|
Sólo con leer el título ya sabemos la clase
de película que nos vamos a encontrar. Si encima observamos el anterior
filme de su director, Una Rubia Muy Legal, pues se nos disipa
cualquier duda.
Sí, queridos lectores, El Chico de tu Vida
es una de esas empalagosas comedias románticas juveniles americanas. A
diferencia de otras del estilo de American Pie, no encontraremos en
ésta nada de humor escatológico (que no políticamente incorrecto, eso sería
darle demasiado prestigio). A lo que voy es a que esta es una película única
y exclusivamente orientada al público femenino sin ningún tipo de
aspiración, lo que comúnmente se denomina "peli para chicas", la Nancy del
cine.
La película nos cuenta la historia de Rosalee
(Kate Bosworth), una cajera de supermercado cuya máxima aspiración en la
vida es conocer a Tad Hamilton (una chica con inquietudes, sí señor), el
actor de moda. Su vida consiste en trabajar e ir al bar de su pueblo a pasar
el rato, eso sí, siempre acompañada de sus fieles amigos Pete y Cathy.
Mientras tanto el famoso actor ve en peligro sus próximos proyectos debido a
su vida de estrella, es decir, mujeres, alcohol y coches (de drogas no se
dice nada, sólo fuma y ya es mucho). Así que los agentes de Tad deciden
organizar un concurso en el que se sortea entre las chicas participantes el
"placer" de tener una cita con tan codiciado maromo y así limpiar su imagen
de vivalavirgen. No hace falta ser muy listo para saber a quien le toca esa
cita. Rosalee es la afortunada y pasa una correcta y formal velada con el
actor. El bueno de Tad ve en ella la influencia que necesita para regenerar
su vida y decide mudarse a su pueblo.
Así comienza esta película que desaprovecha
bastante los contrastes entre la vida pueblerina y la de Hollywood para
centrarse en la relación de Tad con Rosalee y de Pete (Topher Grace, el
mejor de la peli sin que haga nada del otro mundo) con Rosalee. Y es que
Pete, como no podía ser de otro modo, ama desde que aprendió a sonarse los
mocos a su buena amiga. En este punto la peli se hace tremendamente lenta
porque uno sabe como va a terminar y ya no ocurre nada divertido, de hecho
las pocas partes cómicas se concentran en la primera mitad de la peli, la
segunda parte es solo de amor y desamor americano. Lo más destacable en esta
parte, y no por lo bueno, es el patético discursito sobre los tipos de
amores que se marca la camarera cachonda del pueblo.
En fin, la película se deja ver, no es de las
que uno sale diciendo "menudo pedazo de mojón", entre otras cosas gracias a
unos actores que consiguen no dar asco, algo realmente difícil en esta clase
de películas. Pero que no espante no quiere decir que la recomiende a nadie,
es una película para un público simple de mente entre cuyas prioridades en
la vida figure "casarse de blanco".
Nota:

4
Javier Ruiz de Arcaute. |