos, insisten e insisten en el mismo clavo torcido,
y los resultados, sencillamente, pasan a formar parte de la historia del
cine.
Como
House of The Dead, posiblemente la película peor rodada que me he echado
a la cara en mi vida y una fuente inagotable de carcajadas desde el primer
minuto hasta el último. Ese film era el Scream de Uwe boll, algo
ligero e intrascendente convertido en una orgía rave-insert coin en la mente
del director. Alone in The Dark es su Alien, una aventura
oscura, seria, con bichos y sustos en la oscuridad. Al menos esa es su
intención, porque lo que sucede después no tiene precio.
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Sí, Christian Slater parece de cera.
Tras un
rodillo de texto introducción más largo que un periódico dominical (1:57
minutos, nenes) tenemos a Christian Slater, verano con cuarenta grados y
gabardina de cuero con camiseta debajo acojonando a un niño en el avión
diciendo que la oscuridad es algo horrible. Resacas Slater es Edward Carnby,
un detective paranormal que sin comerlo ni beberlo se encuentra metido en
una de las tramas más desquiciantes jamás concebidas que presenta a un
científico loco intentando liberar a una raza de monstruos sin ningún motivo
en particular, sencillamente para joder. Tara Reid también aparece en esta
película en un papel que le viene como anillo al dedo: el de científica. La
Santa Trinidad se completa con otro “inefable”: Stephen Dorff, en la piel de
un comandante del Bureau 713, la agencia para la que trabajaba Slater y de
la que le echaron. Cómo
se atreven.
Alone
in the Dark no está mal hecha. Es competente, sobre el papel. Sobre el
papel, ojo, porque hay unos fallos de montaje que lo flipas. No es que se
vea el micro ni nada (o los trampolines sobre los que saltan los personajes,
como pasaba en House...), así que en ese apartado, todo OK. No, el
problema es el guión, escrito por Boll y reescrito por su perro Fido. A
priori, lo que parece ser una historia sencilla de detectives a lo
Expediente
X termina por dispararse en un frenesí de helicópteros, bichos y
explosiones (de esas que cantan un huevo porque nada explota: ponen una
carga de dinamita en el suelo y ya está). En cada escena hay un giro de
guión cada vez más retorcido que obligará al espectador atento (si existe
esa clase de espectador en un film de Boll) a emplear un mapa, una brújula,
un GPS y un astrolabio para seguir este caos. Caos, de verdad. A la media
hora no sabréis quien va, quien viene, de donde sale ese monstruo, quien es
ese tío, porque pasan de un almacén a unas cuevas a un orfanato en mitad del
campo y sobre todo, por qué, oh, por qué ponen la canción de 7
Seconds
cuando Christian Slater y Tara Reid se acuestan juntos (sin ningún motivo en
especial, pero es un kiki muy tierno).
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La clásica investigadora jamelga.
Alone
In The Dark es todo lo que se esperaba de ella: es una película horrenda
con fallos de bulto y con interpretaciones que van desde lo aburrido (Dorff)
hasta lo deleznable (Tara Reid), y encima no tiene ningún sentido, pero los
valores de producción no son tan cutres y El Maestro del Error está mucho
más contenido. Tiene narices la cosa, al final el alemán me ha caído bien,
pero no os llevéis la idea equivocada, no recomendaría esta película ni
aunque me estuviera pasando por encima un Panzer blindado y me estuvieran
perforando el cráneo con un taladro al rojo. Creo que eso queda claro por
encima de todas las cosas.
LO MEJOR:
-
Jejejejejejejejeje... venga, hombre...
LO PEOR:
- Aburre un poquillo. El índice de risas por minuto desciende
pasada la mitad de película.
Nota:
2
INDICE BOLL EN RELACIÓN A HOUSE OF THE DEAD (que es un 10): 7
Rafael Martín.
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