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No se muy bien como
influyó en la carrera de John Landis el hecho de que mientras rodaba su
capítulo correspondiente de En Los Límites de
la Realidad,
un accidente acabara con la vida de un especialista (decapitado por las
aspas de un helicóptero... ugh). Lo que sí está claro es que se ha perdido
uno de los mayores talentos de la década de los 80 y que de haber seguido en
su línea, este hombre hubiera sido el Spielberg de las comedias. Asín.
Cuando Llega
la Noche
es una de sus películas más extrañas y desconocidas (en comparación con
otras como Blues Brothers o Un Hombre Americano en Londres) y
no me preguntéis cuando ha salido en DVD, el caso es que la vi en el Corte
Inglés y dije: “Esta es la mía... ¡PAJARO!”. La cosa va de las aventuras de
Jeff Goldblum (que se mueve como si se fuera a romper), un ingeniero
aeronáutico con el síndrome de Lester Burnham: harto de su vida, su mujer le
pone los cuernos y decide conducir hasta el aeropuerto por ninguna razón en
especial... hasta que aparece Michelle Pfeiffer. La diosa. El regalo del
cielo. La gloria encapsulada en un traje de seda azul. Lo malo es que la
persigue un grupo de iraníes en busca de unas esmeraldas pero ¿who gives a
fuck?. Cuando Michelle Pfeiffer te pide ayuda, tu buscas la primera
ametralladora disponible.
El film es puro
Landis: absurdo. Las situaciones surrealistas se suceden cada dos por tres
(los agentes iraníes son descacharrantes), la selección musical es de cinco
estrellas (una banda sonora compuesta con la ayuda de B.B. King) y un cine
realizado por un cinéfilo, para cinéfilos y CON cinéfilos (cameos de
Jonathan Demme, Paul Mazursky, Don Siegel y Roger Vadim, entre otros), que
no dudarán en reconocer a mitos del cine como Irene Papas, Vera Miles o el
tristemente suicidado Richard Farnsworth (¡y David Bowie como asesino
británico!). Hoy en día el estilo de Landis puede ser considerado demasiado
anárquico, y el film no está exento de ciertos bajones de ritmo, pero es el
equivalente americano de los Monty Python (salvando las diferencias
trasatlánticas). Una joyita de película, y una espléndida química de la
pareja protagonista (que ojos, Michelle, que ojos, que ojos, que ojos...).
Pega: el nuevo doblaje en castellano. Horrendo.
EXTRAS: Uno. Pero
atención: es un documental sobre la leyenda, B.B.King, (recomiendo el
disco de Live at The Regal a todos los que queráis conocerle:
melomanías mías). Lo normal, ¿no?. Y un huevo. En la primera canción aparece
“Mister B” cantando My Lucille, acompañado al piano por Jeff Goldblum y una
sección de viento formada por Dan Aykroyd, Steve Martin y Micheeeeeeleeee
Pfeiffeeeeeeer!. El batera es Eddie Murphy, por cierto. Extraordinario el
resto del documental, que realiza un repaso a la carrera musical del Rey,
revisado perfectamente por Landis con metraje inédito de sus conciertos en
los festivales de Montreaux (que es como el Benicassim del Jazz y del Blues).
Escuchar de primera mano la evolución del Blues y del R&B de la mano del
maestro es algo impagable. Interviene el compositor de la banda sonora
original de Cuando Llega la Noche, Ira Newborn (Agárralo como
Puedas). Maravilloso (en tiempos en los que el Koala de los cojones está
en todas partes). Pega: Sin subtítulos y en inglés. Mierda.
PD: Según
Wikipedia, en el accidente antes mencionado perecieron el actor Vic
Morrow y dos niños. Landis fue juzgado por conducta temeraria bajo una
acusación presentada por las dos hijas de Morrow: Carrie Morrow y, atención:
Jennifer Jason Leigh. Landis fue absuelto pero Spielberg, productor de la
cinta, le retiró la palabra para siempre. En apoyo a Landis, los directores
antes mencionados en la crítica, a los que hay que sumar a David Cronenberg,
Jim Henson y Lawrence Kasdan, trabajaron gratis en el film.
Película:
   8
Extras:
   
9
Rafael Martín.
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