Críticas

INCONSCIENTES

Esta es la historia de cómo una doctrina psicológica vino a revolucionar una inquieta sociedad española focalizándose en la Barcelona de 1913, Es la historia de cómo reputadas gentes de clases altas y oficios respetados pierden los papeles en un abrir y cerrar de ojos por culpa de las avanzadí­simas teorí­as de la sexualidad de Sigmund Freud. Esta es la historia de una comedia.

A los mandos de la nave encontramos a Joaquí­n Oristrell que narra en Inconscientes como un reputado psiquiatra seguidor de la doctrina freudiana desaparece sin dar explicaciones. Su mujer (Leonor Watling) se encuentra abandonada poco antes de dar a luz por lo que decide acudir en busca de su cuñado, interpretado por Luis Tosar, para que la ayude en la búsqueda. A medida que van avanzando y resolviendo pistas de la misteriosa desaparición, se va descubriendo que Tosar está profundamente enamorado de ella a pesar de estar casado con su hermana. El barullo es considerable desde un comienzo y llega casi hasta el final.

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Porque el desarrollo argumental de la pelí­cula se basa en la tesis del desaparecido doctor que obligará a la curiosa pareja a desentrañar cuatro casos de pacientes desequilibradas. Realmente, la historia de la pelí­cula resulta enrevesada y no se terminan de cerrar los flecos de algunos de estos casos por lo que el espectador puede perder el hilo. Sin embargo, lo verdaderamente importante de la pelí­cula es la comedia, o mejor dicho, las situaciones cómicos. Situad a una embarazada y a un conservador doctor en un caserí­o donde se ruedan pelí­culas porno y os haréis una idea de alguna de estas situaciones.

La pelí­cula en su conjunto es muy divertida si obviamos la pega de la trama un poco liosa. Los actores están estupendos si bien se puede hacer una distinción. Los protagonistas, Tosar y Watling, están un poco más comedidos puesto que son los que deben conducir la trama. Sin embargo, el mérito absoluto se lo llevan los secundarios. Juanjo Puigcorbé y Mercedes Sampietro están que lo rompen, interpretando a un eminente doctor con cáncer en el cerebro y a una borracha que se bebe hasta el agua de los floreros. Y qué decir de Alex Brendemuhl, que aquí­ tiene un papelito de no más de 20 minutos pero que lo borda y que además tiene uno de los mejores diálogos del film casi al final.

Inconscientes es, por lo tanto, una comedia un poco alocada y disparatada que aprovecha algunos anacronismos y una ambientación fabulosa para situar a personajes que podrí­an vivir en pleno siglo XXI y que les ha tocado hacerlo a principios del XX. La comedia está bien servida y bien planteada, pese a que en algunos momentos el nivel se rebaje a un nivel casi burdo (por ejemplo poner cara de sorpresa cuando el miembro de alguien es demasiado grande… ja… ja). Por lo demás, esta es una comedia distinta, que se deja ver, y que seguro que provoca la carcajada. De lo mejorcito las interpretaciones y la ambientación y entre lo más dudoso un guión demasiado laberí­ntico de un director, que como dijo un amigo mí­o, parece que no termina de rematar sus pelí­culas.

Juan Ignacio Herrero Vicente.


Joaquí­n Oristrell | Joaquí­n Oristrell, Teresa Pelegrí­, Dominic Harari | Leonor Watling, Luis Tosar, Mercedes Sampietro, Juanjo Puigcorbé, Álex Brendemühl | Jaume Peracaula | Miguel Ángel Santamarí­a | Sergio Moure | Llorení§ Miquel | Gerardo Herrero | Marta Esteban, Mariela Besuievsky, Javier López Blanco | Tornasol Films, Messidor Films | Alta Films | 6 |

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