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Estaba yo en un
pueblo de Almería pasando el puente del Pilar, cuando de repente vi en la
cartelera del único "cine" local, el póster de The Guardian, una de
las películas más esperadas de este otoño (jajaja) con ese par de ases de
gran renombre llamados Kevin Costner de Jesús (no he podido evitarlo, lo
siento) y Ashton Kutcher como protagonistas. Como podréis imaginaros, no me
pude resistir y tuve que entrar a verla.
Ben Randall (Kevin
Costner) es un veterano y carismático miembro de la guardia costera de los
EE.UU., que todavía sigue en activo como buceador a pesar de estar peinando
canas. A raíz de un desafortunado incidente, Randall es destinado a la
academia para ejercer labores de instructor. Allí desarrollará sus
particulares métodos de enseñanza para instruir a la nueva hornada de
buceadores entre los que se encuentra Jake Fischer (Ashton Kutcher) alias
"pececito”.
Allá por el año 1986,
Tony Scott nos obsequió con aquella perla cinematográfica llamada Top Gun.
Unos jovencísimos Val Kilmer y Tom Cruise (ambos titos, por supuesto)
engendraron una de las mayores americanadas de la historia, que resultó ser
un gran reclamo propagandístico para el ejército estadounidense puesto que
disparó el número de reclutamientos en las fuerzas aéreas (incluso yo, me
compré una chupa de aviador estilo Maverick que todavía me pongo a veces).
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Nos molamos.
¿Por qué os doy el
coñazo con Top Gun? Pues porque The Guardian es prácticamente
un calco con ligeras variaciones. Como si fuese una receta de José Andrés,
sólo hay que cambiar los aviones por helicópteros guardacostas, a Tom Cruise
por Ashton Kutcher, a Kevin Costner por Tom Skerritt, incluir un episodio
traumático que atormente a los protas, diálogos con mucha testosterona que
causen vergüenza ajena, una chica guapa, se agita suavemente y se vierte
dejando que cada ingrediente tome un posición aleatoria dentro de la peli.
De esta manera obtenemos nuestra película molona sobre la guardia costera
estadounidense.
En vista de lo
anterior, no hará falta que os diga que la película carece de originalidad
alguna y que es totalmente previsible. El ritmo no es malo y resulta incluso
entretenida hasta que llegamos al punto en el cual la película acaba veinte
veces antes de acabar de verdad (con una escena muy parecida a Oficial y
Caballero, según me informan fuentes femeninas). En esta parte final se
eternizan y sales con la impresión de que la peli ha sido larga de cojones,
pero es que realmente es larga de cojones porque dura unas 2 horas y media.
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"¡¡Hay que achicar agua!!"
En cuanto a aspectos
más técnicos, hay que decir que los efectos especiales son bastante
normalillos tirando a malos y que la banda sonora es la que tienen guardada
en un cajón que pone “ BSO estándar para momento emotivos”. Las actuaciones
no son nada del otro jueves, el papel que desempeña Ashton Kutcher es el del
típico chulo de playa, arrogante, que se cree el número uno y encima lo es,
pero que en el fondo es un buenazo. El problema es que todos sabemos que
Ashton Kutcher es uno de los mayores moñas (con le permiso de Orlando Bloom)
de Hollywood y por lo tanto verle hacer el chulo piscinas es un espectáculo
poco creíble e incluso ridículo. De hecho, las partes donde mejor está, es
cuando hace de cachondete o de mindundi. Por su parte, el tito Kevin, al que
yo tengo mucho cariño y me parece muy buen actor, a medida que ha ido
envejeciendo, ha ido escogiendo peor sus papeles hasta a llegar a la inmunda
Dicen por Ahí. En esta ocasión no está mal, ha recuperado un poco de
su virilidad y su actuación es bastante sólida a pesar de lo lleno de
topicazos que está su personaje.
Pues eso, otra de
esas pelis clasificables como americanada y que buscan el lucimiento de otro
de los cuerpos militares estadounidenses. Yo, personalmente me he quedado
flipando una vez más al ver cuánta preparación tienen, lo profesionales que
son, lo listos que son, lo guapos que son, lo honorables que son, la de
vidas que salvan y lo imprescindibles que son para que nuestra sociedad viva
más tranquila.
Nota:
  5
Daniel Rayado. |