Críticas

EN EL NOMBRE DEL REY

Aburrida, absurdamente ambiciosa, delirante, competentemente producida pero decididamente mediocre. El primer “must-see” de 2009 está entre nosotros. “El Señor de los Anillos según Uwe Boll basado por supuesto en un videojuego” transcurre en una tierra con bosques donde el granjero al que llaman Granjero (sic) Jason Statham debe detener al malvado mago Ray Liotta, quien organiza un ejército de monstruos para apropiarse del poder y arrebatar el trono del muñecocera de Burt Reynolds, con la ayuda de su ladino y entripado vástago Matthew Lillard. Es decir, Boll ha arrancado la tapa del libro de Tolkien, ha cambiado los nombres de los personajes con plastidecor y le han dado 20 kilillos para que lo ruede. ¿Es el puto amo, o no?.

Entender esto es fundamental: el presupuesto más o menos holgado ha destilado todas las caracterí­sticas de Boll, quien esta vez rehúye el bombardeo directo de ñordos para convertirse en una presencia ominosa, oculta tras capas de mugre que convierten este film, por densidad, en el OK Computer de su filmografí­a: una pelí­cula que al ojo inexperto podrí­a limitarse a ser un film mediocre pero inofensivo, pero que termina revelando más y más escabrosidades y atentados varios contra el oficio cinematográfico y el sentido común según se incrementan los visionados. Si bien muchos preferirán obras más puras, como Alone in The Dark o House of the Dead, es necesario considerar EENDR como un producto para paladares exquisitos y curtidos que creen que lo han visto todo con las parodias turcas del cine de superhéroes de Cuneyt Arkim.

king2

La magia de EENDR consiste en que es un film que logra conciliar dos aspectos a priori irreconciliables: por un lado, puede contar con la aceptación del gran público que comparece ante esta pelí­cula sólo con la pretensión de ver a un montón de gente dándose de hostias en un film con niveles de producción razonablemente —PERO NO NOS PASEMOS– sólidos. A un nivel más profundo, los aficionados al cine de los sábados y chupitos se recogijarán sin paleativos cada vez que Matthew Lillard salga en pantalla, con los diálogos de cinco páginas de longitud, con los elfos que se descuelgan en lianas y se apoyan en ellas adoptando extrañas posturas del Cirque Du Soleil, con los trajes de goma que llevan los monstruos malos, con la incertidumbre de no saber de qué cojones irá la siguiente escena.

Lástima de duración, porque si un poquito de Boll resulta agradecido, media hora comienza a requerir la presencia de equipo de atención contra amenaza biológica. No digamos ya 120 minutos de homenaje/parodia (y con Boll, la linea es siempre taaaaaaan difusa) de la obra de Tolkien. Y si logramos discriminar los aspectos más nauseabundos del film (el diálogo, Matthew Lillard, la música, Matthew Lillard, los efectos especiales, Matthew Lillard. Y Matthew Lillard) por desgracia queda siempre el sello de fábrica de Boll: el atroz, inenarrable, abyecto, pútrido montaje.

king4

Porque si dos personajes están hablando en una caverna, y luego cortamos a una secuencia que transcurre dos dí­as después de ese encuentro, para a continuación recuperar a los dos personajes iniciales, éstos a) NO pueden estar EXACTAMENTE en el mismo sitio, en LA MISMA POSICIÓN, sin ninguna diferencia discernible en el decorado y b) NO pueden retomar el preciso momento en el que se corta la conversación DOS DíAS ANTES. ¿Por qué? PORQUE, EVIDENTEMENTE, SE TRATA DE LA MISMA JODIDA ESCENA. ¿Llevan hablando ahí­ dos dí­as? ¿Llevan dos dí­as en silencio hasta que el director decide reanudar la conversación? En ese momento, el mecanismo mental del espectador que entiende el lenguaje cinematográfico de manera subconsciente lo primero que hace es sacarse una Magnum .44 del bolsillo, y dispararse un tiro en la boca.

Dos horas es mucho tiempo, el suficiente para que Boll repita este mecanismo en tres o cuatro ocasiones. Cada vez que es necesario que avance la trama. O retroceda. O se quede quieta. No lo sé. Es su marca de fábrica. Spielberg tiene la tensión paterna, Hitchcock a las rubias, James Cameron las bombas nucleares y Boll la entropí­a temporal. Luego llegan los detalles de genio: como los que tienen lugar cada vez que el malvado mago Liotta (¡que bien se lo pasa Liotta!) controla desde su guarida a los capitanes de sus ejércitos desde su castillo con el poder de la Wii. Cada acción corporal de Ray Liotta es inmediatamente repetida por sus lacayos en combate. Y aquí­ entra el otro gran superpoder de Boll, su habilidad innata para extraer el aspecto más ridí­culo de cada escena. El gancho es el siguiente: Ray Liotta debe hacer EXACTAMENTE los mismos movimientos que sus guerreros. Así­ que tenemos a Liotta, sólo en una habitación, brincando como una perra, y rodeado de un torbellino de fuego azul en plan director de orquesta y repartiendo mandobles al aire con una espada imaginaria, esquivando con su cintura los ataques de enemigos que no se encuentran allí­, girando sobre si mismo en una serie de infinitas piruetas como si se jugara la nominación de Fama. Esto es espectáculo. Como se trata de Boll, vemos mucho más lo que hace Liotta que a estos “tí­teres”. Lo cual es soberanamente más divertido.

king-5

Intentando dejar aparte los ejemplos, que se cuentan por miles, es la ambición de Boll la que termina descubriendo sus carencias. Seamos honestos: este hombre ha acuñado la frase “del dicho al hecho hay un trecho”, pero no será por falta de ganas. Es capaz de convencer a estrellas relativamente conocidas, quien posiblemente acaben relativamente satisfechas con un trabajo que cumple el estándar mí­nimo profesional. Statham o Reynolds son conscientes de que “es un trabajo” y solventan escenas con el piloto automático en un avión hacia el desastre. Es Boll quien después se ocupa de añadir esos pequeños toques de magia, esa sensación de que la pelí­cula ha sido remontada no menos de 30 veces. Esa extraña forma por la que las legiones llamadas “11 y 12” componen las dos terceras partes del total de soldados sin que se sepa donde están las 10 primeras. Esas frases, oh, las frases: “La sabidurí­a es nuestro martillo” (Statham), “Prueba la venganza de una madre” (Forlani) “-Sabrí­a que vendrí­as (Sobieski) -Pero si te lo dije (Liotta) – No, pero antes de que vinieras ya lo sabí­a (Sobieski), – Ah, entonces tus poderes se desarrollan bien (Liotta)”. Y ese Lillard, lanzando flechas digitales contra Burt Reynolds, en una escena que acaba homenajeando al lanzamiento de gallina de Hot Shots 2. Si lo hace involuntariamente o no… ya sabéis lo que se dice: “El arte queda en el ojo de quien lo contempla”.

El film más profesional de Boll esconde bajo su superficie un torrente de atrocidades que requieren de ojo clí­nico, y que sólo están al alcance de todos aquellos que no se hayan dormido a la media hora de empezar la pelí­cula, buscando esa risa fácil que nunca va a llegar. En definitiva: auténtica, pura, y natural delicatessen. Sólo para exigentes, un más que notable en el Boll-o-meter de Las Horas Perdidas y un elegante añadido a la filmografí­a de su director, sin parangón en el mundo entero.


Uwe Boll | Doug Taylor | Jason Statham, Leelee Sobieski, John Rhys-Davies, Ron Perlman, Claire Forlani, Kristanna Loken, Matthew Lillard, Ray Liotta, Burt Reynolds | Mathias Neumann | Paul Klassen, David M. Richardson | Jessica de Rooij, Henning Lohner | James Steuart | Shawn Williamson, Uwe Boll, Dan Clarke | 9 |
  • http://www.facebook.com/juliocesar.comas Julio Cesar Comas

    demasiado extensa, dialogos trillados, la historia nunca termina de coagular, es una lastima pues hay dinero, elenco y vestuario. Toda la culpa es del director.

  • http://www.facebook.com/people/Esther-Barriuso/1045264164 Esther Barriuso

    La están echando ahora en antena 3…tuve la osadía de verla en su momento y casi salgo escaldada….qué horror, qué espanto de película, la versión más cutre, el remedo más zafio del Señor de los anillos. Por cierto la crítica buenísima…es lo bueno de pelis malas como esta que luego una lee críticas mordaces-y acertadas- para echar una carcajada 😀

  • Farnsworth

    Se hace corta la crí­tica, me he partido el ojal.

  • GeorgeLucasesDios

    SOLO UN 9????

    Joder Rafa, qué mala persona eres, sólo por los cojones que le has echado yendo a verla al cine se merece el 10…

    Yo la tengo en VO subtitulada en DivX desde hace 1 año y la verdad, ES LA RISA!!! La mejor mierda del Sr Boll desde el trampolí­n del House of the dead, jejejeje…

    Si os gastáis los 7 euros de la entrada allá vosotros, os váis a reir, pero se os va a quedar al final peor sensación que en el final de La Niebla de Darabont…

  • Gandalf112

    La vi ayer y me pareció una basura del tamaño del Alcázar d Toledo… madre mí­a, q manera tiene el notas d Boll d homenajear/parodiar, como dice Rafa, El señor d los anillos…
    Los orcos d caucho dan más pena q otra cosa…
    Para olvidar…
    Saludos,

  • http://oziito.deviantart.com/ Ozimandias

    Tras leer esta crí­tica me he convencido de organizar un videofórum con este film. Los próximos son de Blade Runner y Stardust, pero el siguiente será de ésta, fijo.

  • http://arrinkonados.blogspot.com CULTURETA

    Para bien o para mal, UWE ya es una marca y como tal, vende. Por eso seguirá haciendo más y más pelí­culas y nosotros seguiremos disfrutando de ellas… a nuestra manera.

Críticas

chpa1

Camelot termina.

predator

Pintaba muy bien.

la monja

Terror perezoso sostenido en un escenario terrorífico.

equalizer 2

Tu amigo y vecino Denzel.

Captura

La bestia domada.

Twitter

Podcast