|
Hay
varias razones por las que Melquíades Estrada es una gran película y
casi todas ellas están relacionadas con Tommy Lee Jones, uno de los mejores
actores norteamericanos en activo y que ha realizado una película
excepcional partiendo de un guión, de Guillermo Arriaga, a su altura. Es un
film verdaderamente sencillo: Tommy Lee jones es Pete Perkins, un ranchero
de mediana edad que se hace colega de un joven, sencillo y tímido aspirante
a vaquero llamado Melquíades. Un mal día, el bueno de Melquíades fallece a
causa de los disparos realizados por Mike Norton (Barry Pepper), un joven
guarda fronterizo con menos luces que un almendro (este detalle no es
ninguna sorpresa: se revela a los diez minutos de película, en el trailer y
en el título). Perkins ha prometido a Mel un entierro digno, y eso es justo
lo que va a hacer, llevando a Norton a rastras todo el camino.
Guillermo
Arriaga ha sido colaborador habitual de Alejandro Gonzalez Iñarritu en
Amores Perros y 21
Gramos
y el chico tiene una especial devoción por los grandes temas de la vida y
del universo: amor, culpa, venganza, perdón... nada fuera de lo normal, todo
guionista hijo de vecino trata esos temas. Sin embargo, Arriaga me pone de
los nervios especialmente por su manía de cortar la historia en cachitos y
contarla como le sale del rabo. Lo malo de hacer eso es que, como pasaba en
21 gramos (film que hay que ver en DVD empezando por el capítulo 3, saltar
al 7, volver al 4, y proseguir en el 10) resulta imposible identificarte con
la historia y los personajes si tienes que hacerte un mapa mental en la
cabeza. El primer acto de sabiduría de Tommy Lee Jones es dejar que Arriaga
se despache a gusto durante la primera media hora de film (en el que se
establece, con enorme dificultad por lo que os he comentado, la relación
entre Pete y Mel, y entre Mike y su esposa) para luego contarnos una
historia directa y lineal como mandan los cánones.
.gif)
De viaje por el oeste.
Al margen
de eso, es el mejor guión que ha escrito Arriaga porque es
en el
que más cosas suceden. Uno no se aburre porque la acción siempre es
constante y está
en movimiento. No me refiero a tiroteos, sino leves aventurillas (huidas,
picaduras de serpiente) y color local, por así decirlo, con escenas muy
interesantes que describen a la perfección el extraño territorio de la
frontera de Estados Unidos con México, que es un puñetero lío de culturas y,
sin embargo, el último lugar de refugio de los vaqueros de toda la vida que
contemplan el tiempo pasar con mucha calma y sin prisas, al contrario que
los ciudadanos de El Paso, que se encuentran atascados en puebluchos de mala
muerte sin ningún objetivo o propósito en la vida. Sin embargo, Pete, Mel y
Mike, al final, son hombres libres.
El
segundo acierto de Tommy Lee Jones es contar con el extraordinario Chris
Menges como director de fotografía. Este film es una delicia en pantalla
grande, con impresionantes paisajes rurales que se mezclan con escenas de
interiores muy coloristas y alegres en el caso de los hogares de la
frontera; o tristes y muy aburridos cuando se trata de las casas de los
norteamericanos, que en su mayoría son trailers prefabricados con dos
colores predominantes: gris y blanco neón. Tommy Lee Jones quiere que
tomemos partido por los mejicanos porque a raíz de lo que se ve en la
película parece gente mucho más noble y sencilla que sus propios
compatriotas. Yo particularmente desconozco completamente el tema, pero el
señor Jones nació en Tejas, vive en Tejas, es ganadero desde hace 40 años y
cuando se comunica en castellano con los mejicanos, pronuncia tan bien que
Juan Diego Botto debería meter la cabeza en un hoyo, así que voy a dar por
sentado que conoce el percal.
.gif)
Barry Pepper deberá hacer frente a las
consecuencias de sus actos.
Y Los
Tres Entierros de Melquiades Estrada es un triunfo por la extraordinaria
labor de Tommy Lee Jones que cuenta la historia sin prisas y con un pulso
extraordinario dejando a los actores vía libre para que den lo mejor de sí.
De su propia interpretación no hay mucho que decir: funciona más bien por
defecto que por exceso. No hay ningún rasgo que haga especialmente diferente
a Perkins que su voluntad de cumplir su promesa y hacer lo que el cree que
es correcto, pero Tommy Lee Jones añade la suficiente gravedad para
convertirlo en un personaje épico, como John Wayne cuando trabajaba con Ford.
En realidad, los dos mejores papeles de la película se los llevan Julio
Cedillo como Mel y, sobre todo Barry Pepper, el incomparable soldado Jackson
de Salvar al Soldado
Ryan,
que cuenta con el papel más desagradecido de todos, pero el más divertido y
el que más evoluciona, llegando a experimentar una verdadera transformación
a lo largo del film.
Pero lo
que eleva a esta película por encima de sus similares es por lo bien que
Jones maneja los temas que trata la historia. Son importantes, pero todos
están establecidos de una forma sutil, inteligente, tranquila y sosegada. Lo
mejor que puede pasar a un guión como el de Arriaga es no tomarselo muy a la
tremenda porque corremos el peligro de encontrarnos con un megadramon. Jones
es muy listo y evita ese exceso, creando un drama apacible que enseña las
pelotas justo cuando tiene que enseñarlas: en su magnífica media hora final.
No os diré mas.
.gif)
"Llévalo tú, que para eso te lo has
cargado, gañán."
A Jones
le ha llegado la hora. Si yo fuera él me encontraría realmente satisfecho de
este film y me atrevería con cosas nuevas. Parece un poco difícil porque
Los Tres Entierros de Melquiades Estrada
es
la clase de historia que sólo un
hombre como él podría hacer, y que ha esperado toda su carrera para contar,
pero al margen de lo bien que comprende a sus propios paisanos y vecinos,
Jones tiene hechuras de gran director que espero no queden demostradas en
esta peli, que alcanza cotas realmente magistrales en algunos momentos y que
es la típica película que la Academia se suele pasar por alto, a pesar de
que entra directamente en lo mejor del año sin esfuerzo. Yeeehaaa!!!
LO MEJOR:
- Tommy
Lee jones, Barry Pepper, Julio César Cedillo, la fotografía, el cuadro
local, apenas aburre y pasan cosas. Es un peliculón. Peliculón. Peliculón.
Leñe.
LO PEOR:
-
La
primera media hora, de la que apenas te enteras un pijo.
Nota:
    9
Rafael Martín. |