Críticas

BRICK

De vez en cuando es una delicia poder echar un vistazo al cine independiente actual. Lo es en el momento en el que se aparta de los contenidos clásicos de este tipo de cine (drogas, relaciones familiares problemáticas, denuncia social y coñazos similares) y se centra en revitalizar un género de toda la vida. La recientemente estrenada Hard Candy es un ejercicio de suspense. Brick, por su parte, es puro cine negro sacado de contexto e insertado en un instituto hoy en dí­a, protagonizada por un inconmensurable Joseph Gordon-Levitt y dirigida con un pulso mayormente estable, pero algunas veces irregular, por Rian Johnson.

A pesar de los largos planos combinados con efectos visuales molones, la fotografí­a natural y la ausencia casi total de banda sonora, caracterí­sticas con las que los indies nos llevan asombrando/torturando desde los años 90, Brick cumple a rajatabla las normas: hay una ví­ctima, una mujer fatal, dos bandos de mafiosos, un representante del orden, y un antihéroe más listo que el hambre, que se conoce todas las jugadas y que posee un espí­ritu práctico innegable y unas dosis de inteligencia por encima de lo normal. La gran baza del film, como hemos dicho, es poner a toda esta panda encerrada en un instituto. Es una gran idea pero aún es más: es un desarrollo brillante que se prolonga durante la mayor parte del film hasta sus últimas escenas, en las que se rompe ligeramente el equilibrio cuando entramos en el terreno de los disparos.

0177_1_.gif

Brendan y su novia Emily (Emilie de Ravin). Sentido común frente a desquiciamiento paranoias.

Sin embargo, las fuerzas de Brick residen en otro lugar: diálogos y actores, que se llama. Si bien las lí­neas generales de la trama recuerdan en ocasiones demasiado a la obra maestra de los hermanos Coen que mencionamos en el titular (si, Fargo es muy buena peli y Arizona Baby es graciosa, pero Muerte entre las Flores juega en otra división), son las conversaciones entre los personajes y la convicción con las que todos interpretan las que convierten a Brick en algo más que un simple experimento Mondosonoro de los cojones. No suelo hacerlo, pero recomiendo que veáis el film en versión doblada porque es increí­blemente fácil perderse: la historia alcanza lí­mites increí­blemente retorcidos y los diálogos parecen fuego de ametralladora, plagados de réplicas de bandera (en particular, por ejemplo, “te he entregado a este tí­o para ver como se lo zampaban, no como te lo comí­as”).

Es fácil convertir esa frase en un cachondeo, pero no cuando la dice Gordon-Levitt, un actor muy por delante del resto de su generación y que ha sobrevivido a pelí­culas en su haber como Halloween H20. Brendan Frye, el protagonista del film, es tridimensional gracias a Gordon-Levitt, que combina debilidad humana (el detonante del film es el asesinato de su novia) con agilidad mental de pantera y sobre todo, el desdén hacia el resto de la raza humana que comparte con los grandes detectives privados del género. El resto del reparto es prácticamente deglutido, pero Lukas Haas, Noah Flynn (en su papel de mafiosetes de medio pelo) y Nora Zehetner deben ser mencionados, en particular esta última, que hace maravillas con su papel de mujer fatal.

0177_2_.gif

Brendan y la Femme Fatale. La foto no hace justicia a los ojazos de Nora Zehetnera.

Lo dicho aquí­ se extiende a la particular visión de Johnson sobre el instituto, donde de nuevo todos los grupos están perfectamente diferenciados (los guays, los colgados, los pijos, los empollones, los abandonados) pero que se mueven a la vez en un entorno casi surrealista (la fiesta romana donde Brendan llega por casualidad). Es el toque de alienación que rompe la rutina prácticamente en cada plano del film, que sin embargo nunca deja que la historia se vaya de las manos, apoyado en un par de escenas de acción, insertadas en el momento justo, bastante sorprendentes y rodadas con energí­a.

Sin embargo, si Brick hereda todas las virtudes del cine negro (como una tensión constante: es prácticamente imposible, con una buena historia detrás, aburrir al espectador) también tiene algunas deficiencias, y algunas de cajón: el final, rayos, no es que resulte poco insatisfactorio, pero deja un sabor de boca un poco extraño. Que nadie se espere un climax, sino una especie de final tranquilo, donde toda la presión termina cediendo casi de golpe. Johnson parece darse cuenta de ello e intenta meter un componente emocional (un embarazo no deseado, sin precisar más) que no era necesario antes de ser introducido, y que en mi opinión parece un poco forzado, porque con lo que hay detrás (el famoso “Brick” – ladrillo – del tí­tulo) ya es más que suficiente. En cualquier caso, hay motivos de sobra para perder una hora y media de nuestro tiempo: es fresco, es original y hay más chicha de la que parece detrás de una brillante idea. Y una brillante idea es todo un hallazgo, el problema es que sólo da para un corto.

0177_3_.gif

Brendan, The Pin (izq.) y Tug (derecha). Oh, sí­: habrá sangre.

LO MEJOR:

Diálogos, actores (con Gordon-Levitt en un estado de forma imperial), y las ganas que pone la pelí­cula en demostrar que es mucho más que un buen comienzo, para homenajear a los clásicos del cine negro desde otro punto de vista. Dentro de sus limitaciones, renueva el género.

LO PEOR:

Cuando el film debe tirar de clichés para salir adelante con la narración y cuando se aleja de la peli de instituto que es en el fondo para convertirse en un film negro de toda la vida. Además, los golpes de humor brillan prácticamente por su ausencia y los personajes sufren demasiado en ocasiones del gran horror del cine independiente: todo el mundo está deprimido que te cagas.


Rian Johnson | Rian Johnson | Joseph Gordon-Levitt, Nora Zehetner, Lukas Hass, Noah Fleiss, Matt O'Leary, Emilie de Ravin, Noah Segan, Richard Roundtree, Meagan Wood, Brian J. White | Steve Yedlin | Rian Johnson | Nathan Johnson, Larry Seymour | Jodie Lynn Tillen | Ram Bergman, Mark G. Mathis | Johnsson Communications, Norman Dreyfuss | Bergman Lusting Productions | Versus Entertainment | 7 |
  • http://elhilodepenelope.blogspot.com OjO de buey

    Hola a todos. Un saludo desde OjO de buey. Brick es una pelí­cula no tan interesante como los aficionados a lo independiente sospechan. De hecho, Johnson no ha tardado en firmar su próximo proyecto con un reparto no tan desconocido y con un presupuesto pensado para un éxito comercial seguro.

    Aquí­ os dejo un extracto de mi aportación crí­tica a esta sugerente pero pequeña, muy pequeña, pelí­cula:

    “Brick (en referencia a los ladrillos de heroí­na que fabrica The Pin) nos inspira el recuerdo de la evolución del género negro (y del hard-boiled asiático, con sus pandillas urbanas) que intenta siempre con esfuerzo reinventarse en fórmulas más o menos acertadas pero que sin remisión nos devuelven a sus fuentes, haciéndonos resoplar: ¡otra vez será!, ¡pues bueno! o ¡a mí­ me gustó más las de Bogart o Tarantino! Y es que –según dicen los promotores y los admiradores del cine llamado independiente- el mayor acierto de esta obra prima del joven realizador Rian Johnson reside en haber situado un género pensado para personajes adultos en un contexto de adolescentes californianos jugando a ser terribles mafiosos, chicas fatales o astutos detectives.”

    Podéis seguir leyendo aquí­:

    http://elhilodepenelope.blogspot.com/2007/05/brick.html

  • crewdson

    Brick es realmente impresionante no la habia visto porque aqui no se estreno pero ayer pille el dvd y me he quedado maravillado, se puede hacer cine negro clasico sin coches antiguos gabardinas y Los Angeles como fondo, 100×100 recomendable esta noche vuelve a caer, todavia no la he sacado del dvd.

Críticas

glass

Un anticlímax y una misión cumplida.

spideruniverso

La evolución del lenguaje.

aquaman

Un plato con todos los ingredientes de la despensa.

Captura1

Malas personas. Grandes soldados.

tu hijo

Vivas recupera el espíritu de ‘Secuestrados’ para contar una historia de venganza que no es tal cosa.

Twitter

Podcast