Críticas

ESCONDIDOS EN BRUJAS

Ray (Colin Farrell) y Ken (Brendan Gleeson) son dos asesinos a sueldo afincados en Londres. Después de un trabajito resuelto de mala manera ambos viajan a la ciudad de Brujas siguiendo órdenes de su jefe, Harry (Ralph Fiennes). A Ken le encanta la ciudad y sus atractivos turí­sticos pero Ray, un joven irlandés acostumbrado a meterse las pintas de cerveza dobladas, necesita un poco más de marcha. Mientras esperan nuevas órdenes del jefe, los dos asesinos entablan una buena amistad y poco a poco van cogiéndole el punto a la bonita Brujas.

Escondidos en Brujas supone el debut como director y guionista de Martin McDonagh dentro de la disciplina del largometraje y casi casi en el mundo del cine porque, a pesar de haber dirigido el corto Six Shooter, McDonagh es mucho más conocido por sus excelentes y violentas obras de teatro como El hombre almohada o El teniente de Inishmore.

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La pelí­cula tarda en arrancar, se toma su tiempo con la intención de ofrecernos una buena descripción de los personajes principales (algo de agradecer en los tiempos que corren) y de la relación que se va forjando entre ellos. Esta primera parte además sirve para presentarnos Brujas, una bonita y melancólica ciudad a la que podrí­a considerarse como un personaje más dentro de la historia.

A continuación viene el primer punto de giro que nos da información útil para que avance la historia. Aquí­ la peli despega y van entrando en juego un arsenal de personajes secundarios que propician situaciones tan surrealistas como divertidas. Puede llegar a pensarse que los secundarios son una panda de freaks (el enano racista, el ladronzuelo rapado, el canadiense, etc…) sacados de la manga para crear artificialmente las situaciones, pero lo curioso es que al final todos resultan ser piezas indispensables para el desenlace de la historia, señal de que el guión es tremendo.

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Fiel a su pasado, McDonagh ha conseguido de sus actores unas interpretaciones bastante teatrales. El mágní­fico Brendan Gleeson (Ken) es el más contenido de todos y casi sin despeinarse borda su papel. Por el contrario Colin Farrell (Ray) está muy exagerado, su actuación me recuerda un poco a la de El sueño de Cassandra, mucha gesticulación con la cara y un tono muy cómico que saca al personaje fuera de su contexto y le da toques muy infantiles. Aun así­ me gusta, creo que está hecho con mucha intención y cuando te acostumbras la verdad es que te lo pasas pipa con él.

Otro que está pasadí­simo de vueltas es Ralph Fiennes (Harry) y le queda de lujo, pone unos caretos de chiflado acompañados por ataques de ira que acojonan mucho. Además, cuando aparece su personaje, la pelí­cula mete la 5ª marcha y ya no para hasta el final. También está por ahí­ Clémence Poésy (Clí¶e), una actriz que sale ahora por la tele protagonizando la miniserie Guerra y Paz y que le da un toque misterioso muy guay a su personaje. No es que sea una gran belleza pero es de esas chicas con un encanto especial, como Julie Delpy.

El apartado visual es precioso, con una estupenda fotografí­a y una dirección sobria pero muy acertada que sabe sacar el máximo partido a la ciudad de Brujas. Aunque al personaje de Farrell no le guste nada, a mí­, después de ver la peli, me han entrado unas ganas terribles de visitar esa pequeña ciudad belga con estilo gótico.

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A McDonagh en anteriores ocasiones se le ha reprochado el uso excesivo de la violencia, y como era de esperar aquí­ no se ha quedado corto. Que hay que coser a alguien a tiros, la sangre corre por doquier, que hay que partir un brazo, huesazo y trozos de carne al canto, no se andan con chiquitas. Hay buenos momentos de gore bien hecho que contrastan con el tono divertido y que acentúan más si cabe todo el humor negro que rezuma la peli por los cuatro costados. Porque además de violencia fí­sica también hay mucha violencia psicológica escondida en los recovecos de la historia, no olvidemos que los protas son asesinos a sueldo y nos llegan a caer muy bien.

Es un film de personajes con una buena dosis de humor negro, unas cucharaditas de acción bestia, un guión muy divertido y un repartazo que te cagas. Una gran alternativa a los productos comerciales de la cartelera. Altamente recomendable.


Martin McDonagh | Martin McDonagh | Colin Farrell, Brendan Gleeson, Ralph Fiennes, Clémence Poésy, Ciarán Hinds | Eigil Bryld | Jon Gregory | Carter Burwell | Chris Lowe | Graham Broadbent, Peter Czernin, | Jeff Abberley, Julia Blackman, Tessa Ross | Focus Features, Film4, Blueprint Pictures, Scion Films | Universal Pictures | 18 de julio de 2008 | 8 |
  • EdPH

    Me ha encatantado. Hace tiempo que vi publicada esta critica. NO quise leer mas, parecia intersante, asique me fui al videoclub, la alquile y me hice una copia: Me gusta elegir cuando y donde ver las pelí­culas.

    Y ya hací­a tiempo que la tenia en casa hasta que hoy me he decidido a verla. Habia oido hablar muy bien de ella, hasta el del videoclub me dijo que estaba muy sorprendido por la buena salida que tenia, pero despues de verla sin saber muy bien de que podia ir (decidi aislarme de las criticas) estoy encantado con la pelicula. Muy pero que muy buena.

    Sobre la Publicidad de Brujas… yo me he quedado con ganas de conocerla. En cambio, si alguien vio “En el punto de mira…” como salmantino que soy, eso es la pena. Y el alcalde como Loco porque salieran 4 vistas aeras de esta gran ciudad… en fin.

  • regm2007

    La vi anoche y sólo se me ocurre decir, menos mal que no pude verla en el cine. Es pésima, y mientras la veí­a pensaba lo mismo que ha comentado Dani, que Colin Farrell hace el mismo papel que en Cassandra’s Dream. Igual.

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