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Este año a penas hemos podido ver grandes
películas en el cine provenientes de Estados Unidos. Por suerte, y siempre
con la mira puesta en los Oscars® como cada año,
nos empiezan a llegar las muestras de buen cine en estas fechas. Mystic
River es el primer ejemplo.
Clint Eastwood ha decidido llevar al cine
la novela homonima de Dennis Lehane a través del guión de Brian Helgeland (L.A.
Confidential). Eastwood cede esta vez su papel de actor a unos geniales Tim
Robbins, Kevin Bacon, Marcia Gay Harden, Laura Linney y sobre todo Sean Penn,
y se dedica exclusivamente a dirigir y producir el cotarro. La cosa no le
podía haber salido mejor. Una película de suspense pero centrada sobre todo
en unos personajes que se ven superados por el asesinato de la hija de Jimmy
Markum (Penn).
Penn, Robbins y Bacon interpretan de forma
genial a unos viejos amigos de la infancia que a partir de un hecho
terrible, el rapto y abuso del personaje de Tim Robins, pierden su relación
hasta que el asesinato de la hija de Penn vuelve a unirles como padre de la
víctima, sospechoso y policía respectivamente. La trama de suspense está
bien llevada, y aunque pueda hacer uso de recursos muy vistos en el género,
pasan desapercibidos debido a la gran carga dramática de la película y a que
ésta se centra mayoritariamente en como cada uno de esos personajes y sus
familias afrontan el asesinato. Un ejemplo es el papelón que hace Marcia Gay
Harden como esposa de Tim Robbins.
Se trata sin duda del mejor trabajo de
Eastwood en mucho tiempo y es una película imprescindible que sin duda será
una de las principales competidoras en los próximos Oscar®, aunque eso qué
más da.
Nota:
   
10
Javier Ruiz de Arcaute. |