Reportajes

CENTENARIO WILDER

TRABAJAR CON WILDER.
 
Hasta ahora les he hablado de las mejores obras realizadas por Billy Wilder, pero ¿cómo era trabajar con el director?.
 
GUIONISTAS:
 

CHARLES BRACKETT:

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“Oye Billy, ¿de verdad que no saldré en la foto?”.

Billy Wilder llega a Estados Unidos en el año 1934, allí­ intentó vender unos cuantos guiones y en 1938 encontró trabajo en el equipo de guionistas de la Paramount, uno de sus compañeros era Charles Brackett, su primer trabajo en común fue La Octava Mujer de Barba Azul de Ernst Lubitsch.
 
Brackett y Wilder eran dos seres completamente opuestos, Brackett era conservador, hijo de un senador republicano y era agorafóbico, Wilder era liberal, demócrata y claustrofóbico, así­ que a la hora de trabajar no se poní­an de acuerdo a la hora de abrir o cerrar una puerta. A pesar de que las discusiones eran constantes, a la hora de escribir los guiones se compensaban perfectamente, Wilder decí­a que por ser tan antagónicos. Llegaron a ser conocidos como la pareja más feliz de Hollywood, hasta al punto de que se referí­an a ellos como Brackettywilder, todo un precedente de los Bennifer, Brangelina o Tomkat que utiliza hoy la prensa más canallesca.
 
La redacción de un guión les suponí­a más o menos cuatro meses. Durante los tres primeros discutí­an sobre los aspectos básicos del guión tales como la historia, los personajes, etcétera. Cuando consideraban que estaba listo se encerraban en el despacho, Brackett se descalzaba y se tendí­a sobre el sofá preparado para tomar notas, Wilder empezaba a pasear por el cuarto con algún bastón o fusta en la mano. En realidad no poní­an nada por escrito hasta que el guión estaba listo ya que los estudios, en muchas ocasiones, poní­an a varios equipos a trabajar en el mismo proyecto sin que éstos lo supieran así­ que para evitar posibles plagios la pareja se aprovechaba de la gran memoria de Wilder para almacenar secuencias, diálogos y gags, y una vez decidí­an plasmarlo en el papel, escribí­an el guión secuencia a secuencia, por esto no se conocen varias versiones de los guiones de Wilder sino una, la definitiva. El realizador tení­a la costumbre de escribir durante el rodaje y de realizar cambios en función de la quí­mica de los actores o de lo que iba viendo en la proyección y no redactaba un final definitivo hasta bien avanzado el rodaje.
 
Brackett y Wilder conseguirí­an muchos éxitos gracias a los cuales adquirieron cierta independencia dentro de la Paramount. En 1944, para el segundo proyecto como realizador de Billy Wilder, Perdición, la pareja de guionistas se separarí­a temporalmente, a Brackett la historia del vendedor de seguros que se ve implicado en un asesinato por culpa de una mujer le parecí­a horrenda y Wilder colaborarí­a con el escritor Raymond Chandler. En 1945 volverí­an a unirse para escribir Dí­as sin Huella por la que ganarí­an un Oscar, en 1948 trabajarí­an en los guiones de El Vals del Emperador y Berlí­n Occidente y en 1.950 pondrí­an fin a su unión con la escritura de El Crepúsculo de los Dioses, con la que ganarí­an el Oscar. Charles Brackett también fue el productor de algunas de las cintas realizadas por Billy Wilder.
 
En solitario Brackett ganó el Oscar al mejor guión por El Hundimiento del Titanic, y escribió uno de los mayores éxitos de Marilyn Monroe, Niágara, y uno de los grandes clásicos de la ciencia ficción, Viaje al Centro de la Tierra. De 1949 a 1955 fue presidente de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas, ya habí­a sido Presidente del Gremio de Guionistas durante 1938-1939.
 
Trabajos junto a Billy Wilder: Para otros directores: La Octava Mujer de Barba Azul, What a Life, That Certain Age, Ninotchka (nominación al Oscar al mejor guión), Medianoche, Arise, My Love, Si No Amaneciera (nominación al Oscar, mejor guión), Bola de Fuego. Para Billy Wilder:  El Mayor y la Menor, Cinco Tumbas al Cairo, Dí­as sin Huella (Oscar mejor guión, Oscar mejor producción), El Vals del Emperador, Berlí­n Occidente, El Crepúsculo de los Dioses (Oscar mejor guión, nominación mejor producción).
 

I.A.L. DIAMOND: 

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“Aquí­ con mi mecanógrafo”.

De origen rumano, su nombre verdadero era Itek Domnici, también conocido como Izzy Diamond, era un guionista de la Paramount que habí­a trabajado en proyectos como Me siento Rejuvenecer.
 
Conoce a Billy Wilder cuando el realizador trataba de encontrar al sustituto perfecto de Charles Brackett, en una cena organizada por el Gremio de Guionistas, el director le propone trabajar en lo que serí­a su primer proyecto en la United Artist, Arianne, cinta posteriormente protagonizada por Audrey Hepburn y Gary Cooper. Ambos se entendieron a la perfección pero esta primera experiencia no se convirtió en un éxito de taquilla, por lo que Wilder volverí­a a cambiar de coguionista para realizar Testigo de Cargo.
 
En 1959 Wilder volverí­a a llamar a Diamond ya que pensaba que era el mejor coguionista que habí­a pasado por su “Escuela” en los años sin Brackett. Al joven guionista le sorprendió la llamada del realizador “me halagó que Wilder me llamase de nuevo, pues sabí­a que desde se separó de Brackett no habí­a trabajado dos veces con el mismo escritor. Desde esa segunda llamada, que se produjo para escribir el guión de Con Faldas y a lo Loco, Wilder no volverí­a a escribir con otro guionista.
 
La relación de Wilder con Diamond fue muy distinta a la mantenida con Brackett, ahora el realizador sentí­a que estaba al mando, mientras que Diamond era un colaborador que se mantení­a junto a él en los rodajes, ya que se convertirí­a en el productor asociado en todos sus proyectos.
 
En veinticinco años escribieron una docena de pelí­culas y aunque la última, Aquí­ un Amigo, se rodó en 1981, siguieron trabajando hasta el fallecimiento de Diamond en el año 1988. En solitario, Diamond escribió Flor de Cactus, cinta protagonizada por Walter Matthau por la que Goldie Hawn se llevó el Oscar a la mejor actriz de reparto.
 
Trabajos junto a Wilder: Arianne, Con Faldas y a lo Loco (nominación al Oscar al mejor guión), El Apartamento (Oscar al mejor guión), Uno, Dos, Tres, Irma la Dulce, Bésame Tonto, En Bandeja de Plata (nominación al Oscar al mejor guión), La Vida Privada de Sherlock Holmes, ¿Qué Ocurrió entre Mi Padre y Tu Madre?, Primera Plana, Fedora, Aquí­ un Amigo.
 

ACTORES:
 

Billy Wilder era un excelente director de actores, por sus manos pasó todo tipo de estrellas, desde Marilyn Monroe a Barbara Stanwyck, incluso dos iconos del cine negro como James Cagney a Edward G. Robinson, el realizador nunca hablaba con los actores de cómo tení­a que recitar un texto, lo único que hací­a con ellos era hablar de sus personajes él dejaba que la creatividad de los protagonistas de sus cintas hicieran el resto. A continuación les hablaré de algunos de los actores preferidos por Wilder, aquellos con los que les gustó trabajar y con los que mantuvo una gran relación personal, y por el contrario, los intérpretes que estuvieron a punto de convertir en un infierno los rodajes.
 

ACTORES CON LOS QUE LES GUSTÓ TRABAJAR:

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“Sus actores más queridos”.

JACK LEMMON: Para quien les escribe el mejor actor norteamericano del siglo XX. Es imposible concebir la carrera de Jack Lemmon sin Billy Wilder y al revés no podemos hablar de la filmografí­a del realizador sin la presencia del actor. En 1958 cuando se produce el encuentro Lemmon-Wilder, el intérprete ya habí­a conseguido el Oscar al mejor actor de reparto por uno de sus primeros trabajos cinematográficos Escala en Hawai cinta dirigida por John Ford, tras este reconocimiento participó en una serie de proyectos en donde no llegó a obtener ningún tipo de éxito y seguí­a siendo un gran desconocido para el público. Billy Wilder comienza a preparar Con Faldas y a lo Loco y le gusta mucho Jack Lemmon para interpretar a Jerry/Daphne, pero el actor no las tení­a todas consigo para participar en este proyecto, pertenecí­a a otro estudio, la Columbia, y la United Artist preferí­a otro actor más conocido, veí­an mejor opción una estrella como Jerry Lewis o Danny Kaye, pero con la incorporación al proyecto de Marilyn Monroe, Lemmon pudo unirse a él sin problemas. El rodaje de Con Faldas y a lo Loco fue un auténtico infierno por culpa de Marilyn Monroe pero Lemmon y Wilder se hicieron excelentes amigos y el realizador encontrarí­a a su actor fetiche, ya escribirí­a sus guiones pensando en él. Jack Lemmon no era la estrella de Con Faldas y a lo Loco pero cuando se estrenó la pelí­cula se ganó todos los elogios y el público comenzó a reconocerle. La carrera de Lemmon salió reforzada tras su encuentro con Billy Wilder ya no era el secundario más o menos gracioso, tras los éxitos de Con Faldas y a lo Loco y El Apartamento en donde consiguió sendas candidaturas al Oscar y diversos galardones, llegó a sus manos la oportunidad de protagonizar Dí­as de Vino y Rosas de Blake Edwards en donde realiza un trabajo completamente alejado de la comedia dando muestras de su gran versatilidad, por lo que comenzó a ser considerado uno de los mejores actores de la época. Jack Lemmon se convirtió en el actor que más veces trabajó con Billy Wilder, juntos rodarí­an otros cinco tí­tulos, Irma la Dulce, En Bandela de Plata, ¿Qué Ocurrió Entre Mi Padre y Tu Madre?, Primera Plana y Aquí­ un Amigo, aunque tan solo Irma la Dulce y En Bandeja de Plata cosecharon éxito pero muy lejos de las cotas alcanzadas con El Apartamento o Con Faldas y a lo Loco.
 
WALTER MATTHAU: No podrí­amos concebir a Jack Lemmon sin Walter Matthau y a Walter Matthau sin Billy Wilder y Jack Lemmon. Walter Matthau era una estrella en Broadway habí­a protagonizado obras como Una Extraña Pareja o A Shot in the Dark por las que ganó sendos premios Tony, y habí­a participado en un sinfí­n de proyectos cinematográficos como actor de reparto, uno de ellos fue  Charada de Stanley Donen pero no era un actor conocido por el público. La oportunidad de trabajar con Billy Wilder le llegó con la adaptación cinematográfica de La Tentación Vive Arriba, el actor se presentó a las pruebas y fascinó al director pero el estudio prefirió que fuese Tom Ewell que interpretó la obra en Broadway quien protagonizase la cinta. En 1965 y gracias al empeño de un admirador, Jack Lemmon, pudo trabajar finalmente con Wilder, el film fue En Bandeja de Plata. Matthau se llevó a las mil maravillas con el director y con su compañero de reparto, de esta forma nació la otra gran pareja Wilder: Lemmon-Matthau, para el realizador lo mejor que le pasó con En Bandeja de Plata fue trabajar por primera vez con Walter Matthau, el actor que fue contratado para interpretar al contrapunto del personaje de Jack Lemmon se hizo con la pelí­cula eclipsando al protagonista y se convirtió en el gran beneficiado de En Bandeja de Plata, el público comenzó a reconocerle y la industria también ya que conseguirí­a el Oscar al mejor actor de reparto. En 1974 el trí­o volverí­a a reunirse en una corrosiva visión sobre el mundo del periodismo Primera Plana, pero a pesar de que hoy se le considera el último gran clásico de Billy Wilder no funcionó, y en 1.981 rodarí­an la que se convertirí­a en la última cinta del realizador, Aquí­ un Amigo, que desgraciadamente no fue un éxito de taquilla.
 
WILLIAM HOLDEN: El comienzo de su carrera cinematográfica fue bastante prometedor con Sueño Dorado en donde interpretaba a un joven que se debatí­a entre el boxeo y tocar el violí­n, desde ese momento se le apodó el chico dorado y pasó a ser el novio ideal en cualquier tipo de pelí­cula. Participó en la Segunda Guerra Mundial y durante este tiempo la meca del cine se olvidó de él, cuando regresó participó en una serie de proyectos considerados mediocres y colmaba las frustraciones de su carrera con el alcohol, adicción que arrastró hasta el final de sus dí­as ya que una borrachera le provocó la caí­da que le costó la vida. En 1949 la Paramount se queda sin protagonista para la pelí­cula que está preparando Billy Wilder, El Crepúsculo de los Dioses, y le ofrecen a él el trabajo, el realizador se opuso en un primer momento porque no le parecí­a un actor lo suficientemente solvente pero encontró en él algo que le podí­a acercar al personaje de Joe Gillis, un guionista con problemas financieros que por dinero se convierte en el amante de una antigua estrella de cine, y es que Holden estaba desesperado, al igual que el protagonista de El Crepúsculo de los Dioses. Durante el rodaje Holden y Wilder labraron una buena relación y tras la filmación de la cinta la carrera del actor tuvo un relanzamiento, el éxito de El Crepúsculo de los Dioses coincidió con el de Nacida Ayer, por la cinta de Wilder obtuvo su primera candidatura al Oscar. En 1952 Wilder prepara Traidor en el Infierno, la Paramount propone a actores como Charlton Heston o Kirk Douglas pero el realizador impuso a Holden, al actor no le gustó el personaje querí­a que fuera más amable y rechazó interpretarlo pero fue obligado por el estudio, en el momento de su estreno se convirtió en todo un éxito y el actor recibió el Oscar. Con su siguiente proyecto al lado de Wilder, la comedia romántica Sabrina, también saborearí­a las mieles del éxito. Tendrí­an que esperar hasta el año 1978 para volver a coincidir con Fedora, un intento de recuperación de El Crepúsculo de los Dioses que no fue un éxito.

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“Sus actrices favoritas”.

MARLENE DIETRICH: “Marlene Dietrich es como la Madre Teresa pero con mejores piernas” declaró Billy Wilder en todo un acto de sinceridad. La alemana Marlene Dietrich se convirtió en una estrella gracias a su descubridor Josef von Stenberg con quien rodó El Ángel Azul, este éxito hizo que el realizador y la intérprete aterrizaran en la meca del cine. En la década de los 30 se convirtió en toda una celebridad y en la actriz mejor pagada de su tiempo. Durante la Segunda Guerra Mundial colaboró con el Ejército Aliado, ya habí­a obtenido la ciudadaní­a norteamericana, y realizó una extenuante gira animando a los soldados. Tras la guerra fue limitando el número de proyectos cinematográficos centrándose en los espectáculos teatrales. En 1947 Billy Wilder le llama para protagonizar Berlí­n Occidente, una comedia en la que ella interpretarí­a a una cantante nazi que trabaja en un club berlinés durante la Segunda Guerra Mundial. El director y la actriz mantuvieron una excelente relación hasta el punto que todo el mundo pensó que eran amantes, aunque nunca lo fueron, la Dietrich confesó que siempre estuvo enamorada del director aunque se dio cuenta demasiado tarde. Berlí­n Occidente fue un éxito relativo. La relación entre ambos nunca llegó a enfriarse y en 1957 Dietrich propone a la United Artist la adaptación de Testigo de Cargo con Wilder como director, la cinta fue todo un éxito pero no volverí­an a trabajar juntos aunque seguirí­an siendo excelentes amigos, y eso que la estrella se sintió ofendida cuando en 1977 Wilder le propone protagonizar Fedora, la historia de una vieja actriz que quiere obtener la eterna juventud a través de la cirugí­a estética que resulta ser un desastre y obliga a su hija que se haga pasar por ella tras esa milagrosa operación, la Dietrich no toleró que Wilder le ofreciera el papel de una actriz mayor que vive recluida y que tiene una mala relación con su hija a la que obliga hacerse pasar por ella, en Fedora habí­a muchos aspectos en común con el final de Marlene Dietrich, dos años después de recibir la oferta de Wilder la estrella sufrirí­a un accidente, se rompió la pierna, y permaneció sus últimos años recluida en un apartamento parisino en donde permaneció en cama hasta su fallecimiento en el año 1992, durante esos años jamás permitió que la retratasen tal vez porque habí­a convertido su existencia en auténtica miseria tal y como reflejó su hija Maria Riva en su biografí­a.
 
AUDREY HEPBURN: Se inició como bailarina y en Inglaterra, paí­s al que se trasladó con su familia cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial, después de pasar su infancia en su Bélgica natal, Alemania y Holanda, debutó en el cine y en el teatro. Se trasladó a Estados Unidos y protagonizó en Broadway Gigi, que luego serí­a llevada al cine por Vicente Minnelli con Leslie Caron como protagonista. William Wyler buscaba a una joven exótica de porte aristocrático para interpretar a la Princesa Ann en Vacaciones en Roma tras quedarse sin actriz protagonista, Jean Simmons, y encontró en Audrey Hepburn a la actriz idónea para interpretarla. En el momento de su estreno la cinta se convirtió en todo un éxito y Paramount le asignó un nuevo proyecto en el que la nueva estrella serí­a la gran protagonista, Sabrina de Billy Wilder, con Humphrey Bogart y William Holden como compañeros de reparto. El realizador cayó rendido ante los encantos de la actriz hasta el punto de confiarle la última palabra en el rodaje provocando la ira de Bogart. Sabrina tuvo un gran éxito de crí­tica y público y Wilder y Hepburn deseaban repetir experiencia pero el director abandonó la Paramount y fue aceptando proyectos de otros estudios hasta que recaló tres años después en United Artist donde su primer proyecto fue Arianne, una comedia romántica en la que una joven seduce a un maduro playboy, Wilder tení­a claro que era el momento idóneo para volver a coincidir con la actriz, pero lamentablemente aunque la cinta gozó de cierto éxito no pudieron repetir las cotas alcanzadas con Sabrina.
 
SHIRLEY MACLAINE: El caso de Shirley MacLaine podrí­a ser como el de Eva Harrington la protagonista de Eva al Desnudo, su formación como bailarina la llevó a los escenarios de Broadway en donde era una más del coro, pero una de las estrellas del espectáculo, Carol Haney, se lesionó y MacLaine la sustituyó no solo en una obra sino en tres, el público apoyó desde el primer momento a la joven anteriormente llamada Shirley MacLean Beaty, y uno de los espectadores era el productor Hal B. Wallis artí­fice de que la joven firmase en el año 1955 un contrato por cinco años de duración con la Paramount, tres meses después ya estaba rodando con Alfred Hitchcock ¿Pero Quién Mató a Harry?, cosechó un gran éxito en su papel de princesa india en La Vuelta al Mundo en Ochenta Dí­as y tres años después de su debut en Hollywood consigue su primera nominación al Oscar por Como un Torrente, cinta que protagonizó al lado del que se convertirí­a en una de sus grandes amistades, Frank Sinatra, un año después le llegarí­a la oportunidad que la convertirí­a definitivamente en una gran estrella, trabajar con Billy Wilder y Jack Lemmon en El Apartamento, el realizador la considerarí­a una de las mejores actrices con las que habí­a colaborado y obtendrí­a una de sus mejores parejas cinematográficas: Lemmon-MacLaine, la otra era Lemmon-Matthau. El Apartamento lanzó definitivamente al estrellato a Shirley MacLaine, la actriz consiguió diversos galardones por esta cinta y serí­a por segunda vez candidata al Oscar. Tres años después, Wilder volverí­a a contar con su pareja favorita para rodar la historia de amor entre una prostituta francesa y un gendarme en la comedia romántica Irma la Dulce, en donde por primera vez la meretriz es la heroí­na de la historia, por este trabajo, la actriz volverí­a a cosechar diversos galardones y de nuevo serí­a candidata al Oscar, no volvieron a coincidir en pantalla pero el director y la actriz siempre mantuvieron una excelente relación.
 
ACTORES CON LOS QUE NO LES GUSTÓ TRABAJAR:

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“Marilyn, te estoy mirando a donde te estoy mirando”.

MARILYN MONROE: “Marilyn era el infierno, pero valí­a la pena” con esta lapidaria frase Billy Wilder definí­a a la perfección su experiencia cinematográfica con Marilyn Monroe, los rodajes con ella eran infernales pero el resultado en la pantalla grande era inmejorable. El encuentro entre la actriz y el realizador se produce a raiz de la adaptación cinematográfica de La Tentación Vive Arriba. Los retrasos y los despistes de la diva hicieron perder a la FOX dos millones de dólares, Wilder hablaba así­ de la imputualidad de Marilyn “sobre la impuntualidad de Marilyn debo decir que tengo una vieja tí­a en Viena que estarí­a en el plató cada mañana a las seis y serí­a capaz de recitar los diálogos incluso al revés. Pero, ¿quién querrí­a verla?… Además, mientras esperamos a Marilyn Monroe todo el equipo, no perdemos totalmente el tiempo… Yo, sin ir más lejos, tuve la oportunidad de leer Guerra y Paz y Los miserables”. En ese momento la estrella estaba casada con el legendario Joe DiMaggio y atravesaba una profunda crisis matrimonial, la relación con su marido terminó durante el rodaje de esta cinta, y comenzó a abusar de los tranquilizantes y del alcohol. La pelí­cula se convirtió en todo un éxito y aunque el realizador juraba que no volverí­a a trabajar con Marilyn por ser demasiado indisciplinada no lo dudó cuando tres años después recibirí­a una carta de Marilyn en la que le decí­a que querí­a volver a trabajar con él, le ofrecerí­a el papel de Sugar Kane en Con Faldas y lo Loco, y la experiencia no fue mejor que con el anterior rodaje, fue muchí­simo peor, se negaba a que se rodara en blanco y negro, no se presentaba en los rodajes, decí­a que se perdí­a por los estudios, Billy Wilder llegó a decir ” al principio me preguntaba ¿cómo es posible que esta mujer se pierda en los estudios en los que ha estado trabajando durante los últimos años? pero luego descubrí­ que de verdad se perdí­a”, pero cuando Marilyn aparecí­a era peor, cuando no se olvidaba, se equivocaba o si no, se poní­a a llorar y amenazaba con dejar el proyecto, para Wilder no fue fácil al igual que tampoco lo fue para sus compañeros de rodaje Jack Lemmon y Tony Curtis, que padecí­an además las interminables horas de maquillaje y la incomodidad de sus vestuarios, cuando rodó su segunda pelí­cula con Billy Wilder atravesaba otra mala época personal, estaba casada con Arthur Miller que querí­a hacer de ella una mujer sofisticada y ella dudaba del rumbo que estaba tomando su carrera y de nuevo abusó del alcohol y los tranquilizantes. Con Faldas y a lo Loco se estrenó y se convirtió en un gran éxito y Marilyn pocas veces ha estado mejor no se nota en absoluto los problemas vividos en el rodaje. Una vez preguntaron a Wilder si volverí­a a trabajar con Marilyn Monroe y su respuesta fue “lo he discutido con mi médico, mi psiquiatra y mi contable, y todos me han dicho que soy demasiado viejo y demasiado rico para someterme de nuevo a una prueba semejante”, aún así­ el realizador reconocí­a “Marilyn era un absoluto genio como actriz cómica, con un sentido extraordinario para los diálogos cómicos. Tení­a ese don. Nunca después he vuelto a encontrar una actriz así­”.
 
HUMPHREY BOGART: “Bogart es un tipo terriblemente simpático hasta las once y media. Después se cree Bogart”. Billy Wilder y Humphrey Bogart cruzaron sus caminos gracias a Sabrina, el actor acababa de ganar un Oscar por La Reina de África y su agente vio bien que el público le encontrase en un nuevo registro, el de galán romántico, así­ que aceptó el proyecto que iba para Cary Grant. Bogart odió Sabrina desde el principio, así­ hablaba Wilder del actor “Bogart no me podí­a soportar; tampoco podí­a soportar su papel y no hací­a un secreto de ambas cosas. Hasta entonces, habí­a interpretado sobre todo a tipos duros que llevaban gabardina, que ocultaban sus sentimientos. Se habí­a hecho famoso por su papel de Rick en Casablanca y acababa de ganar el Oscar por su papel en La Reina de África. Y ahora debí­a engañar a una muchachita cursi, para quedar, finalmente, a su merced. A él esto no le gustaba”, Bogart tampoco se cortaba y hablaba así­ del realizador “Wilder es el tipo de director con el que no me gusta trabajar. Pertenece a esos alemanes prusianos, con un fuerte acento y el látigo en la mano. Sólo trabaja en equipo con el guionista y excluye a los actores. ¡Ni siquiera se me dijo cómo acababa la pelí­cula y quién se quedarí­a con Sabrina!”. No solo no soportaba a Wilder, odiaba a Audrey Hepburn, le incomodaba que una principiante fuese el ojito derecho del director y que tuviese siempre la última palabra, y se llevó fatal con William Holden a quien no dirigió la palabra durante el rodaje. Otra cosa que enfurecí­a al actor era que después de terminar una jornada de grabación, Wilder, Hepburn y Holden se fuesen a tomar un Martini mientras él se iba a su casa, así­ que por venganza mandó a paralizar el rodaje a partir de las seis de la tarde para tomarse sus habituales vasos de whiski con soda, Bogart ya comenzaba a tener serios problemas con el alcohol y su comportamiento durante el rodaje de Sabrina era una consecuencia directa de su adicción, la cosa no fue mejor cuando se enteró de que William Holden y Audrey Hepburn habí­an iniciado un romance. Sabrina fue un éxito, incluso para Bogart, aunque fue eclipsado por sus compañeros de reparto sobre todo por Audrey Hepburn. Años más tarde, cuando Humphrey Bogart sabí­a que se estaba muriendo de cáncer llegó a pedirle perdón a Billy Wilder por haber sido tan desconsiderado con él.
 
PREMIOS:

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“¡Y tengo más muchachos!”.

Billy Wilder fue uno de los cineastas mejor valorados de su época, la Academia no le menospreció, fue candidato al Oscar en múltiples ocasiones y llegó a ganar seis Oscars, tres como guionista, dos como director y uno como productor. La industria también le respetaba, a pesar de su cinismo y de levantar ampollas con El Crepúsculo de los Dioses y de las amenazas de acabar con su carrera de Louis B. Mayer. Al igual que la prensa especializada y los organizadores de los principales Festivales de Cine. Estos son los premios que consiguió Billy Wilder:
 
* OSCARS: Dí­as sin Huella (guión y dirección), El Crepúsculo de los Dioses (guión), El Apartamento (guión, direccion y producción). Nominación por: Ninotchka (guión), Si no Amaneciera (guión), Bola de Fuego (argumento), Perdición (guión y dirección), Berlí­n Occidente (guión), El Crepúsculo de los Dioses (dirección), El Gran Carnaval (guión), Traidor en el Infierno (dirección), Sabrina (guión y dirección), Testigo de Cargo (dirección), Con Faldas y a lo Loco (guión y dirección), En Bandeja de Plata (guión).
 
También recibió de la Academia el Premio Irving Thalberg en el año 1988 por su contribución al mundo del cine.
 
* INSTITUTO DE CINE AMERICANO: Le concedió el premio a toda una carrera en el año 1986.
 
* GREMIO DE DIRECTORES: Ganó por El Apartamento, y recibió sendos premios honorí­ficos en el año 1985 y 1991. Fue candidato a los premios de sus colegas por El Crepúsculo de los Dioses, Traidor en el Infierno, Sabrina, La Tentación Vive Arriba, Testigo de Cargo, Arianne, y Con Faldas y a lo Loco.
 
* GREMIO DE GUIONISTAS: Ganó por El Crepúsculo de los Dioses, Sabrina, Arianne, Con Faldas y a lo Loco y El Apartamento. Fue nominado por: Berlí­n Occidente, El Vals del Emperador, Traidor en el Infierno, La Tentación Vive Arriba, Uno, Dos, Tres, Irma la Dulce, En Bandeja de Plata, La Vida Privada de Sherlock Holmes, ¿Qué Ocurrió Entre Mi Padre y Tu Madre? y Primera Plana y recibió premios honorí­ficos en el año 1.957 y 1.980
 
* GLOBOS DE ORO: Dí­as sin Huella (dirección), El Crepúsculo de los Dioses (dirección), Sabrina (guión). Nominación por: El Crepúsculo de los Dioses (guión), Testigo de Cargo (dirección), El Apartamento (dirección), ¿Qué Ocurrió Entre Mi Padre y Tu Madre? (guión y dirección).
 
* ACADEMIA DE CINE EUROPEO: Le concedió el Premio Honorí­fico en el año 1992.
 
* ACADEMIA DE CINE ALEMÁN: Premios honorí­ficos en el año 1973 y 1997.
 
* ACADEMIA DE CINE BRITÁNICO: Le premió por El Apartamento y le nominó por Con Faldas y a lo Loco y le concedió el premio honorí­fico en el año 1996.
 
* ACADEMIA DE CINE ITALIANO: Premio a la mejor pelí­cula extranjera por Primera Plana.
 
* FESTIVAL DE BERLíN: Oso de Oro Honorí­fico en el año 1993.
 
* FESTIVAL DE CANNES: Gran Premio del Festival, la actual Palma de Oro por Dí­as sin Huella.
 
* MOSTRA DE VENECIA: Presentó El Gran Carnaval, en donde se llevó uno de los premios especiales del Jurado, y El Apartamento, y recibió el León de Oro Honorí­fico en el año 1972.
 

¿SABíAS QUÉ?.

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“Soy un pozo de sorpresas”.

Un proyecto acariciado por Billy Wilder fue La Lista de Schindler, aunque no la dirigió porque las aseguradoras no se lo permití­an por tener una edad avanzada, colaboró estrechamente con Steven Spielberg, el tema era demasiado conocido para Wilder y sentí­a la necesidad de contar una historia como esa, su madre, su abuela y su padrastro fueron asesinados en los campos de exterminio de Auschwitz. En un principio Steven Spielberg no quiso dirigir el film y Wilder propuso a Roman Polanski o a Martin Scorsese hasta que finalmente convenció a Steven Spielberg para que la realizara.
 
Fue gran amigo de Cameron Crowe, autor del libro Conversaciones con Billy Wilder, el director y Tom Cruise le ofrecieron realizar un cameo en Jerry Maguire pero Wilder se negó.
 
Billy Wilder fue uno de los pocos realizadores heterosexuales que sabí­an escribir personajes femeninos y dirigir a las mujeres con la misma facilidad que dirigí­a a los hombres, pero ninguna de sus actrices llegó a ganar el Oscar. Otra curiosidad, sólo tres de sus actores llegaron a ganar el Oscar, Ray Milland por Dí­as sin Huella, William Holden por Traidor en el Infierno y Walter Matthau por En Bandeja de Plata.
 
Estuvo a punto de trabajar en tres ocasiones con Cary Grant, Dí­as sin Huella, Sabrina y Arianne pero el actor nunca trabajó con Billy Wilder, aunque Grant rodó uno de los guiones del realizador, La Mujer del Obispo.
 
En una entrevista confesó que estuvo a punto de asesinar a Adolf Hitler, ambos coincidieron en una función teatral en Berlí­n y el director sintió la imperiosa necesidad de coger un arma y matar al dictador “pero no tuve valor para hacerlo”.
 
Al igual que Manolo Escobar, Billy Wilder fue un gran coleccionista de arte, a mediados de los ochenta se deshizo de gran parte de su pinacoteca y con la venta en subasta llegó a triplicar su fortuna.
 
Todos recordamos el discurso de Fernando Trueba cuando recogió el Oscar por Belle Epoque: “Me gustarí­a creer en Dios pero solo creo en Billy Wilder, gracias, señor Wilder”, al dí­a siguiente nuestro realizador recibió una llamada de teléfono, su interlocutor le dijo “Señor Trueba, soy Dios, quisiera darle la enhorabuena por el Oscar”, era Wilder quien le felicitaba.
 
Un buen dí­a, Billy Wilder estaba en un restaurante y era atendido por un camarero que le confesaba que era un actor sin éxito ya que no pasaba de hacer un cameo en un par de series de televisión y un escritor que no tení­a mucha suerte publicando sus textos, el director al ver la cara del camarero le dijo “oye, en realidad eres muy feo para triunfar, mejor escribe un guión y si quieres actuar dirí­gelo y conviértete en el protagonista”, el actor le hizo caso, adaptó uno de sus relatos, lo dirigió y lo protagonizó, era Billy Bob Thorton que se dio a conocer con El Otro Lado de la Vida, pelí­cula que se basaba en uno de sus relatos, con la que fue candidato al Oscar al mejor actor y con el que ganó el Oscar al mejor guión adaptado.
 
BIBLIOGRAFíA WILDER:
 
He aquí­ una selección de la extensa bibliografí­a dedicada al realizador: Billy Wilder. Aquí­ un Amigo de Kevin Laly. (Ediciones B), Billy Wilder. Vida y época de un cineasta de Ed Sikov (Tusquets). Billy Wilder. El Crepúsculo de los Dioses de Adolfo López Bellido (Ediciones Paidos). Conversaciones con Billy Wilder de Cameron Crowe (Alianza Editorial). Billy Wilder de Claudius Seidl (Ediciones Cátedra).
 
WILDER EN LA RED:
 
En el ciberespacio nos podemos encontrar infinidad de páginas dedicadas a Billy Wilder pero estos son sin duda alguna dos de los mejores rincones. El mundo de B. Wilder y nuestros admirados y amigos de Lo Que Yo Te Diga nos han dado de nuevo una lección sobre el genio austrí­aco con sus especiales dedicados al centenario de Mr. Wilder.
 
Finaliza aquí­ esta serie de reportajes dedicados al maestro Billy Wilder, ha sido un auténtico placer elaborarlo y si con esto consigo que alguien se acerque a conocer la obra de este genial realizador puedo darme por satisfecha.

Mary Carmen Rodrí­guez

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