Reportajes

PESADILLA EN ELM STREET

INTRODUCCIÓN

freddykrueger-sonriendo-a-camara.jpg

Cuando me propuse abordar la saga de Pesadilla en Elm Street, siempre tuve claro que esta introducción debí­a ser lo ultimo a redactar. No como depósito de mis conclusiones, sino como mero indicativo de lo que se avecinaba en las posteriores secciones.

En un principio me planteé la posibilidad de hablar sobre el mundo de los sueños, pero finalmente he decidido desechar esa posibilidad, el material existente es enorme, podrí­a abordarse desde una perspectiva mí­stica, desde una perspectiva mitológica o incluso desde una perspectiva cientí­fica, pero ninguna de las opciones terminaba de convencerme, porque al final, excepto breves ramalazos dentro de sí­mbolos mitológicos, no he encontrado un nexo de unión claro que pudiera dar pie posteriormente a hablar de las pelí­culas, por no decir que la extensión hubiera sido descomunal. En cualquier caso siempre puede uno dirigirse a leyendas egipcias, romanas, fenicias, aztecas… para encontrar los paralelismos que unen a Freddy Krueger con la cultura primigenia.

También me planteé la posibilidad de usar esta introducción para hablar del cine de terror en los años 70, los años previos al nacimiento de la obra de Wes Craven, pero posiblemente hubiera tenido que partir desde finales de los 60 hablando de La Noche de los Muertos Vivientes, verdadero punto de partida del cine de terror contemporáneo. En cualquier caso, aun siendo una posibilidad francamente atractiva, creo sinceramente que merece un artí­culo aparte en el cual no sea solapado por el motivo de este dossier. Además, considero que la primera pelí­cula rompe radicalmente con lo mostrado anteriormente a pesar de poseer detalles del cine de género de aquella época.

Por tanto… habiendo descartado mis dos opciones más evidentes que sirvan de introducción al material posterior… ¿Qué opción me quedaba?, hablar de mi experiencia con Freddy.

Siempre he dicho a los que me conocen que mi infancia no transcurrió entre Espinete, Don Pimpón ni la gallina Caponata. Fui uno de aquellos extraños jovencitos que se cultivaron mediante aquellos ciclos de cine de Corman, la Hammer y la Universal, que el extinto programa Alucine de la 2 de TVE nos regalaba todos los sábados. Digamos que mis padres culturales fueron Christopher Lee, Vincent Price, Bela Lugosi, Boris Karloff y compañí­a. Sin embargo recuerdo con gran impacto la primera vez que tuve la posibilidad de ver a uno de nuestros terrores favoritos. Fue en el mismo programa, eran las 11 de la noche, yo estaba tirado en la cama y se disponí­an a emitir la pelí­cula de Renny Harlin. Fue ver aquel monstruo e instintivamente me metí­ bajo las sábanas. Recuerdo que pasé más tiempo con los ojos cerrados que viendo la pelí­cula, aunque con todo el segmento final me envalentoné y celebré su derrota. Aquella noche no pude dormir por miedo a que aquel individuo apareciera en mis pesadillas más í­ntimas para acabar conmigo. Una experiencia desagradable que no me harí­a perder el interés por aquel tipo de pelí­culas. Han pasado unos 15 años aproximadamente de aquello y evidentemente Freddy Krueger ya no es el mal que me aterrorizaba, probablemente si existiera hoy en dí­a me tomarí­a unas cervezas con él (a una distancia prudente por supuesto).

freddy_krueger-compi-de-canas.jpg

La idea de escribir un especial de esta saga nació recientemente. Adquirí­ las pelí­culas en DVD y a medida que las revisaba empecé a darme cuenta que Pesadilla en Elm Street iba mas allá de ser una pelí­cula de terror, vi que habí­a sí­mbolos y dobles lecturas ocultas, mensajes subliminales que profundizaban mas allá del personaje, y fue eso lo que hizo que despertara mi curiosidad por investigar sobre ellos. No estaba seguro de cuáles eran, más bien era la sensación de que estaban ahí­, y la idea de desentrañarlos me fascinaba, explorar en su profundidad la saga (que lo haya conseguido o no quedará a consideración del lector) me atraí­a sin remedio. Por tanto, una vez decidido que querí­a hacer este especial me puse manos a la obra, consulté datos objetivos existentes en la red, libros y artí­culos que tení­a desperdigados en mi habitación y me dispuse a abordarlo. No quise leer ninguna crí­tica, ningún análisis, solo datos, porque siempre he pensado que esa lectura puede condicionar en mayor o menor medida las tesis (y opinión) que posteriormente planteas. Por tanto, si mis conclusiones acerca del personaje coinciden con la de otros autores, mejor, y si no coincide mejor aún, eso significa que es una obra de múltiples lecturas de la cual yo he extraí­do la mí­a propia.

Es posible que haya mejores trabajos que este, e incluso peores, pero me siento orgulloso del mismo, porque es mi trabajo, porque durante un mes he indagado hasta la extenuación, porque me ha provocado dolores de cabeza la organización de ideas y al final he conseguido acabar algo que parecí­a interminable. Pero aún más orgulloso me siento de poder compartirlo con las personas que estáis a punto de leerlo, me siento orgulloso de que haya gente interesada en ver lo que he encontrado. Y si a alguien le sirve el material redactado para escribir su propia visión, más feliz me sentiré de poder contribuir a la redacción de nuevos y más profusos estudios. Por tanto, antes de que el lector aborde este dossier, le agradezco profundamente que decida hacerlo.

Para finalizar, me gustarí­a añadir algo, recordad aquel niño que en vuestro interior sigue guardado, aquel Jacob que se aterrorizaba frente al hombre del saco y ante el cual sentí­a indefenso. Felices pesadillas y no olvidéis:

Uno, dos, Freddy viene a por ti
Tres, cuatro, cierra la puerta
Cinco, seis, toma el crucifijo
Siete, ocho, mantente despierto
Nueve, diez, nunca más dormirás
.
garrafreddy.jpg

ANATOMIA DE UN CRIMINAL

WES CRAVE: EL NUEVO FRANKENSTEIN

wes-craven-director.jpg


¿Qué tienen en común Eduard Münch, Mary Shelley y Wes Craven?.

Los tres fueron padres de tres iconos inmortales del arte, y en todos los casos, la criatura que surgió de sus mentes les trascendió para convertirse en personajes con vida propia que forman parte de la cultura popular.

Existen opiniones diversas sobre si Wes Craven es un buen o mal director (personalmente lo considero excesivamente irregular, con pelí­culas magní­ficas como la que en este dossier se analiza, La serpiente y el Arco Iris o la primera entrega de esa obra autorreferencial llamada Scream). Muchos dicen que fue el padre del slasher (considero más apropiado darle ese honor a John Carpenter y su magistral La Noche de Halloween, imprescindible pelí­cula del género), opinión que causa más de una discusión en cí­rculos cinéfilos. Pero lo que nadie le puede negar a Wes Craven, es haber sido el creador del que probablemente sea el icono por excelencia de la cultura contemporánea.

Nacido en Cleveland en 1939 en el seno de una familia baptista, se licenció en psicologí­a y filologí­a inglesa en la universidad John Hopkins, donde descubrió el cine gracias a la fundación junto a otros compañeros de un cí­rculo cinéfilo.

Dejó su trabajo como profesor para intentar dedicarse al cine con resultados infructuosos. Llegó a trabajar para una compañí­a de IBM montando documentales para posteriormente ser despedido y acabar como taxista. En 1971, un golpe de suerte le permitió colaborar con Sean S. Cunningan en la pelí­cula Together, como sincronizador de sonido. Cunningan le ofreció la posibilidad de dirigir una pelí­cula de 50.000 dólares y así­ nació La íšltima Casa a la Izquierda (inspirada en El Manantial de la Doncella de Ingmar Bergman) en 1972. El impacto del filme a lo largo de Estados Unidos fue tal, que en 1977 pudo dirigir su segunda pelí­cula: Las Colinas Tienen Ojos, una de sus más famosas creaciones que ganó el premio de la crí­tica en el festival de Sitges. Después de ella, vinieron otras pelí­culas como Bendición Mortal y La Cosa del Pantano, (basada en el comic de Len Wein y Bernie Wrightson), antes de realizar la que hoy en dí­a sigue considerándose su mejor pelí­cula y motivo de este dossier. Tras aterrorizar a medio mundo con su nueva creación, rodó la secuela de Las Colinas Tienen Ojos, la adaptación del libro de Diana Henstell, Amiga Mortal, y tras varias aportaciones al mundo de la televisión, La Serpiente y el Arco Iris, basada en los supuestos hechos reales que Wade Davis escribió en su libro de idéntico nombre sobre el mundo zombi y el vudú (y que hoy en dí­a sigue siendo una de las mejores y más desconocidas pelí­culas del director).

En 1996, tras una serie de irregulares pelí­culas entre las cuales se encontraba la nueva entrega de Pesadilla en Elm Street en clave metalingüí­stica, abordó Scream con guión de Kevin Williamson, tí­tulo que hizo renacer el slasher y obra cargada de referentes al género que se sobreexplotó en la década de los ochenta. Al éxito del filme protagonizado por la televisiva Neve Campbell le siguieron las dos inevitables secuelas que volví­an a intentar cargar las tintas contra aquel subgénero tan denostado (aunque con menor fortuna que la primera), dando así­ mismo pie a toda una ráfaga de clones tales como Sé lo que Hicisteis el íšltimo Verano o Leyenda Urbana por citar algunos ejemplos.

Entre Scream 2 y Scream 3 llegó a cambiar de registro con Música del Corazón (que le valió a Meryl Streep su enésima nominación al Oscar). En el 2005 rodó La Maldición (tras permanecer inactivo durante 5 años), pelí­cula que tuvo cientos de problemas durante su gestación. Su última pelí­cula como director a sido un segmento de la obra Paris je t’aime, tercera entrega de una trilogí­a que nació en los sesenta para mostrar las diferentes miradas cinematográficas de la capital francesa.

Filmografí­a como director

1972 – La íšltima Casa a la Izquierda (Last House on the Left)
1977 – Las Colinas tienen Ojos (The Hills Have Eyes)
1978 – Stranger in our House (TV); The Evolution of Snuff
1981 – Bendición Mortal (Deadly Blessing)
1982 – La Cosa del Pantano (The Swamp Thing)
1984 – Invitation to Hell (TV); Pesadilla en Elm Street (A Nightmare on Elm Street)
1985 – Chiller (TV); Las Colinas Tienen Ojos II (The Hills Have Eyes II)
1986 – Casebusters (TV); Amiga Mortal (Deadly Friend); The Twilight Zone (TV, 5 episodios entre 1985-1986: A Little Peace and Quiet; Chameleon; Dealer’s Choice; Her Pilgrim Soul; The Road Less Travelled)
1987 – La Serpiente y el Arco Iris (The Serpent and the Rainbow)
1989 – Shocker (Shocker)
1990 – Nightvisions (TV)
1991 – El Sótano del Miedo (The People under the Stairs)
1992 – Nightmare Cafe (TV, episodios desconocidos)
1994 – La Nueva Pesadilla de Wes Craven (Wes Craven’s New Nightmare)
1995 – Un Vampiro Suelto en Brooklyn (Vampire in Brooklyn)
1996 – Scream, Vigila quién Llama (Scream)
1997 – Scream 2 (Scream 2)
1999 – Música del Corazón (Music of the Heart)
2000 – Scream 3 (Scream 3)
2005 – La Maldición (Cursed); Vuelo Nocturno (Red Eye)
2006 – Paris je t’aime (Paris je t’aime; Segmento “Pére-lachaisse”)

DETRÁS DE LA MÁSCARA

englund.jpg

Hay actores que hagan lo que hagan, jamás podrán deshacerse del personaje que les hizo alcanzar la fama. Bela Lugosi o Boris Karloff son los ejemplos más palpables de ello. Robert Englund sabí­a que hacer de Freddy Krueger le encasillarí­a en el personaje, pero debido a la falta de oportunidades no le importó en absoluto.

Nacido en California en 1947, su padre fue uno de los creadores del avión espí­a U-2. Desde joven se dedicó a interpretar obras de Shakespeare en el teatro para en los 70 buscar su oportunidad en el cine.

Tras presentarse a las pruebas de casting de Star Wars para el papel de Luke Skywalker, recomendó a su amigo Mark Hammill que probara suerte. Mientras tanto, Englund se dedicaba a aparecer en pelí­culas de bajo presupuesto producidas por Roger Corman. Su debut se produjo en 1974 en Buster and Billie, en la cual interpretaba a una especie de Romeo y en 1978 apareció en El Gran Miércoles de John Milius. Tras esta pelí­cula conoció a Tobe Hopper que le incluyó en el reparto de Trampa Mortal, que le pondrí­a en el punto de mira del género.

Después llegarí­an la obra de culto Muertos y Enterrados y La Galaxia del Terror, y en 1984, antes de ponerse bajo la piel quemada de Freddy Krueger, hizo aparición en una de las series imprescindibles de todos los tiempos: V. En ella hacia de Willie, uno de los invasores buenos que se aliaba con los humanos. Aquel mismo año acabarí­a convirtiéndose en uno de los inmortales del cine gracias al famoso personaje de Elm Street y le encasillarí­a para siempre en ese papel, perdiendo la posibilidad de participar en producciones más ambiciosas y quedando relegado a producciones de serie B videocluberas. Incluso en 1989 intentó adentrarse en la realización con su primera pelí­cula como director: 976-Evil, con la cual no tuvo mucha fortuna. Actualmente se dedica a participar en series y otras pelí­culas de menor presupuesto, pero el panteón del cine ya le guarda un sitio, él fue, es, y será, Freddy Krueger, el hombre del saco de las futuras generaciones.

mascara.jpg

Filmografí­a como actor

Debido a que a aparecido en mas de 100 producciones entre pelí­culas y participaciones para televisión, dicha extensión en el artí­culo ha sido considerada como innecesaria por parte del autor, por lo tanto es preferible remitir al lector a su ficha en imdb. En ella se pueden consultar todos los tí­tulos de los que a formado parte el actor.

VIDA Y OBRA DE UN ASESINO

freddy.jpg

Todo personaje relevante tiene su historia y Freddy Krueger no iba a ser menos. A cuenta gotas hemos conocido sucesivamente datos relevantes sobre su origen, de sobra conocidos por todos los fans del fantástico. A continuación se relata de manera breve los avatares de este personaje antes de convertirse en la leyenda que es hoy en dí­a.

Su historia comienza en la navidad de 1940, Amanda Krueger, una joven monja que trabaja en el hospital psiquiátrico de Westin Hills es encerrada accidentalmente en el pabellón de criminales dementes, donde es sistemáticamente violada durante varios dí­as por los 100 pacientes allí­ confinados. Nueve meses después de haber sido encontrada moribunda y embarazada, darí­a a luz a Frederick Charles Krueger en un parto complicado. El bebé serí­a dado en adopción al Sr. Underwood, un alcohólico que lo maltrataba y abusaba de él. En el colegio, ridiculizado e ignorado por sus compañeros, comienza a mostrar un comportamiento violento matando animales pequeños, y en el auge de su adolescencia, experimenta con el dolor asociándolo al placer, suceso que culmina con el asesinato de su padre adoptivo.

Siendo adulto se casa con Loretta con la que tiene una hija llamada Kathryn y con las que vive en el 1428 de Elm Street en Springwood. Kathryn apenas tiene 6 años cuando varios niños del barrio comienzan a desaparecer. Loretta descubre accidentalmente varios instrumentos de tortura en el sótano de su casa, una garra y recortes de prensa, comprende que su marido es el asesino en serie y a pesar de decirle una y otra vez que no lo contará, Freddy decide matarla ante los ojos de su hija.
Continúa asesinando y torturando a niños indefensos hasta que en 1966 es detenido como sospechoso principal de los crí­menes y su hija es dada en adopción, sin embargo un error de formas lo deja en libertad en 1968. El dí­a del juicio su madre se suicida en el torreón del psiquiátrico donde fue violada. La noche en la que es puesto en libertad, los vecinos, enfurecidos por la sentencia judicial, deciden seguir a Freddy Krueger hasta su cuarto de calderas y lo queman vivo. Su alma es llevada ante los 3 demonios del sueño que le ofrecen un pacto que le permitirá ser inmortal y vengarse de los hijos de Springwood. Sus restos son encerrados en el maletero de un Cadillac rojo en el depósito de coches de Penny Brothers y la verdad ocultada al resto del mundo. Convertido con el paso de los años en leyenda urbana, la auténtica pesadilla de Elm Street está a punto de comenzar.

casa_freddy_en_venta.jpg

CARNE DE CAÑÓN: LAS VíCTIMAS

A continuación se citan todas las victimas de Freddy Krueger en su andadura cinematográfica. En primer término se indica el personaje y entre paréntesis el actor o actriz que lo interpretaba y la pelí­cula en la que fallecí­a. Por motivos mas que evidentes no se citan las ví­ctimas previas antes de vivir en el mundo de los sueños.

Tina Grey (Amanda Wyss; Pesadilla en Elm Street)

Rod Lane (Jsu Garcia; Pesadilla en Elm Street)

Glen Lantz (Johnny Depp; Pesadilla en Elm Street)

johnny-depp-victima.jpg

Marge Thompson (Ronee Blackley; Pesadilla en Elm Street)

Entrenador Schneider (Marshall Bell; Pesadilla en Elm Street: La Venganza de Freddy)

Ron Grady (Robert Rusler; Pesadilla en Elm Street: La Venganza de Freddy)

Phillip Adamson (Bradley Gregg; Pesadilla en Elm Street: Dream Warriors)

Jennifer Caulfield (Penelope Sudrow; Pesadilla en Elm Street: Dream Warriors)

Taryn White (Jennifer Rubin; Pesadilla en Elm Street: Dream Warriors)

William Stanton ( Ira Heiden; Pesadilla en Elm Street: Dream Warriors)

Donald Thompson (John Saxon; Pesadilla en Elm Street: Dream Warriors)

Nancy Thompson (Heather Lagenkamp; Pesadilla en Elm Street: Dream Warriors)

Elaine Parker (Brooke Bundy; Pesadilla en Elm Street: Dream Warriors)

Roland Kincaid (Ken Sagoes; Pesadilla en Elm Street: Dream Master)

Joey Crusel (Rodney Eastman; Pesadilla en Elm Street: Dream Master)

Kirsten Parker (Tuesday Knight; Pesadilla en Elm Street: Dream Master)

Sheila Kopecky (Toy Newkirk; Pesadilla en Elm Street: Dream Master)

Richard Johnson (Andras Jones; Pesadilla en Elm Street: Dream Master)

Debbie Stevens (Brooke Theiss; Pesadilla en Elm Street: Dream Master)

Dan (Danny Hassel; Pesadilla en Elm Street: Dreamchild)

Greta Gibson (Erika Anderson; Pesadilla en Elm Street: Dreamchild)

Mark (Joe Seely; Pesadilla en Elm Street: Dreamchild)

Carlos (Ricky Dean Logan; Pesadilla Final, la Muerte de Freddy)

Spencer (Breckin Meyer; Pesadilla Final, la Muerte de Freddy)

John Doe (Shon Greenblatt; Pesadilla Final, la Muerte de Freddy)

Chuck Wilson (Matt Winston; La Nueva Pesadilla de Wes Craven)

Terrance Feinstein (Rob LaBelle; La Nueva Pesadilla de Wes Craven)

Chase Porter (David Newsom; La Nueva Pesadilla de Wes Craven)

Julie (Tracy Middendorf; La Nueva Pesadilla de Wes Craven)

Mark Davis (Brendan Fletcher; Freddy Vs. Jason)**

*En La Venganza de Freddy hay dos victimas más. Al ser simples extras se ha considerado oportuno no incluirlos por falta de datos.
**Es la única muerte atribuible a Freddy, el resto son ví­ctimas de Jason Vorhees.

LAS MUJERES SON GUERRERAS

Freddy Krueger nunca se ha llevado particularmente bien con las mujeres. La horma de su zapato la ha encontrado en el poder femenino que le ha derrotado sucesivamente (aunque en alguna de ellas con matices) estableciendo un sugerente conflicto sexual en cada una de las batallas libradas y elevando hasta el infinito la idea de que las mujeres son guerreras. Podrí­a leerse alguna metáfora relativa a la ausencia materna durante su infancia que nos permita entender la debilidad del personaje a este respecto, y quizás la haya a niveles muy residuales, sea posible o no esta lectura minimalista sobre un trauma emocional tan grave, las femme fatales de Freddy han acabado con él a lo largo de la saga.

Nancy Thompson (Heather Langenkamp)

heatherlangenkamp.jpg

Hija de un policí­a y una madre alcohólica fue la primera en enfrentarse a Krueger después de haber perdido a sus amigos y su novio (Johnny Depp). Le derrotarí­a quitándole todo el poder que le habí­a dado negando su existencia, no sin antes perder a su madre. En la tercera entrega volverí­a a enfrentarse a él ya como especialista en alteraciones del sueño e introducirí­a el Hypnocil, una droga que evita soñar en fase de experimentación. Morirí­a después de que Krueger adoptara la forma de su padre y le hundiera la garra en el estomago.

En 1994, ya como la actriz que interpreta a Nancy Thompson en la vida real, Heather Lagenkamp volverí­a a afrontar su peor pesadilla en la obra autorreferencial de Wes Craven: La Nueva Pesadilla de Wes Craven, y acabarí­a con él haciéndolo arder en un horno. Sin lugar a dudas, ha sido uno de los personajes más carismáticos de toda la saga junto al propio Freddy.

Lisa Webber (Kim Myers)

Sin la relevancia que en otras pelí­culas han tenido las heroí­nas femeninas, Lisa destaca por haber sido la segunda en discordia en haberse enfrentado contra Krueger. Habiéndose enamorado del chico nuevo del barrio, le confesarí­a que Freddy se ha introducido en él y ha causado las muertes que se suceden a lo largo del filme. Su amor por el chico permite derrotar a Freddy que ha absorbido por completo la personalidad de su novio. Un personaje poco destacable en la saga, al igual que la propia pelí­cula.

Kristen Parker (Patricia Arquette / Tuesday Knight)

patricia-arquette.jpg

Ingresada en Westin Hills por un intento de suicidio, observa la incomprensión a su alrededor hasta que hace aparición Nancy en el hospital psiquiátrico, la única capaz de entenderla y de poder ayudarla. Junto a otros muchachos que tienen recurrentes pesadillas con Krueger, forma parte de los llamados guerreros del sueño donde ella será el centro clave al poder introducir a los demás en sus sueños. Así­, unificando sus fuerzas se enfrentarán al asesino, y aunque en esta ocasión Krueger muere tras haber sido bendecidos sus restos, la aportación de Kristen es fundamental para poder derrotarle. Fallecerí­a en la cuarta entrega tras haber muerto los restantes guerreros del sueño que sobrevivieron en la tercera entrega. Sin duda alguna el personaje de Kristen ha sido junto al de Nancy uno de los más recordados y apreciados de toda la serie.

Alice Johnson (Lisa Wilcox)

lisawilcox.jpg

Chica tí­mida que teme mirarse al espejo por un problema de autoestima (que su padre dilapida constantemente), recibe los poderes de Kristen cuando muere. Se convierte en una marioneta al servicio de Krueger que la emplea para que las personas que introduce en sus sueños le sirvan de alimento. Cuando fallece alguno de sus seres queridos (entre ellos su hermano), retira sus fotos de un espejo que poco a poco va descubriendo su autentica personalidad. Cuando se da cuenta de que la próxima victima será Dan (el chico que le gusta), retira las ultimas fotos y el espejo que se ocultaba tras las instantáneas muestran su verdadero carácter, toma un elemento que cada uno de ellos le dejó y se enfrenta a Freddy derrotándole con un espejo en el que se refleja y guardando su recuerdo en la parte mas recóndita de su cerebro de donde no podrá salir.

En la quinta entrega, Dan, convertido en su novio caerí­a bajo las garras de un renacido Freddy que emplea a su futuro hijo como medio para volver a matar, y aunque no es Alice quien propiamente acaba con el sino Amanda Krueger (devolviéndole a su útero para que jamás nazca), su aportación, a través de su hijo resulta indispensable para volver a derrotarle. Es sin duda otro de los grandes personajes de la serie.

Maggie Burroughs / Katherine Krueger (Lisa Zane)

lisazane.jpg

Adoptada por el matrimonio Burroughs cuando solo era una niña, la llegada al albergue juvenil de un muchacho amnésico oriundo de Springwood la obliga a indagar en su verdadero pasado del cual solo tiene difusos recuerdos ocultos en su memoria. El descubrimiento de que es la hija de Freddy Krueger a la que este quiere usar para convertir cada lugar del mundo en un nuevo Elm Street donde cometer sus asesinatos hacen que se sienta determinada a enfrentarse a su padre, al cual tortura hasta la extenuación para finalmente acabar con él introduciendo un cartucho de dinamita en su interior, reventarle y liberar a los tres demonios del sueño que se ocultan en lo profundo de su ser. Poco carismática, lo verdaderamente destacable es su origen

Lori Campbell (Monica Keena)

monica-keena.jpg

Hija de un médico que oculta su verdadero trabajo en el psiquiátrico de Westin Hills (donde encierran a todos aquellos que han tenido contacto directo o indirecto con Krueger) y de una madre fallecida en extrañas circunstancias (poco después se descubrirí­a que fue Freddy quien acabó con ella), pierde relación con su novio que fue encerrado en dicho psiquiátrico por su padre y el vecindario que pretende ocultar cualquier rastro de existencia de Freddy para que no vuelva a atacar. Cuando el recuerdo de Krueger vuelve al colectivo tras haber usado a Jason, Lori y sus amigos deciden usar al asesino de la mascara para que derrote a Krueger, aunque finalmente será ella quien acabe momentáneamente con él haciendo estallar un tanque de gasolina y decapitándolo. Sin lugar a dudas uno de los personajes más sosos y poco relevantes de las 8 entregas.

FREDDY KRUEGUER: EL ROSTRO OCULTO DE LA SOCIEDAD

freddy-sociedad.jpg

En la mitologí­a griega, Morfeo era el principal de los Oniros, los 1.000 hijos fecundados por Hipnos (El sueño, cuyo equivalente romano era Somnus) y Nix (la noche), y hermanastro de Thanatos (la muerte).

Morfeo inducí­a los sueños a los que dormí­an y se presentaba en ellos adoptando una apariencia humana, especialmente la de los seres más queridos. Sin embargo acabarí­a siendo fulminado por Zeus después de haber revelado algunos secretos de los dioses a los mortales.

Comenzar hablando de un personaje tan popular y tan iconográfico del siglo XX con un breve apunte referencial a la mitologí­a clásica no resulta arbitrario ni banal, ni una perogrullada de un enfermo en busca de sí­mbolos donde a priori no los hay. No será la primera vez que a lo largo de este dossier se haga alusión a la teologí­a griega o a sus diferentes leyendas, sobre las cuales se recomienda profundizar mediante la lectura de un libro imprescindible como Teogoní­a de Hesiodo.

Quemado por la justicia popular y asesino implacable, Freddy Krueger, cuyo mundo es el oní­rico, se desenvuelve con maestrí­a a través de sueños y pesadillas de los jóvenes más indefensos. Freddy Krueger al igual que Morfeo es un dios, un dios del sueño en donde campa a sus anchas y refleja las más aterradoras fobias de sus victimas adoptando forma humanoide e incluso al igual que Morfeo, la de los seres más queridos para completar un crimen lleno de odio y venganza en un mundo (el de los sueños) donde existe absoluta indefensión.

No cabe duda de que estamos ante un asesino en serie, pero no un psicópata al uso, Freddy Krueger es, ateniéndonos a la clasificación que realizaron Robert K. Ressler y otros miembros del FBI (y que es empleado como un estándar en la criminologí­a actual) un asesino perfecto. Aglutina todas las caracterí­sticas de los asesinos organizados y no organizados, pero tal y como indica Alicia Misrahi en su libro El libro de los asesinos, encarna el terror que viene del interior, extrae su fuerza de las pesadillas y puntos débiles de sus victimas. Así­ nos hallamos ante un ser aparentemente indestructible en tanto que las pesadillas de las que se alimenta son tan ancestrales como el propio ser humano.

Sin embargo como se a apuntado más arriba, más allá de seguir reflejándose en el subconsciente como el psicópata que mató a más de 20 niños en vida, Krueger trasciende a su propia existencia y se convierte en dios y verdugo que alcanza una aparente inmortalidad con poder para decidir sobre la vida y la muerte, y que al igual que los dioses, solo conseguirá desaparecer en el momento en el que nadie se acuerde de él (tal y como apunta Freddy Vs Jason), estableciendo así­ una interesante parábola ateí­sta sobre la negación de dios como el final de su existencia (y aunque pueda resultar discutible este argumento, también como fin del dogmatismo imperante y de la violencia fundamentalista más cruel y retrograda).

Freddy Krueger, no es otra cosa que un ser que representa la indefensión de la juventud y adolescencia ante los problemas para los que no han sido preparados, y es en esa indefensión (y desconocimiento de los problemas más acuciantes) donde este personaje encuentra el caldo de cultivo necesario para castigarlos, metamorfoseándose de esta manera en una especie de instructor implacable que a aquellos que sobreviven da una lección obsesiva sobre los males del mundo, y especialmente de la sociedad norteamericana.

Porque Freddy Krueger es el reflejo más sangrante y metafórico de la cultura norteamericana, (cultura que idolatra a los criminales hasta elevarlos a la categorí­a de culto y que sin duda alguna merecerí­a de por sí­ una enciclopedia sociológica para entender los motivos de semejante fascinación por los individuos más crueles). Freddy Krueger representa los (en ocasiones) intransigentes valores norteamericanos, y de esa especie de aparente familia feliz, siendo verdugo de esas supuestas familias que tal y como se demuestran en cada pelí­cula tiene algún elemento de desestructuración o problema aparentemente irresoluble que los cabezas de familia rechazan hasta llegar al cruel destino que Freddy les depara (especialmente problemas referidos a los adolescentes, como por ejemplo en la tercera entrega, donde los protagonistas tienen tendencias suicidas o problemas mentales), y aquí­ nos introducimos en esa obsesiva ignorancia (y nuevamente negación) ante los problemas que acechan a los jóvenes (es por ello que nadie les cree cuando hablan de la aparición de Freddy Krueger), porque la sociedad norteamericana, cerrada y encerrada en sí­ misma, intenta por todos los medios olvidar con celeridad los sucesos más terribles y seguir transmitiendo la idea de sociedad feliz y perfecta que se muestra como una ilusión cuando los peores hechos caen sobre ella, despedazándola por completo para rehacerse con fragilidad al no afrontar ni analizar adecuadamente el problema que subyace de fondo, y así­ mismo, desea obviar todo aquello que puede perturbar los cimientos de una sociedad imperfecta, que se oculta tras una máscara de falsas sonrisas y falsa felicidad. Freddy Krueger es ni más ni menos que la consecuencia lógica de una sociedad podrida que necesita una limpieza urgente de tradiciones y subculturas (en el sentido de ideologí­as) violentas y torturadoras, una sociedad reprimida por ese intento de proteger hasta la paranoia y la irracionalidad mas absoluta a sus integrantes, cayendo en un fundamentalismo incomprensible que se mezcla con una ortodoxia un tanto peculiar. Así­, Freddy, reflejo de los males que acechan en cada esquina de la sociedad americana, emplea en su beneficio con sutil ironí­a esos sucesos que desestabilizan a una sociedad tan conservadora (y de la cual el mismo es partí­cipe), emulándolos en ocasiones mediante el humor negro, y lleva al mundo de las pesadillas todos los aspectos que despedazan algunos de los dudosos principios morales de esa sociedad, elevando la crueldad yacente en el plano real hasta limites paroxí­sticos en ese entorno donde el es el único rey, y donde sus ví­ctimas son simples marionetas al servicio de su macabro juego (y plan) de venganza, porque en el mundo de los sueños, él impone las reglas.

Puede resultar contradictoria la afirmación de que nos encontramos ante una metáfora de los males norteamericanos que aprovecha esos males en su beneficio. Sin embargo no hay que olvidar que esa sociedad tan protectora, es la que crea los peores monstruos habidos y por haber que precisamente aprovechan aquello que los creó para dinamitar lo que les rodea, con lo cual nos encontramos ante un proceso cí­clico, un cí­rculo vicioso y una paradoja aterradora. Y Freddy Krueger, que nació de esa sociedad, que se convirtió en el mal de esa sociedad y que simboliza a esa sociedad, es consciente en cada una de las entregas, que para llevar a cabo su plan perfecto debe valerse de aquello del cual se sabe representante.

Pero lo más interesante de este personaje, no es su propia naturaleza en sí­, sino la trascendencia que a tenido mas allá de su origen cinematográfico. ¿Por qué fascinarnos tanto ante un ser tan repulsivo?, ¿Por qué idolatrarlo a lo largo y ancho del mundo siendo como es un asesino despiadado?, ¿Quizás porque representa el mal humanizado en su totalidad?, ¿O quizás porque a pesar de todo representa el remedio contra aquello con lo que los jóvenes no están conformes?. Muchas preguntas vienen a la cabeza, y lamentablemente, servidor, puede tener su opinión a este respecto, pero prefiere dejarlas para consideraciones sociológicas de expertos en la materia, que a buen seguro podrí­an aportar interesantes puntos de vista.

Sea como sea, los hechos demuestran que Freddy Krueger va mas allá de su inexistencia cinematográfica y literaria y se ha convertido por derecho propio en uno de los primeros dioses de ese panteón mitológico que la cultura norteamericana carece alcanzando el estatus de divinidad; una leyenda que seguirá aterrorizando a futuras generaciones de jóvenes como lleva haciéndolo desde hace mas de 20 años, y entonces Freddy habrá triunfado, porque… ¿no ha sido ese siempre su objetivo?.

CONTINUACIÓN.

Javier Moreno (colaborador y autor de Dí­as de Eclipse)

  • Pier

    Manu D pues así­ te has perdido 2 de las mejores pelis de acción de la historia: “Aliens” y “Terminator II: El Juicio Final”, sí­ es una actitud no sólo drástica sino algo estúpida.

  • http://www.myspace.com/hughthespidermoore hugh moore

    En Masters Of Horror está impagable. Muy simpático.

    Y merece mención especial su trabajo como alcalde en 2001 Maniacs. Muy en su linea. Saludos, gente.

  • Fresh

    Buen Trabajo. Freddy Kruger siempre ha sido mi favorito y tmb tengo todas sus pelis en DVD.
    Sangriento y divertido a la vez. Robert Englund tiene dos personajes (Freedy y su personaje en la serie V,Willy) Aún no he visto su participación en “maestros del terror”. Que te vayan bien las cosas!!!

  • Maduck

    Muy bueno. Buen trabajo.

Críticas

liga de la justicia

Cuando el remedio es peor que la enfermedad.

marrowbone

La losa de la lógica.

fe de etarras

El retrato de la decadencia.

blade runner 2049

No es la secuela complaciente (replicante), sino la secuela merecida.

alix

Documental convertido en autorretrato de uno de los fotógrafos esenciales de nuestro país.

Twitter

Podcast