Críticas

S.W.A.T.

Hay pelí­culas que podrí­amos meter directas a video sin que prácticamente nadie se diera cuenta de que de tratan de una superprodución de 80 millones de dólares y que cuentan en su reparto con al menos dos estrellas que podrí­an calificarse como tales. Lo mejor de S.W.A.T., dirigida por el veterano televisivo Clark Johnson, es que es directa al grano, y no se anda con muchos rodeos, sin pretensiones de peli de acción definitiva. Lo peor que se puede decir de este film es que te importa un bledo lo que sucede en pantalla, más o menos pasada una hora de pelí­cula.

No hay ni un solo elemento que logre enganchar al espectador. Me refiero, sobre todo, al espectador masculino, porque las féminas se pondrán a caldo, en especial si les gusta Colin Farrell, del cual se nos ofrece como media hora del macarra irlandés en plena sesión de fitness. Farrell es el superprota de la peli, y su papel eclipsa (por longitud, no por calidad) al de todos los demás, pero la verdad es que no es decir mucho, porque el resto de los actores están en modo “piloto automático”, en especial Samuel L. Jackson, que parece que con la mano que no se ve en pantalla está cobrando por debajo los jugosos 10 millones que ha recibido por hacer esta chorrada de pelí­cula.

critica-de-swat

El inefable Neal H. Moritz, productor de otras joyitas del celuloide como American Pie o A Todo Gas,  se ha currado un elogio a los S.W.A.T. (“el grupo más respetado, honrado, estimado, adorado, í­ntegro, bla, bla, bla…”) de unas dos horas de duración que difí­cilmente serí­an soportables si no hubieran metido una trama en medio. El problema es que la trama en cuestión, es lamentable. Un tal Alex Montel, terrorista francés, es capturado por no se qué tonterí­a y ofrece 100 millones de dólares a cambio de su rescate. El tal Montel es Olivier Martinez, actor francés especializado en hacer de poste de teléfonos, el cual nos regala otra de sus “grandes” interpretaciones, empleando para ello sólo dos músculos de la cara y un acento francés de estos que parecen mas bien de Lepe que de Burdeos.

La acción es sencillamente cutre. No hay violencia explí­cita. El montaje es penoso. La trama aburre. El resto de los actores da risa, si exceptuamos a Jeremy Renner, que es el malo cachondete de la peli, examigo del personaje de Farrell. De Michelle Rodriguez (que parece que tiene la regla 24 horas al dí­a, perdóneseme el comentario) ni hablamos. Creo que por ahí­ anda LL Cool J, pero no estoy seguro, porque dice como cinco frases y tampoco importa mucho. No perderse la escena final (con pelea mano a mano entre Farrell y Renner incluí­da en la que apenas se ve quien pega a quien), en la que un avión generado por ordenador, realizado con el prestigioso programa “Paint”, aterriza sobre un puente. Ah, para los melómanos, hay como 240 canciones metidas con calzador en toda la pelicula. Esto es S.W.A.T., rodada y montada en menos de cinco meses. Dentro de dos semanas en su videoclub más cercano.


Clark Johnson | David Ayer, David McKenna | Colin Farrell, Samuel L. Jackson, Michelle Rodrí­guez, LL Cool J, Jeremy Renner, Brian Van Holt, Olivier Martí­nez | Gabriel Beristain | Michael Tronick | Elliot Goldenthal | Mayne Berke | Dan Halsted, Chris Lee, Neal H. Moritz | Louis D'Esposito | Columbia Pictures | Columbia TriStar Films | 3 |

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