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Kill Bill Vol. 2 es algo muy distinto. KB2 es la
auténtica chicha. Y el verdadero triunfo.
Después de haber reducido a cachitos muy
pequeños a los pesos ligeros en el camino hacia Bill, la novia comienza la
parte más dura del viaje. Tras el primer volumen, solo le quedan dos
miembros del escuadrón DiVas, el mismo que, capitaneado por Bill, acabó con
su futuro marido y con todos aquellos que le eran queridos. Son Budd
(Michael Madsen), hermano de Bill, ahora reducido a mero matón de discoteca,
que, como dice el propio Tarantino, un día se subió a una botella para
quedarse ahí para siempre; y Elle, (Daryl Hannah), la archienemiga de la
Novia, actual amante de Bill, y el paradigma de todo lo que los tíos no
queremos ver en una chica: una auténtica hija de puta.
Y luego, claro, queda Bill. Al que le
acompaña alguien muy especial…
Así que, ¿Qué hacemos? ¿Volvemos a sacar las
espadas y las afilamos a hostias? ¿Volvemos a sacar a cien chinos con ganas
de morir? ¿Amputamos más brazos, piernas, pies, cabezas y otros miembros más
o menos útiles?. Pues no. Esta vez hablamos. Dejamos que sean los diálogos
los que marquen el ritmo de la película. Y que sean los personajes los que
lleven realmente el peso de la acción. Sí. Hay peleas. Sí, son cojonudas.
Pero no hay nada mejor que ver como Tarantino le ha dado la vuelta al último
film poniéndole un rostro y una voz a Bill, que parecía hasta entonces un
malo final de videojuego. David Carradine está estupendo. O sea, que se
mueve, habla, GESTICULA y se olvida de las parodias de Steven Seagal en las
que ha estado envuelto desde hace ya Dios sabe cuando.
Mucho más rica en situaciones, más variada,
con más suspense y mucho más íntima. Dos fragmentos llaman especialmente la
atención: el primer encuentro entre Bill y la novia antes de la masacre en
su ensayo de la boda, al principio del film, y el último segmento, el
momento de ajustar cuentas entre los dos. Posiblemente es el mejor momento
de Tarantino desde Pulp Fiction: la forma en el que tiene al público
agarrado de las pelotillas en el cara a cara final es sencillamente
magnífico. Los diálogos, tremendos. El monologo de Superman, genial.
Y entre medias dos grandes secuencias. La
primera, la novia atrapada en un ataud a dos metros bajo tierra en una
escena que saca de quicio: la pantalla se queda a oscuras y nos quedamos
solos con Uma Thurman en estado de pura desesperación. El formato cambia y
pasamos del panorámico al formato tele, mucho más asfixiante. En ese
momento, justo cuando todo el mundo se pregunta: ¿Cómo coño va a salir de
ahí?,llegamos a la secuencia descojone del film, en el que conocemos al
mentor de la novia: Pai Mei, el chino letal, que la someterá al
entrenamiento más bestia que se haya visto en el cine, y que nos borrara de
la cabeza a todos, por desgracia, al amable señor Miyagi.
En el plano de actores, además de David
Carradine, destacar, de nuevo, a Uma Thurman. Es una peazo de actriz. Y a
Michael Madsen, que da vida a un Budd completamente acabado y humillado (el
hecho de que la novia quiera matarle con la espada es una muestra de
respeto. Quiere mandar a ese borracho a la tumba con todos los honores).
En fin, y resumiendo. Magnifica. En el
sentido más preciso de la palabra. KB 2 da aliento épico. Personajes de
carne y hueso con habilidades portentosas. Asesinos que son padres, madres,
hermanos e hijos de… enfrentados entre sí porque sencillamente, las cosas
hubieran podido salir mejor, pero tenían que tomar decisiones que, por
desgracia, han hecho que sus vidas tomaran caminos no solo distintos, sino
también opuestos. A mí me suena mucho a drama, pero la verdad es que al
final de KB nos damos cuenta de la magnitud del viaje que ha recorrido la novia
(que deja de ser la Novia para conocerla, finalmente, por su verdadero
nombre: B****** K*****), para recuperar lo que era suyo y se perdió. Y al
final, resulta que el viaje lo hemos hecho también nosotros con ella. Y
encantados.
Lo Mejor:
- Tarantino. Lo que ha crecido
desde Pulp Fiction y lo bien que se lo ha montado con esta saga. Un homenaje
no solo al cine de artes marciales, sino al buen cine en general. Divierte
y, además (escena impagable: la Novia preparándose para el duelo final al
ritmo de una soberbia versión de “About Her”, de Malcolm Mclaren) emociona.
Lo Peor:
-
Nada.
Nota:
   
9
Rafael Martín. |