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La Sentencia nos
cuenta la historia de Pierre Brossard (Michael Caine), un hombre que cuando
era joven cometió crímenes de guerra y contra la humanidad pero que nunca ha
sido juzgado por ello ya que durante todos estos años ha vivido escondido y
arropado por un sector de la extrema derecha católica francesa. Ahora la
visceral juez Anne-Marie Livi (Tilda Swinton) y el templado y astuto Coronel
Roux del ejército francés (Jeremy Northam) han empezado una nueva
investigación sobre el caso. Mientras tanto unos misteriosos asesinos tratan
de eliminar a Brossard, por lo que Livi y Roux deberán encontrar rápido al
escurridizo criminal y descubrir hasta donde llegan las profundas raíces de
la facción católica que lo encubre.
La película va
directamente al grano y desde el primer minuto se masca la tensión, la
información sobre Brossard y su pasado se nos va suministrando poco a poco y
en pequeñas dosis lo que despierta nuestra curiosidad hacia éste personaje.
Mientras vamos descubriendo más cosas de Brossard y de su inquietante
personalidad, alrededor se empieza a complicar la trama con la entrada en
acción de Roux y Livi que van atando cabos poco a poco. La trama no es
tremendamente complicada pero tampoco es tan sencilla y evidente como puede
parecer al leer una sinopsis de la peli, de hecho si al verla no estás
metido en la película y en la historia, es muy posible que no te enteres de
bastantes cosas.
El estilo es una de las
cosas que más me gusta de la peli, es sencillo ante todo, no hace virguerías
con la cámara ni muestra planos imposibles, pero resulta muy atractiva
visualmente y sobre todo muy explicativa, en cada momento sabes
perfectamente cual es la situación espacial de cada personaje en escenarios
cerrados o en la calle, en ése sentido está muy cuidada. Es un estilo muy
europeo y realista, es como muy cotidiano, los coches son turismos mediocres
bastante sucios (como el mío), los bares son como los que hay debajo de tu
casa, en parte por eso resulta la historia tan creíble, porque parece que lo
han rodado en tu barrio, pero no, está rodado en Francia en lugares bastante
bonitos por cierto. Por supuesto no esperéis grandes tiroteos ni
espectaculares escenas de acción ya que se recrea más en lo que es el
proceso de investigación. En general la dirección me ha parecido bastante
buena, Jewison cuida todo al detalle, se nota que lleva unos cuantos años
haciendo esto y aunque se sabe que la peli no tiene un gran presupuesto no
se nota para nada en pantalla.
La tensión y la intriga
son una constante en la película, a esto contribuye sobre todo el personaje
de Pierre Brossard genialmente interpretado por Michael Caine, durante casi
toda la peli no sabemos si Brossard es realmente un cabroncete o sólo
alguien que cometió errores en el pasado, además como es un vejete piensas
“éste va a durar menos…”, incluso hay veces que sufres por el, pero el tío
sabe cuidarse y te da más de una sorpresa. También está ese pedazo de actor
que es Jeremy Northam (ya lo vimos en Cypher y en La Red),
espero que en el futuro le den papeles más importantes, aquí interpreta al
Coronel Roux y mola bastante. Tilda Swinton (hace poco la pudimos ver en
Young Adam dando grima) desempeña bien el papel de la histérica e
impulsiva juez Annemarie Livi, pero quizá sea el personaje que menos me
gusta de los tres.
Al terminar la película
puede que te deje un poco frío porque presenta un final rápido (para mi un
poco precipitado) y un tanto abierto, aún así sorprende porque no es el
típico final, no te lo esperas. No es que sea un peliculón pero lo cierto es
que disfruté bastante viéndola porque me mantuvo intrigado todo el rato y
haciendo cábalas sobre la trama, algo que me encanta. Si después de ver
Los Increíbles tenéis más ganas de cine, ya sabéis id a verla.
Nota:
  
7
Daniel Rayado. |