Reportajes

STEVEN SPIELBERG: Y DIOS COGIÓ UNA CÁMARA

Así­, Spielberg se convierte en una máquina de matá, rodando una pelí­cula al año hasta nuestros dí­as, pero los inicios son terribles, y la resaca post-Oscar está a punto de pasarle factura: despacha la secuela de Parque Jurásico, El Mundo Perdido (The Lost World, 1997) con una facilidad pasmosa (casi mejor, porque la peli se encuentra entre las tres peores de su filmografí­a) y se intenta reconciliar con la comunidad afroamericana, a la que tení­a bastante abandonada, con Amistad (1997), un film de simplificación histórica vergonzosa dirigido por un Spielberg con anemia. Si hay un fracaso creativo, es éste: larga, simplona, empalagosa y ofensiva para con todos menos para los americanos (los españoles somos descritos como sabandijas y navajeros). El film se reduce a una pelí­cula de juicios sin interés alguno bajo el que subyace, como bien dice Jeff Shannon, crí­tico de Amazon.com, una especie de E.T., pero con esclavos.

Menos mal que bajo cuerda se prepara para la pelí­cula de acción – bélica definitiva: los treinta minutos iniciales de Salvar al Soldado Ryan (Saving Private Ryan, 1998) son el último momento antológico de la Historia del Cine y se habla de ellos como quien comenta el asesinato de Sonny Corleone en El Padrino, con veneración y respeto. Casi perdona el repugnante partidismo de Spielberg (los alemanes son el diablo) y el horrendo guión de Robert Rodat, que no duda en incluir a uno de los personajes más deleznables y pescueceros del cine, o sea al Cabo Upham (interpretado por Jeremy Davies) para provocar en el espectador deseos inmundos de asesinato. Si no fuera por la labor de su director, escenas como el intento de motí­n en la escuadra de héroes americanos que termina desarticulado por un discursito de Tom Hanks provocarí­an abandonos en las salas. Tanto más mérito para el Spielberg director, a pesar de que en este film saca su lado patriotero más estúpido. Para mí­ este film es, sinceramente, como comerme un helado de dos bolas de ambrosí­a y mierda. Curiosa sensación.

 00044.gif

“Después de tanto tiempo tengo que aguantar estas cosas.”

Una vez recuperado, llegamos prácticamente a nuestros dí­as, donde Steven sigue a piñón creando pelí­culas como churros. Minority Report (2002, primera colaboración con Tom Cruise), Atrápame Si Puedes (Catch Me if You Can, 2002) y La Terminal (The Terminal, 2004)  son, las tres, pelis muy decentes y con auténticos golpes de genialidad en algunos momentos. En La Terminal Spielberg demuestra que controla mucho mejor los mecanismos de la comedia, gracias a la labor de Tom Hanks, uno de sus actores fetiche. Sin embargo y a pesar de que conservo un gran respeto por Minority Report hasta sus últimos veinte minutos, y un poco menos por Atrápame Si Puedes (que tiene tendencia a derivar igualmente conforme se acerca su final), hay que destacar Inteligencia Artificial (A.I., 2001) como su última gran obra, como la finalización de un proyecto iniciado por Stanley Kubrick pero con un toque de humanidad y ternura que el director neoyorkino ha sido completamente incapaz de imprimir a ninguna de sus pelis (y eso es algo que privará a Kubrick de entrar en la lista de mis favoritos para siempre). Sólo un final chirriante (otra vez, qué coño le pasa a Tito Steven que parece que no sabe muy bien como acabar sus pelí­culas) aleja a esta odisea protagonizada por un niño robot, por un moderno Pinocho, de la cúspide de la filmografí­a de su director porque si bien hay momentos realmente mal manejados, como el repelente niño que pone de los nervios a nuestro querido robotito interpretado por Haley Joel Osment, sólo el clí­max en Manhattan devuelve la fe en la capacidad de Spielberg para arrancar lagrimillas. Un film fascinante.

Uf. Leñe, que parecí­a que no se iba a acabar nunca. Y eso que me he saltado su labor como productor ejecutivo, primero en Amblin y luego, en Dreamworks. Bajo la batuta del Spielberg productor, pues nada, “bagatelas” como Poltergeist, Hombres de Negro, La Máscara del Zorro, Los Picapiedra, Regreso al Futuro, ¿Quién Engañó a Roger Rabbit? (¿sigo?), Cuentos Asombrosos (serie en la que dirigió el maravilloso capí­tulo de La Misión, con Kevin Costner), El Chip Prodigioso, El Secreto de la Pirámide, Los Goonies, Gremlins… total, que la madre que parió a este señor, que una vez ha estrenado su visión apocalí­ptica del fin de nuestro planeta en La Guerra de los Mundos, todaví­a tiene preparados Vengeance (sobre los asesinatos de atletas judí­os a manos de Septiembre Negro en las olimpiadas de Munich) y la cuarta parte de Indiana Jones, que duerme el sueño de los justos a la espera de que aparezca otro Harrison Ford, porque este está cada dí­a mas mayor.

Página 4

Críticas

fe de etarras

El retrato de la decadencia.

blade runner 2049

No es la secuela complaciente (replicante), sino la secuela merecida.

alix

Documental convertido en autorretrato de uno de los fotógrafos esenciales de nuestro país.

it-payaso-pennywise

It

Futuras promesas. Terror ya visto.

veronica

La madurez del terror español.

Twitter

Podcast