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M. Night Shyamalan ya lleva unos años
acostumbrándonos a un cine de altura. Estilísticamente es impecable y sus
guiones son estupendos, pero no siempre perfectos. En este caso Shyamalan pincha
un poco en
uno de sus puntos fuertes.
El Bosque es una película que a diferencia de
lo que nos venden en el trailer, no es una peli de terror, sino una película
romántica, y como tal es realmente buena. Shyamalan es de los pocos
directores americanos capaces de rodar una historia de amor que resulte
poética, emotiva y a la vez ausente de ñoñerías, algo realmente complicado y
más aún teniendo en cuenta los pastelazos que se marcan en ese país. Lo que
ocurre, es que como en el resto de sus películas, el suspense ocupa una
parte también central y es en ésta en la que no termina de convencer.
Durante la primera hora nos tiene realmente
pegados al asiento. Por un lado tenemos una aldea en un valle rodeado por un
bosque en el que los habitantes nunca se adentran ya que mantienen una
especie de pacto con las criaturas del mismo. Ellos no entran al bosque y
las criaturas no lo hacen en la aldea. Por otro lado tenemos a un chico
valeroso y tímido, Lucius (Joaquin Phoenix), y su romance con la
protagonista absoluta de la película, Ivy (impresionante Bryce Dallas Howard),
una chica ciega pero mucho más autosuficiente que la mayoría de la gente del
pueblo. Los problemas comienzan cuando Lucius, consciente de las
limitaciones de vivir aislados, pone a prueba la seguridad del bosque para
ver la viabilidad de un viaje a la ciudad en busca de medicinas.
Pero hacia la mitad de la película sucede un
hecho dramático que acabará por cambiar todo lo que hasta el momento hemos
estado viendo. En ese instante tanto la trama como la resolución de alguno
de los personajes acaba forzándose con tal de dar explicación a una historia
demasiado increíble. Así la sensación final es de cierto engaño.
Digamos que tenemos una dirección genial pero
una historia desde el principio cogida con alfileres. Si
bien en otras películas del director la casualidad y el destino juegan
papeles importantes dentro de un entorno fantástico, el hecho de querer
enfocar esta película desde un punto de vista real, incluso con crítica
política de por medio, tira por tierra lo que
en otro caso hubiese sido algo a favor, hay que dar explicación a las cosas
y ésta no convence.
Hay que hablar también de los actores. A
parte de que la película está llena de grandes nombres, éstos responden a la
perfección y así gente como Sigourney Weaver, Adrien Brody, William Hurt o
Judy Greer hacen unos excelentes secundarios que consiguen tenernos metidos
en la película aunque estemos ya en la "parte absurda". Lo de la
protagonista, Bryce Dallas Howard es de medalla de honor, no sólo lo hace
bien, es que se come a todo el que se le pone delante. Su primera película,
su primera protagonista y su primer éxito como actriz. En los próximos años
dará mucho que hablar (ya rueda con Lars Von Trier, el amoooor de los
culturetas).
Otros aspectos como la fotografía o la banda
sonora siguen estando tan increíblemente cuidados como en todas sus
películas. James Newton Howard nos regala otra joyita para nuestros oídos.
Así que el resultado final será una decepción
para la mayoría de la gente a pesar de la buena factura y las grandes
actuaciones. A mí personalmente me encanta como Shyamalan cuenta las
historias, su sensibilidad y como funcionan sus personajes y por eso me ha
gustado aunque con los peros de la trama. Es sin duda su película más floja
argumentalmente, pero la más madura en su factura.
Esperemos que en la siguiente nos traiga una historia más sólida.
P.D.: Shyamalan siempre hace un cameo en sus
películas y esta no es una excepción a pesar de que pensemos ¿qué hace un
tipo de origen hindú en una peli sobre una aldea perdida de hace más de 100
años?.
Nota:
  
8
Javier Ruiz de Arcaute. |