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Durante la última década cualquiera de
nosotros que oyera la expresión “comedia inglesa” esperaba que tarde o
temprano apareciera en escena Hugh Grant con sus tics faciales y su
inconfundible tartamudeo. Habrá a quien aún le siga gustando y desde luego
hay que reconocerle el mérito por saber elegir guiones, pero lo cierto es
que últimamente parece estar bastante trillado.
Tal vez por ello o tal vez porque se ha hecho
con cuatro duros, Hugh Grant no asoma el pescuezo en esta cinta y eso que
sale ganando. Porque la verdad es que esta es una peli que consigue su
objetivo: entretener y hacer reír. Basada en una película danesa de igual
título, el director Simon Cellan Jones nos cuenta la historia de dos parejas
que desean tener un hijo. O al menos uno de los cónyuges lo desea mientras
que el otro debe pasar por el trago a regañadientes.
El planteamiento no va mas allá y se nos
muestra en los primeros 5 minutos cuando los protagonistas acuden a los
servicios sociales para que les ayuden a conseguir su propósito. Los
personajes quedan ya definidos: por un lado un futbolista italiano
egocéntrico y una mujer resignada, y por el otro una mujer posesiva y
dominante y un hombre resignado.
Con estos ingredientes y con un equipo
técnico y un reparto prácticamente novel en el largometraje salvo Richard
Roxburgh (Van Helsing, La liga de los hombres...) se consigue hora y
media de buena comedia (en versión original, así que esperemos que la
versión doblada no la estropee). El guión es un manantial de diálogos que
despiertan la sonrisa y a continuación la carcajada. La realización es
impecable y se completa con una fotografía magnífica (Remi Adefarasin es el
responsable) de las que te hacen desear estar en el lugar del rodaje (Newcastle).
La música entretiene cuando hace falta y no faltan a la cita unos estupendos
secundarios con los que es imposible no reír.
Y
cumplimentada la faceta de la comedia se pasa poco a poco a la del amor. El
amor entre los dos personajes que sufrían en su matrimonio funciona de
manera espontánea sin necesidad de unos ojos azules con los que se deshace
la protagonista. Y a pesar de todo lo dicho hasta ahora, la película peca de
excesiva ingenuidad. Falta mordacidad y un toque de acidez en los
protagonistas y sobran algunos diálogos excesivamente repetitivos. Pese a
ello, un film más que digno y, casi casi, redondo.
Nota:
  
7
Juan Ignacio Herrero Vicente (colaborador).
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