Críticas

CONTRA LA PARED

“Puedes acabar con tu vida sin matarte”, le susurra el médico. Cahit, 40 años, temporalmente recluido en una clí­nica psiquiátrica después de un intento de suicidio, entiende la crí­ptica frase: debe volver a empezar. Sibel, joven turco-alemana (como Cahit) quiere disfrutar de la vida algo que no le permite su religión musulmana y su devota y conservadora familia. Harta de esta cárcel ficticia en la que se encuentra decide suicidarse. Su familia la descubre y la interna en la misma clí­nica que Cahit. Con ello no sólo no consigue la libertad, sino que la familia se siente deshonrada. El matrimonio con un hombre turco le proporcionarí­a la libertad que tanto desea.

En la Clí­nica conoce a Cahit, turco como ella, y le propone un trato: “Cásate conmigo”.

En un primer momento Cahit rechaza la idea pero después de la insistencia de Sibel, él acepta muy a pesar suyo. Acepta quizá porque quiere salvarla o quizá porque quiere hacer algo de una vez con su vida.

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Una vez casados comparten el piso y poco más. Ella disfruta de la libertad haciendo lo que más querí­a, bailar y encontrarse con diferentes hombres. Él se ve esporádicamente con un antiguo lí­o.

De esta manera vemos cómo ambos se van dando cuenta poco a poco de que se están enamorando.

Para cuando ya es evidente para todos, la historia gira inesperadamente con una borrachera, un ataque de celos y un homicidio. Por ello, Cahit debe entrar en la cárcel con una condena de 10 años. Sibel promete esperarle pero huye a Turquí­a, a casa de una prima, perseguida por su familia.

En este momento todo empieza a torcerse hasta un lí­mite máximo donde la vida de los dos debe cambiar.

Se nos presenta una historia cruda en la que la iluminación y la banda sonora son fundamentales para sumergirnos en las vidas de Cahit y Sibel.

La pelí­cula está dividida en actos musicales, imitando a las tragedias clásicas, donde cada acto nos resume lo que ha pasado con una espléndida música turca que invita aún más a meterte de lleno en la historia.

La iluminación. Tenue, a veces oscura nos reproduce el drama por el que pasan ambos personajes y lo macabro (en ciertas ocasiones) de algunas escenas.

El director optó por un rodaje cronológico que permite ver como los personajes van desarrollándose, tanto en el Film como en la vida real. Ambos se van conociendo mejor con lo que la compenetración cada vez es mejor. Eso se hace notar en la cinta.

Lo mejor: En definitiva todo. Según mi opinión muy acertado en todo el desarrollo del guión, del rodaje, la historia que nos cuentan y la significación que ella tiene momentáneamente en Alemania y en el resto de Europa.

Lo peor: Algunas escenas de violencia, de desesperación y de sangre pueden herir la sensibilidad de más de uno.

Alberto Velasco.


Fatih Akin | Fatih Akin | Birol íœnel, Sibel Kekilli, Catrin Striebeck, Güven Kirac, Meltem Cumbul, Zarah McKenzie, Stefan Gebelhoff, Francesco Fiannaca | Rainer Klausmann | Andrew Bird | Alexander Hacke, Maceo Parker | Tamo Kunz | Stefan Schubert, Ralph Schwingel | Corazón International, Norddeutcher Rundfunk, Panfilm, Wüste Filmproduktion, arte | Golem | 10 |

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