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Pese a quien pese, Charlie Kaufman es lo
mejor que le ha pasado al cine en esta última década. Y es que nadie se
había atrevido nunca a ir tan lejos en el arte de contar historias. Su cine
no nos ofrece respuestas, pero sí experiencias nuevas, como aquella que nos
regalaba Quentin Tarantino hace ya once años cuando estrenó Pulp Fiction.
La desbordante imaginación de Kaufman ha dado pie a obras tan fascinantes
como ¿Cómo ser John Malkovich?, Adaptation o la mas reciente
Human Nature.
Aprovechando que hablamos de esta última,
Eternal Sunshine Of The Spotless Mind (me niego y reniego a poner el
título en español. Me parece criminal) destacar que después de Human
Nature es la segunda colaboración entre Kaufman y Michel Gondry, el
genial creador de videoclips (Bachelorette, de Bjork, sin ir mas lejos) y
esta a años luz del esfuerzo anterior. Se pega de hostias con Adaptation
como la mejor peli de Kaufman, pero con la diferencia de que el estilo
visual es mucho más agresivo que el de Spike Jonze (el otro gran colaborador
de Kaufman).
Quizás os deis cuenta de que estoy poniendo
al director un poco por debajo del guionista, cuando debería ser al revés...
pero Kaufman vale por sí solo. Devora a todos. Es un monstruo que no para de
crecer y eso, ojo amigos cinéfilos, tiene sus pros y sus contras. Por un
lado, crea un universo propio que no tiene igual en el cine moderno. De
verdad, animo a todos a que me ayudéis a buscar influencias. POR OTRO...
ay... a veces se enrolla mucho y se pasa de listo. Eternal... está
plagada de maravillosos diálogos, pero la historia ya es suficientemente
complicada de por sí como para ir tocando las narices con montajes
paralelos... lo que me lleva, ah, sí, a la historia.
Joel Barish (Jim Carrey, muy bien) está
fatal. Su relación con Clementine (Kate Winslet, sensacional) no va a
ninguna parte. El rollo de carácter complementario (la timidez de Joel
encuentra su opuesto en el caos y descontrol perpetuo que es Clementine) no
funciona en absoluto. Solución: Lacuna Inc: un sospechoso laboratorio donde
se ofrece borrar los recuerdos amargos a cambio de una vida más feliz y
saludable. El problema empieza cuando Joel se da cuenta de que una parte muy
grande de él no desea borrar a Clementine por completo de su imaginación.
Ojalá pudiera contaros más... pero Eternal...
es una película eminentemente visual. Hay que verla. Sólo así podremos
apreciar los mil y un recursos que emplea Gondry para mostrarnos cómo es de
verdad que te arrebaten los recuerdos en vivo: ilusiones ópticas, ordenador,
desenfoques, maquillaje, efectos de escala, decorados... imágenes increíbles
que permanecen en la memoria y que hacen de esta peli algo inolvidable. Una
playa nevada, una casa derrumbándose mientras la penetran las olas del mar,
Carrey en el fregadero... sencillamente mágico e irrepetible. Extraordinaria
la labor de Gondry, chicos.
El guión. Pues eso, puro Kaufman. Nada suena
ilógico (para empezar, la máquina borra los recuerdos conflictivos según las
reacciones a los objetos personales de la pareja que se enseñan) y la
historia, salvo algún monólogo, nunca aburre. Encima, no contento con ello,
Kaufman aprieta más la rosca de su guión, lo que ocurre es que es
innecesario (la subtrama de Elijah Wood, haciéndose pasar por Carrey). Los
secundarios son muy estimables, pero carecen de la fuerza y el magnetismo de
la pareja protagonista. Destacar a Tom Wilkinson, siempre eficiente y a Mark
Ruffalo. Yo no me termino de creer a Kirsten Dunst, ni, por descontado a
Elijah Wood, tan perdido como su personaje.
Recapitulation: hay que verla para creerla.
Muchos verán un ejercicio de estilo muy vacío, con demasiadas florituras...
pero debajo hay una gran historia de amor que todavía no acaba de ser
aprovechada del todo. Podría haber sido una obra maestra suprema e
incontestable si Kaufman le diera algo de trascendencia, algo que sí
consigue Linklater con
Antes del Atardecer. Eso sí, momento impagable
el final, con Carrey y Winsley hablando sobre su relación con una cinta
detrás en la que... bueno, bueno, sin desvelar... momento Kaufman de los que
ves una vez cada millón de pelis. Vale mucho, mucho, MUCHO, la pena verla.
LO MEJOR:
- Gondry tras la cámara: sencillamente
impresionante.
-
Carrey y (sobre todo) Winslet.
- Kaufman, cuando sabe.
- APRENDE, WINTERBOTTOM: A ESTO SE LE LLAMA
INNOVAR.
LO PEOR:
- Cuando Kaufman se pasa de listo: dialogos
intrascendentes, la peli se para... argh.
- Secundarios muy borrosos: no se acaban de
desarrollar.
- Falta un megaclimax emocional, dado que la
historia se presta tanto al exceso. Pero esto sí que es muy subjetivo, y muy
discutible.
-
Otro punto
discutible: parece que Kaufman, en vez de crear parejas normales con la que
nos identifiquemos todos, crea bichos raros... es algo que aleja a la peli
del público y la vuelve un tanto fría. Insisto, de nuevo es mi opinión.
Nota:
  
8
Rafael Martín. |