Críticas

CANCIONES DE AMOR EN LOLITA’S CLUB

A veces pienso que soy un malpensado prejuicioso de mierda, pero es entonces cuando pelí­culas como ésta me confirman que Vicente Aranda, si alguna vez demostró su talento, fue hace mucho tiempo. Esta pelí­cula es la prueba de que hay algo que no funciona en nuestro cine. Cuando un guión tan horriblemente malo sale adelante, y encima lo hace con el peor resultado posible, está claro que algo falla.

Aranda repite de nuevo adaptando un texto de Juan Marsé. Personalmente no he leí­do nada de este autor, pero dudo que esta pelí­cula sea una adaptación que le permita dormir bien por las noches. Puede que la idea de base sea suya, que ya me parece floja, pero el resultado… diosss.

No puedo evitar hablar de la peli sin destripar parte de ella, pero es de esas en las que hasta los pequeños detalles son de juzgado de guardia. Así­ que a partir de aquí­, si queréis descubrir la peli por vosotros mismos, es mejor que no leáis.

La cosa va de un policí­a quemadí­simo, interpretado por Eduardo Noriega en uno de sus papeles más nefastos, llenó de tópicos (duro, seco y borracho, con cara de palo las 24 horas). Un policí­a que debido a su forma de actuar y con el fantasma de un intento de asesinato de ETA (porque todo policí­a en España ha intentado ser asesinado por los terroristas, sobre todo si salen en una peli, aunque no venga a cuento) es suspendido del servicio. Así­ que con ese miedo al atentado y su alcoholismo como único refugio, decide volver a la casa de su padre, el único lugar donde se siente medianamente acogido, pero poco. Allí­ está su único ví­nculo emocional sólido, un hermano gemelo retrasado, Valentí­n, que rima con tontí­n (este sí­ que es el papel más nefasto de Noriega).

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Aranda feliz con su reparto.

Antes de llegar, Noriega-poli, conversa con un tipo que debe ser un traficante o algo así­, con el que trapichea algo, o no, porque no se entiende nada de la conversación. Y no es porque quierá tirar del tópico de “es que los actores españoles no vocalizan”, que es una tonterí­a, unos vocalizan, otros no. El problema es que uno no sabe de que cojones habla y el propio Noriega-poli, tras la pregunta de “¿Te has enterado?” no puede sino responder “A medias”. Durante semejante conversación, que sabemos que sirve para decirnos “este poli, algo chungo tiene tras de sí­” (no saqué más en claro), hemos visto que el tipo que habla con él tiene unos sutiles GUANTES LILAS CON UN ANILLO ENCIMA DE LOS MISMOS. Un detalle que JAMAS nos harí­a sospechar que esa prenda, nada extravagante, servirá para identificar al tipo más adelante.

Una vez acabado eso llegamos al terreno puramente Aranda. Es llegar a la casa familiar y Noriega-poli se entera de que Noriega-tonto trabaja en un bar de putas como camarero. Su familia tiene una casa descomunal, caballos y se ve que hambre no pasan, pero mandan a su hijo limitadito a trabajar en un tugurio de prostitución lleno de gente honrada. ¿Tiene sentido? Ninguno, ¿pero qué más da?. Así­ que Noriega-poli se coge un cabreo de cojones, más aún cuando su padre le dice que Noriega-tonto se ha enamorado de una puta que considera su novia. Ya tenemos el clásico triángulo sexoemocional turbulento de Aranda. Dos hermanos gemelos, uno macarra, otro tonto y una puta con tetas siliconadas.

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Juro que esta foto no está retocada.

A partir de aquí­ la peli consiste en que Noriega-poli quiere tirarse a la novia de Noriega-tonto para que se de cuenta de que su novia es una puta. Pero claro, no acaba aquí­ la cosa, porque Noriega-tonto recuerda, traumatizado, que Noriega-poli se tiró a la actual novia de su padre: “¡¡¡OLGA ES DE PAPÁ, MILENA ES MíAAAAA!!!”. Glorioso. El trauma pasado no tiene ninguna relevancia, porque la historia se hubiese contado igual sin él, pero oye, así­ metemos otra escena de hincamiento con Noriega-tonto dándose golpes contra el quicio de la puerta, que siempre hace gracia.

¿Por qué actúan los personajes así­? No tengo ni pajolera idea. Todos y cada uno de ellos, ante un dilema, optan por la salida más torpe, tosca y forzada. De hecho, aquí­ sólo hay dilemas porque ellos los provocan. Lo que en otras pelis es una cuestión de un carácter sólido y bien plasmado, aquí­ es una castaña monumental, hacen eso porque así­ la peli sigue adelante, no porque sea algo comprensible. Por muy liberal que sea un padre, no se entiende que mande a su hijo retrasado a currar a un puticlub. Por muy puta que sea la novia de tu hermano retrasado, no te la tiras delante suyo para demostrarle lo que es. Por muy retrasado que sea tu hermano/hijo, no dices “nuestro tontito” (lo dicen, sí­).

Todo eso se adereza además con escenas y planos que parecen de primerizo. Hay decenas de planos de cómo el coche sale o llega a los sitios, que no aportan nada, es decir, algo que normalmente se omite por una cuestión de ritmo (las famosas y necesarias elipsis). Las escenas interiores dentro del coche están realizadas sobre un croma que canta bulerí­as. Acciones de Noriega-tonto que parecen hechas para que nos rí­amos de eso mismo, de lo retrasado que es (el sombrero de papel es mortal). El desenlace del conflicto entre hermanos, gemelos, se ve venir desde que aparece una moto con “dos sospechosos de negro”. La escena en que Noriega-poli destapa a su dormido hermano, Noriega-tonto, que duerme en bolas, para regalarnos un plano de huevacos negros que no viene a cuento culminado con una frase como “Un cuerpo igual que el mí­o, pero roto”. Y me dejo muchas otras cosas en el tintero.

Parece que con esta peli Aranda haya hecho lo que todos sus detractores esperan de él, pero amplificado. Me sorprende que alguien con su experiencia y con tí­tulos, al menos decentes, se casque semejante cagarro con el casting más desacertado que uno podí­a imaginarse.

Eso sí­, es inevitable reí­rte a carcajadas, y si te la tomas como lo que es, un bodrio en toda regla, y la ves en grupo, al menos te pasas una tarde entretenida.

Increí­ble.


Vicente Aranda | Vicente Aranda | Eduardo Noriega, Flora Martí­nez, Héctor, Colomé, Belén Fabra, Carla Sánchez, Yohana Cobo, Andrés Lima, Joan Crosas | José Luis Alcaine | Teresa Font | José Nieto | Josep Rosell | Andrés Vicente Gómez | Lolafilms, Trivisión | Azeta Cinema | 1 |

Javier Ruiz de Arcaute

Realizador audiovisual, protoguionista y co-fundador de esta santa web.

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