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The Terminal,
como todos os imagináis, no es la típica
película de Spielberg, no tiene dinosaurios, tiburones ni extraterrestres y
tampoco destaca por presentar numerosos e impresionantes efectos especiales.
La principal característica de The Terminal (y también de su anterior
película Atrápame si Puedes)
es que nos cuenta una historia tremendamente curiosa y original, tan curiosa
que puede parecer poco creíble pero recordemos que tiene un
precedente real (el tipo iraní que vive en el aeropuerto de París).
Esta historia trata de Viktor Navorski, un hombre de Europa del Este
encarnado por un sensacional Tom Hanks, que llega al aeropuerto JFK de EE.UU.
sin tener ni idea de inglés y con la sana intención de entrar en el país,
pero hay un problema, mientras Navorski volaba hacia EE.UU.
se desata un conflicto armado en su país, Krakozhia (es inventado creo) lo
que provoca ciertos problemas burocráticos que no le permiten ni volver a
Krakhozia ni entrar en EE.UU. La única solución
que encuentra el eficiente y paranoico director de aduanas Dixon
(genialmente interpretado por Stanley Tucci) es que Navorski se quede en el
aeropuerto hasta que se solucione el problema (cágate). Mientras que el
tiempo pasa y la situación en Krakhozia no cambia, Navorski se va adaptando
con ingenio a la vida en el aeropuerto y va conociendo a sus peculiares
trabajadores entre los que se encuentran Diego Luna con una actuación
correcta sin más (si es que hacer Dirty Dancing 2 no puede ser bueno)
y la guapísima Catherine Zeta-Jones que se
ajusta muy bien al papel de azafata ligerita. ¿Será capaz Víctor Navorski de
entrar en EE.UU.?,
pues no os lo puedo decir.
Lo que sí os puedo decir
es que aunque a priori pienses: un tío de Europa del Este + un aeropuerto =
aburrimiento asegurado, no es así,
porque Spielberg a la vez que nos muestra el paranoico y hostil
comportamiento de las fuerzas de seguridad americanas en los aeropuertos,
también consigue sacar numerosas situaciones divertidas impregnadas de ese
humor tan entrañable que caracteriza a algunas de sus pelis. La culpa de
esto la tienen sobre todo Tom Hanks con su habilidad innata para hacer
comedia simpática y caer bien a todo el mundo y después los personajes
secundarios que a pesar de ser bastante estereotipados le dan mucha vida a
la historia y son una pieza indispensable (el señor de la limpieza indio es
la leche, ya veréis su escenita final con la fregona). Lo cierto es que hay
algunas situaciones un tanto inverosímiles, pero bueno, no desentonan con el
tono general de la película y contribuyen a que sea más divertida. Algo que
me asusta es el doblaje de Tom Hanks, yo la vi en v.o. y lo hacía genial,
pero el doblaje al español ya veremos.
La peli dura unas dos
horas y algo pero no se hace larga en ningún momento hasta que llegamos al
final que se hace eterno. Hay unas cinco ocasiones en las que crees que va a
acabar, pero no, aún queda algún pequeño cabo
suelto, claro, al final estás deseando que se
acabe ya. Además uno de los “finales” es típico americano en plan épico
multitudinario con gente aplaudiendo y asintiendo (como las viejas que hacen
de público en la teletienda) alrededor de Tom Hanks, pffffffffff pero bueno,
el final definitivo a pesar de ser un poco pastel,
mola.
Está claro que Spielberg
haga el tipo de peli que haga siempre lo hace bien y aunque personalmente a
mi me gusta más el estilo de La Lista de Schindler o Minority
Report y al que supongo que volverá con La Guerra de los Mundos,
siempre se agradecen películas más ligeritas y graciosas como Atrápame si
Puedes (a ser posible sin
Leonardo Di Caprio) o La Terminal.
Nota:
  
7
Daniel Rayado. |