Críticas

LEONES POR CORDEROS

Años después de su último trabajo como realizador, el actor Robert Redford vuelve a colocarse tras la cámara en Leones por Corderos, una cinta con un marcado componente polí­tico y antibelicista en la que deja bastante clara cuál es su postura ante la guerra en Afganistán e Irak.

Nos cuenta tres historias que están interconectadas y que se desarrollan en los siguientes escenarios. El despacho de un ambicioso senador que con el pretexto de informar a una periodista televisiva sobre las nuevas y esperanzadoras operaciones que se están realizando en Afganistán pretende ganarse la confianza de los ciudadanos, traducidos en votos como no. El despacho de un profesor universitario bastante idealista que recibe a un alumno prometedor que últimamente pasa de todo. Y finalmente las montañas nevadas de Afganistán en donde un pelotón de soldados, de donde destacan un negro y un chicano, ex alumnos del profesor, llevarán a cabo esa operación secreta que vendí­a el senador a la periodista.

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“Tom que hay confianza, ¿te comiste la placenta de Suri?”.

Redford hace una crí­tica, bastante valiente dirí­a yo, contra varias cosas. La primera, y más evidente, contra las operaciones militares orquestadas desde un despacho por individuos que nunca se han manchado las manos y que lo único que quieren es ganar votos a través de la ví­a del miedo y la creación de operaciones heroicas. La segunda, la forma en que los polí­ticos utilizan a la prensa y la falta de libertad de expresión que existe ya que los medios de comunicación, tan pendientes de los dividendos, no permiten que la verdad salga a la luz ya que no vende. Y en tercer lugar la pasividad de los jóvenes que no tienen nada que perder y que no quieren comprometerse a ayudar a que las cosas mejoren en su paí­s. Lo malo es que Matthew Michael Carnahan, autor de su guión, pretende abarcar muchas cuestiones y a veces se queda en el camino, hubiese preferido que profundizara algo más en algunos de estos aspectos.

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“Cuando me pongo a rajar no se escapa ni el Tato”

De los tres episodios el que más se recordará es el protagonizado por Tom Cruise y Meryl Streep. De la Streep siempre nos esperamos algo brillante y aquí­ lo vuelve a estar, y Tom Cruise está a su altura, creo que es de sus mejores trabajos. Robert Redford también está bien pero se lo come un desconocido Andrew Garfield, la gran revelación del filme, que da vida al alumno que ha dejado de ser idealista. Y finalmente dos de las promesas que han surgido en los últimos años, Michael Peña y Derek Luke que también cumplen. Peter Berg y Kevin Dunn están y punto.

No es una obra maestra, tampoco es la mejor pelí­cula que ha dirigido Robert Redford ni será la pelí­cula más recordada de este año. Pero es una propuesta interesante que te hace reflexionar sobre las cuestiones que se plantea en ella.

LO MEJOR: La valentí­a de Redford que da una auténtica bofetada a polí­ticos, medios de comunicación y ciudadanos pasivos. La valentí­a también de Tom Cruise, un actor que nunca ha querido pronunciarse polí­ticamente y que aceptado embarcarse y no solo delante de las cámaras en un proyecto con un mensaje polí­tico bastante claro. El episodio protagonizado por Cruise y Streep y el trabajo de Andrew Garfield.

LO PEOR: Se quiere abarcar bastantes aspectos y no se profundiza demasiado en algunos de ellos. También peca excesivamente de teatralidad, cosa que puede provocar el rechazo de más de un espectador, como el de los señores que a la salida del cine se quejaban de “mucho diálogo para tan poca acción”, yo no lo comparto. Y finalmente querí­a comentar el filtro que se ha utilizado, para disimular la mala operación que le han hecho a Redford y para dar más esplendor al blanco de la sonrisa de Cruise.


Robert Redford | Matthew Michael Carnahan | Robert Redford, Meryl Streep, Tom Cruise, Michael Peña, Derek Luke, Andrew Garfield, Peter Berg, Kevin Dunn | Philippe Rousselot | Joe Hutshing | Mark Isham | Franí§ois Audoy, Leslie A. Pope | Matthew Michael Carnahahan, Robert Redford, Andrew Hauptman, Tracy Falco | Tom Cruise, Daniel Lupi, Bill Holderman, Paul Wagner | Andell Entertainment, Brat Na Pont Productions, Cruise/Wagner Productions, Wildwood Enterprises, United Artist | 20th. Century Fox | 6 |

Mary Carmen Rodrí­guez

Soy iconódula y oscarnallóloga.

  • Fare

    La vi ayer, y no me parece justo lo mucho que se pasó de este pedazo de pelí­cula. Por que es muchí­simo más de lo que parece. Leones por Corderos es un intento de La Guerra y la Paz moderno.

    Primero, me asombra la capacidad de Robert Redford de convertirse en un narrador omnipotente, control absoluto sobre TODO lo que ocurre, se insinúa, aparenta y reclama en diálogos afiladí­simos y subrepticios.

    El esquema es mucho más simple que Guerra y Paz, ni mencionarlo hace falta, pero en el fondo el tema es el de siempre: el cí­rculo vicioso del que forma parte la gente aficionada o estudiosa de la polí­tica. Y el tema se trata desde tres frentes; el de un futuro candidato a presidencia, el de una periodista veterana y el de un estudiante cí­nico. Y los soldados, pero ellos forman parte del profesor y el alumno, son un anexo, igual que el propio Redford.

    Y es tan hábil, tan hábil, que el señor Redford se hace pasar por tonto, nos hace creer que los discursos pronunciados por sus personajes son en realidad sus propios puntos de vista. Pero no lo son. Son parte de una conclusión creada por enlaces covalentes, naturales, se producen entre Meryl Streep y un acojonante, ACOJONANTE Tom Cruise.

    Incluso podrí­as hacer similutudes entre los personajes:

    Si los soldados tuvieran que ser alguien, serí­an el prí­ncipe Rosotov. Gente con espí­ritu y osadí­a.
    Si Tom Cruise fuese alguien, serí­a Napoleón.
    Y si Redford, el Redford director, el creador, tuviese que ser alguien, serí­a el prí­ncipe Bolkonsky. Pues juzga la realidad mirando al cielo, como Bolkonsky en Austerlitz.

    Y el mayor fallo de todo esto, es el mismo que en todas las pelis que he visto de Redford director hasta ahora: el final.

    ¿Por qué en el final, señor Redford? Por qué no introducir esto en el desarrollo, por que es usted un narrador CLÁSICO, es elegante, el último soldado de un batallón que cree en la victoria del último momento, de la conclusión final. Es un pilar, no apto para todos los estómagos, un esquema que desafí­a al espectador por que tiene que pensar DESPUÉS de ver la pelí­cula, no desconectar.

    Leones por corderos, corriendo en cí­rculos.

    Sigue sin gustarme Meryl Streep, con gestos muy recargados, histriónicos, sobretodo cuando habla con su jefe. Queda reducida ante el colosal trabajo de Tom Cruise, podrí­a ser el próximo Bill Clinton, vendiéndote la moto, mandando gente a la India para torturarla, con un chaleco azul y una corbata roja. Con ademanes, gestos, vehemencia y orgullo contenido. Magnifico, colosal, absolutamente fantástico.

    Y la guinda, justo al final:

    “Le aseguro, con toda franqueza, que nunca me verá presentándome a la presidencia de los Estados Unidos”.

  • joanarcaic

    Vi la peli el fin de semana pasado, y la verdad, no termino de convencerme. Mas alla de ciertas dudas de la periodista (que a dí­a de hoy me parecen absurdas, que tu diario no te compra una historia? no conoces los blogs chica? internet?………) hay cosas que llegarón a cargarme:
    1º. y es un tópico. la incapacidad para crear un personaje republicano con un buen discurso. por lo general, los republicanos siempre tiende a parecer tontos lava. Me gustarí­a ver, alguna vez, su punta de vista bien expuesto, a ver si me entero como convencieron a mas de medio paí­s
    2º. yo estoy con el estudiante. o sea, es la leche. una generación como la de Redford que dijo eso de “haz el amor y no la guerra”, que iban de hippies, que tenian todos esos ideales, que años después vendieron a cambio de una bonita casa y un suculneto sueldo, que malcriaron a sus hijos, y ahora que el mundo es un puñetero caos, ¿ el que lo tiene que limpiar es la “nueva generación” ? donde a quedado eso de que “quien ensucia es quien debe limpiarlo”….si el personaje de Redford e stan idealista que salga a la calle, trabaje para el partido Democrata y deje de dar la lata a sus estudiantes, por Dios……..

  • PECADOR

    Redford es clavado a Lauren Postigo y Cruise es un conjunto de gestos ridí­culos.La Streep está demasiado exagerada y tiene más pinta de maruja que de periodista. Michael Peña hace lo mismo que en World Trade Center (es un actor tumbao). Lo único decente es la fotografí­a de P.Rousselot y la música de Isham es de lo más discreto. Por cierto, alguién se traga la historia?.
    Esta pelí­cula es de Juzgado de Guardia. Qué castigo!!!!!!

  • Pier

    Pos acabo de ver esta “Leones por Corderos” y me ha decepcionado bastante, es un film correcto en casi todos sus apartados pero falto de verdadera garra de fuerza para lo que se prevee que eran sus intenciones.

    Yo debo se de los pocos que me encanta Robert Redford y casi todo lo que hace, sí­ por pasajes me encanta su tan amda como odiada “El Hombre que susurraba a los Caballos”.

  • http://www.myspace.com/sessionumerada biniwoo

    Yo creo que contrataron a alguien para esconderse detrás suyo y tirarle la piel del cogote

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Malas personas. Grandes soldados.

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Vivas recupera el espíritu de ‘Secuestrados’ para contar una historia de venganza que no es tal cosa.

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Todos pasamos al otro lado con las manos vacías.

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El precalentamiento (segunda parte).

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