|
Desde este preciso instante, advierto que no soy especial
simpatizante del cine de Sofía Coppola. Odio, en los círculos modernos del
cine, hablar sobre la misma porque parece un ser intocable. Las Vírgenes
Suicidas me pareció plana, unidireccional, discreta y mal rodada.
Lost in Translation, “oscar al mejor guión original en el 2004”, me
pareció lenta, torpe y pretenciosa. Amén de un guión igual de fallido, sin
profundidad, ahogado y desbordado en su propio concepto (oscar al mejor
guión original). Dicho esto, luego no vengáis raudos y veloces a tirar
piedras a mi palacio. Yo orinaré en vuestros rosales como contraataque.
Advertidos estáis.
En esta ocasión, nuestra directora de nariz y aparición en
público igual de omnipresente, se embauca en realizar una película
biográfica sobre María Antonieta Josefa Juana de Habsburgo-Lorena. Primero y
bien claro, es que la intención no se ha llevado a cabo de forma...
políticamente correcta. Pero el postmodernismo dónde todo vale, también se
pueden crear auténticos insultos visuales, llenando Versalles de zapatos
Manolo Blanik, zapatillas Converse, y bailes acompañados por The Strokes.
Esto, aparte de ser fallidamente moderno, pretencioso, casposo y
atrevidamente absurdo llega a parecer ridículo, incómodo y artísticamente
repugnante. Con lo que, acaba siendo políticamente correcto, puesto que es
modernuqui y guay, pero una indudable mierda, sin más.
.gif)
"¿Has oído el último disco de Arktic Monkeys? Es super
innovador."
Si lo que intentaba Coppola era recrear la vida de la Reina
de Francia, una documentación histórica más adecuada (dónde el personaje
esta tan desdibujado que parece un pictograma) y una dirección artística
mejorable, o al menos, más fiel a la época y su contexto (a todos los que
están “maravillados” por llevar estética modernuqui victoriana guay molonguí
tipo "como me gustan los corsés y los colores naïf de la infancia", que le
den un repaso a Barry Lyndon de S. Kubrick. Aunque dicho así, que coño,
estoy pidiendo peras al olmo).
.gif)
"¡¡¡Somos guays!!!"
Si le quitamos, como no, el factor modernuquí victoriano guay
de corsé, nos queda en una película de adolescentes, dónde el trasfondo
social de la época está, no escondido, no cubierto, es completamente
inexistente, enterrado, ridículo. Una farsa. Si buscamos el lado emocional,
emotivo, flowerpower o indie abstracto naïf del film, señorita Coppola, me
limpio el culo con el dvd-rip que me vendió Mohamed. Si queréis planos
reflexivos y emocionales, revisad el cine de Kim Ki-Duk.
Por último, podría extenderme. Pero ved el trailer. Respirad.
Manolo Blanik. New Order. Versalles. Maria Antonieta. Feminismo exacerbado.
Tontería adolescente. The Strokes. Unas zapatillas Converse. Es demasiado
para mí, estaré chapado a la antigua. El Karma actúa, si haces cosas malas
el Karma te persigue y te castiga haciéndote pasar otras peores, como dice
el bueno de Earl. Esta vez ni crítica ni taquilla han sido favorables, pero
siendo Coppola hija, será que es una película incomprendida, polémica y
arriesgada.
Querría ver yo en esta situación a un director novel.
Nota:
1
Omar Álvarez García (colaborador).
|