Críticas

30 DíAS DE OSCURIDAD

Chavalerí­a, tengo que admitirlo: o me pones vampiros como los de John Carpenter, o no me pongas vampiros (sin menoscabo de obras clásicas del género, con las que esto que viene ahora no tiene relación alguna, ahora me explico). Una faceta mal reconocida de estos mitos del terror es la que nos describe a estos habitualmente atormentados y asombrosos seres como auténticos hijosdeputa, malos bichos, peores personas, carniceros, degolladores y máquinas de matar gente. Quizás el recelo que percibo se debe a que ejemplos de este tipo de cine (al menos que yo haya visto, soy consciente de que se cuentan por miles estas pelí­culas) son cositas como Jóvenes Ocultos, o Near Dark –véase la memorable escena del bar cuando entra toda la tropa de chupópteros–, o directamente Vampiros, de John Carpenter. Que me gusta. Sí­. Mucho.

Pues bien, 30 Dí­as de Oscuridad pertenece a esa clase de pelí­cula. Así­ que salvo algún detalle sobre su manera de hablar o su afición por el negro, los vampiros que tenemos en este film de David Slade (un tí­o que sabe que hacer con una cámara, anticipo) se insertan directamente en esta categorí­a. El caso que nos ocupa transcurre en el pueblo de Barrow (Alaska), en el cual una época del año se caracteriza por el hecho de que el sol no sale durante un mes entero. Precedidos de la llegada de un hombre llamado El Extraño (Ben Foster, de nuevo haciendo de tí­o cabraloca), una horda de estos bicharracos hace acto de presencia en la ciudad con el objetivo de ponerse hasta arriba, sabiendo que serí­an prácticamente invulnerables durante el tiempo al que hace referencia el tí­tulo (por alguna razón, 30 Dí­as DE NOCHE –original del cómic– no valí­a). Parece un plan diseñado por Walter el del Gran Lebowski, pero desde luego cae por su propio peso y su ejecución es simple, pero eficiente: hacer a todo el mundo picadillo. Es decir: son malos sin ambigüedades, así­ que para equilibrar la balanza tiene que haber un héroe, un protagonista que se enfrente a la adversidad aún en la hora más oscura (a.- nunca mejor dicho, y b.- viendo como actúan cacho de bestias chupasangres, os aseguro que la hora es oscura de cojones). Total: un lí­der. Un apoyo. Un valiente. Y es Josh Hartnett.

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No es el personaje más memorable de la pelí­cula. Por delante de él están Danny Huston, lí­der vampiro, que simplemente se limita a clavarlo, decir frases molonas como “Lo que puede romperse, DEBE romperse”, cobrar y marcharse del set), o el entrañable Mark Boone Junior (véase la foto de este nunca bien apreciado secundario y decidme si no os suena). Pero Josh Hartnett no es el tí­pico niño boni… bien. Sí­ lo es. Pero en estos dí­as… en estos dí­as, con el 90% de actores jóvenes que hay, este tí­o parece Danny Trejo. Y sus últimas elecciones (El Caso Slevin, Obsesión) apuntan a que quiere distanciarse de Pearl Harbor lo más lejos posible de esta galaxia. Como sheriff Eben Oleson, ahí­ le tendremos matando vampiros con la ayuda de Mellisa George haciendo de “mujer en proceso de separación pero con dudas”, cliché del que, afortunadamente, la actriz se libra en 3 minutos. No es la primera vez y George vuelve a demostrar que está pidiendo papeles con mucha más chicha de los que está recibiendo. En general, Hartnett es un tipo cumplidor y poco dado al lucimiento personal. La pelí­cula sale beneficiada de ello.

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Todo que he dicho es el aperitivo de lo que viene ahora. David Slade, recién salido de la muy, muy, muy correcta Hard Candy, podrí­a haber hecho Abierto Hasta el Amanecer: 30 dí­as de pulp. En vez de eso, con sus dos huevazos, se inscribe de esta moda cada vez más agradecida: un género en el que se hace uso de una violencia brutal, bestia, agresiva. Aquí­ puede surgir el debate de la diferencia entre los niveles de violencia que presenta aquí­ frente a films de terror recientes donde parece haber cierto regocijo por parte de los creadores a la hora de soprendernos con nuevas cotas de tortura. En 30 Dí­as de Oscuridad encontramos muchas salvajadas (y una niña vampira de por medio…justo en el lí­mite), pero es en su mayor parte una violencia furiosa, no contemplativa. Y una que no se nos meterá mucho en la cabeza una vez dejemos el cine. 

Dejando a un lado este matiz, creo que es mucho más importante lo que quiere hacer Slade por encima de todo ésto, que es dar miedo. El film tiene una puesta en escena algo naturalista, dentro de un entorno aislado de toda civilización. Hay espléndidos y tétricos planos generales de Barrow, que casi emerge como un personaje más del film. El diseño de producción me parece especialmente cuidado. En ese sentido me pareció excelente y tal, pero los vampiros son el premio gordo porque acojonan un huevo. Mucho más animales que humanos, Slade se toma su tiempo en mostrártelos, y se deleita cuando se presentan de cuerpo entero. El maquillaje es excelente y el director no es especialmente dado a dar mucha información sobre ellos, incrementando así­ la tensión.

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Sucede que treinta dí­as son muchos dí­as y si bien en el cómic las páginas se pasan muy rápido, en pelí­cula tienes que meter escenas que reducen la tensión y alargan la pelí­cula. Consciente de todo esto, supongo, la peli mete un acelerón final que lo flipas. Además no es una adaptación fidedigna del cómic en algunos aspectos importantes, pero es pecata minuta. Carece de profundidad a la hora de desarollar a sus villanos, y quizás algunos secundarios y lí­neas argumentales están de más, impidiendo que la pelí­cula sea más compacta. Y no apunta mucho más alto que ser un exponente de ese cine de terror / acción sólido, competente, y con una puesta en escena por momentos muy inspirada. No perdéis mucho si la dejáis pasar, pero puede gustar a bastante gente. Quedaos con que David Slade es un director a seguir y puristas, eso sí­, quedáis avisados. 


David Slade | Steve Niles, Stuart Beattie y Brian Nelson, basado en el cómic homónimo de Steve Niles y Ben Templesmith | Josh Hartnett, Mellisa George, Danny Huston, Ben Foster, Mark Boone Junior, Manu Bennett, Mark Rendall | Jo Willems | Art Jones | Brian Reitzell | Nigel Churcher, Mark Robins | Sam Raimi, Robert G. Tapert | Joseph Drake, Audrey Henderson, Nathan Kahane, Mike Richardson | Columbia Pictures, Dark Castle Entertainment, Ghost House Pictures | 6 |
  • http://www.myspace.com/sessionumerada biniwoo

    Es mejor un cartelito que una puta voz en off.

    Y precisamente el toque que se le quieren dar a los vampiros es de bestias, depredadores. No es una adaptación de Anne Rice (nada contra su estilo de vampiros tampoco)

  • Luminara

    Mmmmm , yo lo que me pregunto , es que no se les habia ocurrido antes semejante treta?, osea dejar un pueblo incomunicado y darse un festin. Recuerdo un libro llamado fantasmas ( nada que ver ) donde explicaban que a lo largo de los siglos algunos poblados habian quedado vacios de la noche a la mañana sin que nadie dejara rastro ninguno. Podian haberle dado algo de juego con eso no?. Ademas me parece que lo de los 30 dias esta muy mal llevado… Que aparezca un cartelito cada poco señalando el dia no es lo que se dice suficiente para darle al espectador sensacion de que esa pobre gente lleva dias encerrada a la espera de su muerte.
    Y ya ni hablo de los vampiros… Poco mas que bestias salvajes sin pizca de verdadera inteligencia , ultimos depredadores que lo unico que daban era repelus.

    Por cierto… Donde narices van a parar cuando el lider cae muerto a manos del recien convertido sheriff o lo que fuera? , y en serio… Por que tenian que calcar la escena de Blade 2 al sol cenizas al viento?.

    Total que la peli es entretenida pero no es precisamente de lo mejorcito del genero.

  • josemita

    A mi me ha gustado mucho estos vampiros saben lo q se hacen, ami me encanto la escena en la que la MATANZA se ve desde arriba (tipo GTA2) y se ve a los vampiros haciendo lo q mejor saben hacer.

  • kubrick

    este pelicula me ha encantado, de lo mejor que he visto de terror, de vampiros claro, esta, y si me tengo que quedar entre el orfanato y rec me quedo con rec es mucho mejor, el orfanto no da nada de miedo me esperaba otra cosa, y monstruso es buena pero no llega al terror de rec

  • maryamar

    Yo soy una loca del tema vampí­rico desde siempre, pero al igual que Lumií¨re (creo que era), prefiero lo clásicote…estos vampiros serán muy modelnos y muy salvajes , pero ¿a que no son tan extremadamente sexies como el vampiro por excelencia???.(me refiero al GRAN Lee, of course, quien convirtió a los vampiros en unos seres sexies y eróticos a mogollón). En fin , ya veré la peli un dí­a de éstos.
    Una pena lo de Roy Scheider, ya sólo queda uno de los tres, concretamente el peor de ellos…

Críticas

apostle

Otro ejemplo de buenas ideas diluidas en una puesta en escena adormecida y un protagonista sin sal.

rev1

El amor nos salvará a todos.

el reino

Caída en picado en el pozo de la corrupción.

chpa1

Camelot termina.

predator

Pintaba muy bien.

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