Críticas

FOTOGRAFIANDO HADAS

Hace poco me compré una pelí­cula que llevaba años buscando, Fotografiando Hadas. La vi en su dí­a en Canal +, hace unos nueve años, y recordaba que era una historia emocionante y genial. Gracias a dios mi recuerdo no ha sido defraudado.

La pelí­cula nos cuenta la historia de un fotógrafo a principios del siglo XX, que tras perder a su mujer se convierte casi en un autómata, sin ilusión por nada, hasta que un dí­a una mujer le enseña una foto de una de sus hijas en la que aparece un hada. Inicialmente da por hecho que es un efecto óptico o algún tipo de neblina, pero pronto se da cuenta de que en los ojos de la niña la imagen está reflejada, y que por tanto, es real.

Él se obsesiona con el tema y decide entonces ir al pueblo de esta mujer para intentar encontrar esas hadas. Unas hadas que en el fondo son el último resquicio de esperanza por creer en un mundo paralelo, un mundo que significarí­a que su mujer puede estar aún en alguna parte, y reunirse de nuevo con ella.

La pelí­cula empieza de forma muy rápida, quizás algo brusca, ya que de la boda a la muerte de su mujer a penas pasan 4 minutos (también es cierto que la peli se hizo pensando en la televisión británica). Pero una vez que nos ponemos en situación entramos en una historia tremendamente elegante, emocionante y donde uno recupera la ilusión por las historias fantásticas de toda la vida, con personajes reales y donde la realidad que conocemos se queda en una minucia en comparación con el mundo que no somos capaces de percibir.

Además la pelí­cula desarrolla ideas muy curiosas como el uso de una flor, casi a modo de droga, que permite agudizar los sentidos y ver cosas que normalmente no vemos. Una flor que es la puerta a ese otro mundo, pero que no es suficiente para el protagonista, que no puede abandonar su forma empí­rica de ver las cosas, y por tanto de demostrar que lo que ve no es falso, por lo que fotografiar eso que percibe será su meta. Si demuestra mediante imágenes que lo que ha visto es real, significará que no estamos solos y que el reencontrarse con su mujer es una posibilidad mayor.

Nick Willing dirige perfectamente a Toby Stephens (el malo de Muere Otro Dí­a), la encantadora Emily Woof y Ben Kingsley como reverendo joputa del pueblo estupendamente. De hecho Kingsley consigue en esta peli resultar de lo más desagradable como un tipo frí­o, calculador y que tras su fé esconde en el fondo una casi total ausencia de sentimientos.

La recomiendo a cualquiera a quien le gusten historias como La Princesita, El Jardí­n Secreto y similares, cuentos hechos cine que es un gustazo ver de cuando en cuando.


Nick Willing | Nick Willing, Chris Harrald | Toby Stephens, Emily Woof, Ben Kingsley, Frances Barber, Philip Davis, Hannah Bould, Miriam Grant, Rachel Shelley, Edward Hardwicke | John de Borman | Sean Barton | Simon Boswell | Laurence Dorman | Michele Camarda | Alan Greenspan, Mike Newell | Arts Council of England, BBC, British Screen Production, Dogstar Films, Polygram Filmed Entertainment, Starry Night | Universal Pictures | 7 |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

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