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Miguelito Dávila
(Alberto Amarilla) es un joven malagueño al que le acaban de extirpar un
riñón. Su estancia en el hospital cambiará su visión sobre la vida, vida que
se desarrolla en la Málaga de los 70 junto con sus inseparables amigos: Paco
(Félix Gómez), Babirusa (Raúl Arévalo) y Moratalla (Mario Casas). Un día
conocerá a Luli, una chica que le trae loquito y con la que empezará una
relación amorosa.
El camino de los
ingleses es la segunda película de Antonio Banderas como director y la
primera que rueda en España. Banderas saca todo lo que tiene dentro, según
sus propias palabras "se abre en canal" e intenta mostrarnos en pantalla los
recuerdos, sensaciones, ideas abstractas y vivencias de su propia juventud,
todo ello tomando como referencia la novela que lleva el mismo título del
también malagueño Antonio Soler.
Este viaje
introspectivo está representado mediante un importante ejercicio artístico.
Antoñito continuamente nos transmite ideas abstractas a través de imágenes
(estas secuencias tienen un ligero tufillo a video-artista), utiliza una
fotografía muy poética, cámara lenta a cascoporro y música casi de continuo
pero de gran calidad y muy evocadora. Todo esto, está muy bien y la película
te queda muy bonita pero es fácil caer en el error de preocuparte demasiado
por los aspectos poéticos y visuales y dejar un poco de lado todo lo que se
refiere a argumento, guión, desarrollo de personajes, etc.
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Miguelito descubre el amor.
En mi opinión, la
película falla en este sentido. Hay varios hilos argumentales
correspondientes a cada uno de los personajes, pero ninguno de ellos ofrece
ideas claras o una visión profunda sobre sus problemas. Quizá el único que
está más desarrollado sea el de Babirusa, el resto se queda en agua de
borrajas, prometen mucho en un principio pero luego no acaban de cuajar y se
quedan en la superficie. Si haces una película tan personal, creo que
deberías dar tu propia visión sobre lo que es la vida basándote en tus
experiencias e intentar por lo menos implicar al espectador. Lo que no
puedes hacer es plantearlo de esta manera al principio y después perderte en
tramas novelescas requetevistas y tediosas.
La verdad es que los
actores ni fu ni fa, la mayoría ha pertenecido a series míticas que se
caracterizaban por tener a treintañeros haciendo de adolescentes, véase a
Félix Gómez (alias Jero) y Fran “guitarritas” Perea de Al Salir de Clase, Raúl
Arévalo de Compañeros, Mario Casas de la nefasta SMS o Alberto
Amarilla, hijo de Paz Padilla en Mis Adorables Vecinos.
Antonio Banderas, en
todo momento, ha destacado el trabajo realizado con los actores, pero lo
cierto es que no se refleja mucho en pantalla. La mayoría de ellos salva el
papel con un par de registros, Alberto Amarilla (Miguelito) en modo tengo el
riñón hecho papilla o fumado feliz, Félix Gómez (Paco) poniendo cara de mala
leche y de chulopollas, Mario Casas (Moratalla) en plan payasete y Fran
Perea (El Garganta) mirando al horizonte y soltando su retahíla poética
(menos mal que no tiene que cantar). El único que destaca sobre los demás es
Raúl Arévalo (Babirusa), que ya nos sorprendió en AzulOscuroCasiNegro
y que en esta ocasión nos ofrece una actuación muy interesante.
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Todos haríamos aerobic así.
Para mí el problema
está más en el desarrollo de los personajes que en los actores. No llegamos
a conectar con casi ninguno de los personajes ya que en algunos casos se
encuentran mal definidos, por ejemplo Miguelito, que es el prota y nunca
llegamos a saber realmente cómo es, qué le mueve a hacer lo que hace, su
personalidad, etc. En otras ocasiones, simplemente se nos da unas ligeras
pinceladas sobre los rasgos del personaje, como es el caso de Moratalla, de
Paco o incluso de Luli (María Ruiz) y la Cuerpo (Marta Nieto), a pesar de
que son importantes dentro de la película.
Ha sido una apuesta
arriesgada por parte de Antonio Banderas y en mi opinión no le ha salido muy
bien. Nunca se llega a saber dónde quiere llegar y qué es exactamente lo que
nos quiere transmitir y decir, por lo que la conexión con el público es
escasa y la peli se hace larga y en algunas ocasiones resulta muy aburrida.
Sinceramente, el único que creo que disfrutará con la película será el
propio Antonio Banderas (y algún que otro video-artista).
Nota:  
5
Daniel Rayado. |