

¿Que cuánto tiene de Michel Gondry la película? Mucho. No sólo porque se trata de su primera acometida como director y único guionista sino porque plantea la compleja exploración de un freak sobre el que proyecta muchas de sus inquietudes y aficiones. Todo ello desde un prisma mucho más cercano al del video-clip que en sus anteriores largometrajes. A priori, el gran reto del francés era el de montárselo al margen de su hasta hace poco pareja artística, el guionista Charlie Kauffman, y salir airoso del paso. Ambos lograron el Óscar al Mejor Guión Original por Olvídate de mí (siempre me gustó más ‘El Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos’, traducción del título original para Latinoamérica) El caso es que Gondry no sólo ha conseguido estar a altura dialéctica de sus anteriores trabajos sino que además lo ha hecho con nota, introduciendo conversaciones delirantes y divertidísimos giros de humor protagonizados por personajes que en ningún momento se prestan a los predecible. Si en el plano visual la marca Gondry es ya toda una garantía de entretenimiento, La Ciencia de los Sueños es una oportunidad para comprobar que, como cineasta, atesora muchas más aptitudes.

“Soy Gael.”
Hemos tenido que esperar varios meses para poder ver en nuestros cines lo que la mayoría considera la paja mental de un virtuoso de la imagen y lo que otros entendemos como una forma diferente de contar historias. Tras la muerte de su padre, el introvertido a la par que creativo Stéphane Miroux (Gael García Bernal) se traslada a París y se instala en uno de los pisos que su madre Christine (Mioux Mioux) posee en la capital francesa. En uno de esos apartamentos reside en régimen de alquiler Stephanie (Charlotte Gainsbourg), a la que el protagonista conoce en una ridícula y memorable escena de mudanza. Stéphane pronto se topa con la obligación de afrontar su frustrante trabajo en una imprenta en la que confecciona calendarios y en la que sus creaciones no tienen salida. Sus ensoñaciones y la evolución de su relación con la vecina derivan en una mareante trama complicada por la inseguridad y la obsesiva distorsión de la realidad del protagonista. Tan complicada como lo pueda ser una relación entre dos personas que no viven de convencionalismos.
Gael juega la gran baza interpretativa de la película, si bien la caracterización de Charlotte Gainsbourg no resulta todo lo convincente que pudiera. El mejicano se mete en su mejor papel desde ‘Amores Perros’ y ofrece un personaje entrañable por su graciosa ingenuidad. De entre los secundarios hay que destacar el papelón de Alain Chabat interpretando a Guy, compañero de trabajo y ocasional consejero de Stéphane, cuyo carisma reside en su absoluto rechazo a complejos y aspiraciones vitales. Aunque la cinta pierde ritmo a medida que pasan los minutos, los detalles y los innumerables recursos del director a través de animaciones o efectos logran mantener el nivel de atención.

“Veo cosas guays.”
No escasean guiños a su carrera (la de Gondry) dentro de la película. Desde notas autobiográficas lo suficientemente claras –primera escena de la película- en las que rememora aquellos años en los que compaginaba su carrera como batería de Oui Oui con la creación de sus clips (los de la banda) hasta ideas recurrentes como la desproporción física del también onírico video de ‘Everlong’ que rodó para Foo Fighters. También hay elementos como las marionetas, los decorados construidos desde las manualidades y la perspectiva distorsionada que han poblado muchas de sus piezas -como ‘Human Behaviour’ de Björk- y que ha ido perfeccionando con los años.
El bueno de Michel lleva cerca de 20 años experimentando, innovando y reclamando más atención al género del video clip y se puede decir que las carreras de Björk, Massive Attack, The Chemical Brothers o White Stripes no se entienden sin la aportación del realizador de Versalles. Se encuentra entre los pioneros del ‘bullet time’ (efecto popularizado por la trilogía de Matrix) en ‘Like a Rolling Stone’ (1995) del ‘Sus Satánicas Majestades’; es un maestro en el arte de sacar el máximo provecho a un decorado mediante coreografías y juegos lumínicos en el ‘Around the World’ de sus compatriotas Daft Punk; y responsable de montajes imposibles como el de ‘Come into my World’ de Kylie Minogue o ‘The Hardest Button to Button’ (White Stripes). Tras su malogrado debut en la gran pantalla con Human Nature, en Olvídate de Mí nos regaló toda una lección de cine contemporáneo y ahora La Ciencia de los Sueños supone una nueva medallita en su currículum. Sólo queda animaros a ver una película que cobra verdadero sentido en versión original. Eso sí, corréis el peligro de perderos en el ambiguo entramado que enlaza realidad y ficción pero, ¿acaso no es esa la intención de su director?
Antonio Velasco Izquierdo (colaborador): viaja como un cosaco, estuvo físicamente presente en la cabina en la que se rodó Ultima Llamada, con Colin Farrell, y trabaja en la página web de la cadena MTV, masacrando a todas esas bandas wannabe (My Chemical Romance, porjemplo) que aparecen como setas y demostrando su amor imperecedero por The Smashing Pumpkins.
Una crítica de: Colaborador
Recomendaciones:
Encuadrado en Criticas.
Subscríbete a los comentarios: RSS 2.0.
Trackback.
TRAILER INTERNACIONAL DE EL SUEÑO DE CASSANDRA: Allen vuelve a ponerse serio.
AVANCE DE AMANECER DE UN SUEÑO: La ópera prima de Freddy Mas Franqueza.
QUE NADA TE QUITE EL SUEÑO: Nacho Vigalondo quiere que duermas bien dancing in the night.
Me lo pasé genial con ella, altamente recomedable.
Es de esas películas que te alegra el día.
SALUDOS!
Me resisto a verla, el Gondry este me da repelús. Con “Olvídate de mi” casi entré en coma profundo, a este pabo lo único que le sale bien son videoclips.
A mi me pareció un filme muy interesante, auque quizá no es para todo público, porque no es muy convencional. Creo que Gondry es muy valioso porque apuesta por algo olvidado últimamente por muchos cineastas: la imaginación y la creatividad por encima de la taquilla y complacencia. El filme es visualmente muy bello, pero además, tiene esencia y diálogos antisolemnes; la banda sonora me gustó.
Como yo no soy crítica especializada, no voy a otorgarle calificación pero si diré que está entre mis favoritos de los últimos tiempos; tanto que el sábado fui a la Cineteca Nacional y volví a disfrutarlo.
A mi me gusto mucho la pelicula, encuentro que mezclar el romance de un chico ingenioso con su bella vecina y ademas agregarle efectos y colores que produce su imaginacion, hace una pelicula que ahi que verla dos veces.
Despues de ver Amelie y Eterno domingo de noviazgo o como se le llamó en México “Amor eterno” a manos de Jean-Pierre Jeunet y después de ver la anterior película de Gondry, no esperaba menos de esta en cuanto a temática, manejo del entorno y de las ideas subersivas y psicodélicas muy apegada a esa locura que lo aleja de lo convencial aunque no creo apta para todo público al que por supuesto le parecerá horrorosa como suele suceder con los buenos filmes, ya que en Latinoamérica estamos muy pérsuadidos y hasta enajenados por el cine hollywoodense, alejado de los clichés y cada vez mas cerca de sus adetos, no puedo menos que agradecerle por tan magnífico film..aburrido al principio con demasiada carga onírica y lenta a morir toma un sesgo tan bien manejado que te alenta a continuar hasta quedarte prendado de ella, excelentes Gael y Charlotte! no olviden verla en Jane Eyre….
Debes ser un usuario registrado para postear un comentario
Comentario de José Manuel Alvarez
Febrero 27th, 2007Una interesante pelicula que a ratos puede parecer hiperquinetica o hasta psicodelica, pero que en ningun momento te hace dudar de que estas en presencia de una muy buena pelicula. Se las recomiendo a todos los que busquen algo nuevo en el cine, y claro esta a los fanaticos de eterno resplandor(olvidate de mi como le pusieron por alla). Mi nota… un 8