La película que Mickey Rourke necesitaba, es, también, la película que Aronofsky ha tenido que hacer para que le tomen en serio de una vez. El pobre había quedado en el limbo que hay entre el cine de de masas y el cine alabado por los críticos. Aronofsky era demasiado rebuscado para el gran público, a veces incluso para sus seguidores de siempre, y demasiado guay y moderno para los críticos más reputados. Ni una cosa ni otra. Lo menciono porque ahora que hace una peli que todo el mundo admira resulta que parece que no hay más que un nombre en ella, Mickey Rourke, y nos olvidamos de que si éste actor lo clava, también es porque hay un director que lo guía y le da la historia, el tono y el mimo que su personaje requieren.Tenéis la crítica de Rafa para ir abriendo boca.
VALS CON BASHIR
La película que Lolo quería ver la semana pasada llega, al fin, a los cines, tras cambiar su estreno. Se trata de un documental sobre las vivencias de su protagonista en Israel, un ex-soldado israelí que trata de ir reconstruyendo sus recuerdos a través de otras personas. Lo más curioso es poder comprobar que el género documental está en pleno apogeo de formas narrativas y herramientas. Aquí la animación sirve como forma de interpretar eso que el protagonista no recuerda y que los demás le van contando.
CADILLAC RECORDS
Película en la que Adrien Brody da vida a Leonard Chess, el propietario de la mítica casa discográfica que hizo populares el blues, el soul y el jazz con gente como Chuck Berry (Mos Def) o Etta James (Beyoncé Knowles).
PUSH
Coged la serie Héroes, la peli Jumper, metedlo en un saco, agitadlo bien, y el resultado seguramente sea muy parecido a Push. Los paralelismos con ambas historias son tantos (gente con poderes perseguidos por una oscura organización comandada por un hombre negro malrollero) uno no puede evitar pensar automáticamente en esos dos referentes, tan próximos y similares en estilo, tono, y sobre todo, historia. Para los que se lo pasaron bien con los mentados títulos.
HOY NO SE FíA, MAÑANA Sí
Gilda es una joven huérfana que intenta sobrevivir en el Madrid de 1953. Chivata de la policía y militante en una Hermandad ultra-católica, persigue sin éxito el carnet sindical de locutora de radio. Sin embargo, el suicidio de su tía republicana en la cárcel trastoca sus planes. La manipulación de esa muerte y el descubrimiento de una secreta actividad de la Hermandad, la empujan a intimar con Estanis, un psiquiatra opuesto a la dictadura. Gilda quiere a Estanis de pareja, pero es su jefe Cisco quien está decidido a ayudarla…
Tiene pinta de cortometraje de escuela de 2 horas.