Piratas del Caribe:

Director: Gore Verbinski

Guión: Tedd Elliot, Terry Rossio

Reparto: Johnny Depp, Geoffrey Rush, Orlando Bloom, Keira Knightley, Jack Davenport, Jonathan Pryce, Lee Arenberg

Producción: Jerry Bruckheimer

Estudio: Walt Disney Pictures

Distribución: Buena Vista Home Entertaiment

Estreno: 19/02/04

Nº De Discos: 2

- Disco 1: Película

- Disco 2: Epopeya en el Mar, Vuela por el Plató, Diarios, Bajo la Cubierta, Tomas Falsas, Escenas Eliminadas, Progresión de la escena Serenata a la luz de la Luna, Galería de Imágenes, Piratas en los Parques, Avances del Juego de ordenador.

 

Se han hecho películas más raras, pero ninguna ha costado 125 millones de euros. Es decir: ¿A quién se le ocurre hacer una de piratas basada en una atracción de parque (no en un libro, ni en una obra de teatro)? ¿A quien se le ocurre poner a Johnny Depp al frente? ¿A quién se le ocurre pensar que lo que está haciendo Depp con el personaje tiene sentido alguno? Las tres preguntas tienen la misma respuesta: Jerry Bruckheimer, el temido, el odiado, el hombre que ha dado un nuevo sentido a la palabra “disparate” tras veinte años de películas como Top Gun, Superdetective en Hollywood, Armageddon o Dos Policías Rebeldes II.

Como el tío no es tonto, se monta la película a pachas con la Disney, con lo cual se pierde todo contenido erótico o moralmente violento. Contrata a Gore Verbinski, el director de The Ring o The Mexican, un chico para todo con cierto talento visual, y se pone manos a la obra. Y la película recauda 600 millones de euros en todo el mundo. Toma ya.

Argumento: piratas malditos buscan tesoro hundido para recuperar su humanidad, ya que, debido al mal de ojo, son inmortales y se vuelven esqueletos a la luz de la luna. Capitaneados por el malvado Barbossa (Geoffrey Rush, al que le dices que recite la guía telefónica y le dan un Oscar), la tripulación de la Perla Negra busca sin cesar la última parte del tesoro, en forma de medallón, que la apoteósica Elisabeth Swann (Keira Knightley - Quiero Ser Como Beckham), alberga entre sus tetitas. Total, que la secuestran y el tontorrón de turno, William Turner, joven herrero interpretado por  Orlando Bloom (que por mucho humorcillo que le ponga, la poca gracia que tiene su personaje se debe a que es una revisitación de Guybrush Threepwood, el prota de Monkey Island) debe rescatar a su amorcito inconfeso.

Pero no estará solo. Acompañándole llega Jack Sparrow, antiguo capitán de la Perla Negra.  El problema es que Sparrow no es exactamente un pirata al uso. Será por el rimel, será por los extraños tics que le dominan, será porque se pasa la vida al borde de un colapso nervioso, será por sus aspavientos, el caso es que Johnny Depp es lo que hace que Piratas suba como la espuma. Es una creación en el sentido absoluto. Para bien o para mal, la película depende de él, sobre todo en una segunda hora en la que uno no se pregunta si Depp está sobrio (que no lo está). Se pregunta donde está el escorpión que le han metido en los calzoncillos. La primera vez que ves la peli te encanta. A la tercera cansa un poco.

Divertida, amable, poco violenta, con ritmo comercial, vamos, pero con cierta inteligencia y distinción. Tremendos efectos especiales, y homenajes continuos a las películas tradicionales de capa y espada. Más confusa de lo que debería ser en cuanto a argumento (la forma en la que Jack Sparrow cambia de un bando a otro no termina de manejarse demasiado bien), Piratas es una sólida y entretenida película para toda la familia. Y con Johnny Depp a todo trapo. Que no le den el Oscar. Con la merecidilla nominación se basta y se sobra.

Películas:   6,5

Extras: 6

 

Rafael Martín.

Jack Sparrow en DVDgo.