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El Lobo nos
cuenta la historia de Mikel Lejarza, un joven vasco de la España de los 70
que sin comerlo ni beberlo se ve reclutado por los servicios secretos
españoles con el objetivo de infiltrarse en la banda terrorista E.T.A. La
operación dio lugar a uno de los mayores éxitos policiales contra E.T.A.
pero también fue la manera en la Mikel Lejarza alias Lobo se vio sumergido
en un mundo de violencia y persecución del que aún a día de hoy no ha
conseguido huir.
El punto fuerte de la
película es sin duda la increíble historia de Mikel Lejarza, yo no había
oído hablar del Lobo (soy joven) y me costó creer que éste hombre hubiera
existido de verdad porque todo lo que le rodea parece curiosamente sacado de
una peli, su alias, su misión, su éxito y su posterior vida en el anonimato.
Pero resulta que es todo cierto y por si fuera poco además está presente
todo el trasfondo político y social de aquella época que tiene telita,
entonces ¿qué más se le puede pedir a una
historia para que resulte tan tremendamente interesante como ésta? nada.
Bien, la historia es
genial, pero con eso no basta, tiene que haber otros ingredientes como por
ejemplo un buen guión y una buena dirección. En éste caso la dirección está
a cargo de Miguel Curtois, totalmente desconocido para mí
pero que realiza un buen trabajo sobre todo en la primera parte de la
película donde el Lobo se infiltra en E.T.A. y
va progresando dentro de la banda, además la fotografía es buena, todo está
contado de manera muy clara y el guión es muy sólido durante casi toda la
peli hasta que llegamos a la parte final. Aquí el conjunto empieza a
tambalearse entre otras cosas porque no puedes mantener en tensión y con
intriga al público durante toda la peli y al final meter unas cuantas
escenas ridículas que provocan carcajadas en toda la sala. Véase a Eduardo
Noriega con las melenitas teñidas de rubio o cuando se supone que le hacen
la cirugía estética y aparece con el pelo engominado, con un lunar y con una
nariz gorda. También podemos ver una persecución por la calle en la que hay
mobiliario urbano moderno y algún que otro cochazo aparcado a lo lejos.
Además de los detalles, hay trozos del guión como por ejemplo el último
discurso de José Coronado que no acaban de convencerme.
Los actores no están
mal, Noriega parece que ha mejorado bastante desde Tesis y José
Coronado (Ricardo) lo hace bien pero su personaje quizá flojea a veces por
estar demasiado estereotipado (como malo está mil veces mejor en La
Caja 507), en cuanto a Patrick Bruel (Nelson), Jorge Sanz (como se te
ocurre hacer El Inquilino después de haber salido en Conan) y
Mélanie Doutey (Amaia uffff!) la verdad es que lo hacen muy bien.
En cuanto al talante, la película se limita a contar los
hechos de una manera muy objetiva y sin ponerse de parte de nadie, algo que
me parece muy acertado, pero lo que ocurre es que para no decantarse por
ningún lado, todos los personajes excepto el Lobo son malos y en ése sentido
la película se hace difícil de ver porque resulta bastante hostil (hasta la
mujer del Lobo parece despiadada en algún momento). En líneas generales se
puede decir que la película está bien y en parte ése es el problema, que en
España seguimos esperando que alguien haga lo que se suele llamar un
peliculón, pero para eso hay que poner más pasta y echarle un par de
narices. El Lobo podría haber sido la gran película española (una
película bélica sobre la guerra civil también sería una buena idea) pero se
queda sólo en eso, una película interesante y entretenida.
Nota:
  
6,5
Daniel Rayado. |