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Dewey Finn (Jack Black)
es un treintañero parado, soltero, al que han echado de su grupo de música y
que tiene serios problemas para pagar el alquiler de su piso. Un día Dewey
acepta un trabajo de profesor suplente haciéndose pasar por su compañero de
piso, de esta manera quedará a cargo de una clase de niños de 13 años, a los
que enseñará los secretos del Rock and Roll.
School of Rock no es la típica comedia
con niños estilo pastelazo Disney. No, School of Rock es una película
de la que los adultos pueden sacar mucho más partido que los niños. Esto se
debe a que está llena de referencias y coñitas sobre la música y los grupos
de antes, en ese sentido tiene un estilo muy parecido a Alta Fidelidad.
Con esto no quiero decir que los niños no vayan a verla, deben ir a verla y
darse cuenta de que no toda la música se reduce a Nelly (el rapero-payaso de
la tirita en la mejilla) y la MTV.
De darnos las clases de Rock se encarga Jack
Black (ése gordito cachondo) al que encuentro un poquito sobreactuado con
muchos gestitos y grititos, pero al que el papel le viene como anillo al
dedo, se nota que tiene un grupo de música (Tenacius D) y que sabe un rato
sobre el tema. Sinceramente después de haber visto la peli no imagino a otro
actor interpretando el papel. También podemos ver a Joan Cusack, a la que
solemos ver en papeles un poco alocados y descontrolados pero que esta vez
hace de Rosalie Mullins, la directora estirada del colegio. A pesar de esto
está genial como siempre. El reparto lo completan los niños que no están
mal, destacando a Kevin Clark (Freddy, el niño que toca la batería) y a
Miranda Cossgrove (Summer, la lista de la clase), aunque sinceramente, Joel
Gaydos Jr. (Zack, el niño que toca la guitarra) es uno de los chvales más
sosos que he visto.
A cargo de la dirección se encuentra Richard
Linklater, que a priori y habiendo visto algunas de sus películas (Suburbia,
Dazed and Confused o la genial Antes del Amanecer) no me
pegaba para hacer esta película, aunque la verdad es que le ha salido una
peli divertida y muy graciosa pero con el carácter realista e interesante
con el que dota a todas sus películas.
En serio, que no te engañe el factor “comedia
con niños”, es mucho mejor de lo que pueda parecer. Si quieres pasar un rato
divertido, recordando el Rock de los viejos tiempos y con Jack Black en su
estado puro, no te la pierdas, te aseguro que saldrás con ganas de marcarte
un buen solo de guitarra.
PD: Si
estáis un poco bajos de ánimos por los exámenes, no vayáis a ver 21
Gramos, os hundirá todavía más en la miseria.
Nota:
  
7,5
Daniel Rayado. |