Críticas

DELIRIOUS

Fellini en su Dolce Vita (1960) acuñó por primera vez el término paparazzo, nombrando al fotógrafo sin escrúpulos y fisgón que trabajaba con Marcelo Mastroianni. Desde ese momento el término paparazzi pasó a denominar a los fotógrafos de la prensa rosa. Pero desde luego en la historia del cine, ninguno ha sido como Les (Steve Buscemi), el protagonista de Delirious la nueva pelí­cula de Tom DiCillo. Premiada con el mejor guión y la mejor dirección en el Festival de Cine de San Sebastián, merecidí­simos por cierto, nos presenta a un paparazzi de poca monta (pero con estudios como él dice), que acogerá a un sin techo con vocación de actor (Michael Pitt) como ayudante. Éste se enamorará de una joven actriz y cantante (Alison Lohman), algo que provocará un cambio en sus desastrosas vidas.

Director y protagonista se encuentran de nuevo después de Una Rubia Auténtica y de la estupenda Vivir Rodando (que deberí­an ver todos los que quieren hacer cine)… y parecen estar en estado de gracia. Buscemi está genial, en un personaje un poco carroñero, aprovechado, pero entrañable, y hecho a su medida, un “robaplanos” habitual que en esta ocasión se come con patatas a uno de los soñadores de Bertolucci. Por cierto, Michel Pitt está rodando la adaptación americana de Funny Games que hará el propio Haneke. No entiendo cómo han podido convencer al director alemán…

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“En el muuuundo enteeeeroooo…”

Como indica su tí­tulo, algunos secuencias de la peli son realmente delirantes: La comida de Les con sus padres caricaturescos, que detestan su profesión… y el encuentro con el cantante Elvis Costello en una fiesta, su í­dolo, y al que consiguió hacerle una foto sin sombrero tiempo atrás, algo según él prácticamente imposible, y de lo que está muy orgulloso. Un guiño para los fans de Buscemi: La peli empieza con una lucha codo a codo de un grupo de fotógrafos en la salida de una discoteca, expectantes porque en el interior están entre otros, el cásting completo de la serie de Los Soprano; Buscemi interpretaba a Tony Blundetto, primo de Tony Soprano en la quinta temporada de la serie.

Quizás el personaje del joven actor frágil, un poco sosito, al que le acompaña la suerte y que en apariencia se deja llevar por las situaciones; es el peor definido dentro del film, donde encontramos representantes y estilistas de actrices malcriadas, y un personaje de una directora de cásting, interpretada por Gina Gershon, que antes de seleccionar a los actores, los cata personalmente.

La pelí­cula entra muy bien, pero puede que le falte un punto más de crí­tica explí­cita y acidez hacia la sociedad que retrata, que ya nos mostró desde otro punto de vista en Una rubia auténtica. Habla del éxito, del fracaso, y de la suerte del momento. Hacia el final hay un giro de guión, un poco peligroso, pero que acaba cerrando de forma coherente. Casi 6 años ha tardado en levantar DiCillo esta pelí­cula. Esperemos que empiece pronto la próxima, y por que no, que repita Buscemi: aquí­ tiene a una espectadora.

Un aviso importante: hay que esperarse hasta el final de la pelí­cula, porque aparece una secuencia sorpresa. Gracias por darnos un premio a los que nos quedamos a ver los tí­tulos de crédito.

Mireia Juárez (desde el Festival de Cine de San Sebastián).

 


Tom DiCillo | Tom DiCillo | Steve Buscemi, Michael Pitt, Alison Lohman, Minnie Driver | Frank G. DeMarco | Frank G. DeMarco | Anton Sanko | Mylene Santos | Robert Salerno | Jimmy DeBrabant, Michael Dounaev, John Flock, Kami Naghdi | Thema Production, Peace Arch Entertainment | - | 8 |

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