

Venga, no me digáis que no sabéis la frase. La dice De Niro en Ronin cuando tiene cogido por los huevos a Stellan Skaarsgard, y le dice “puede que seas genial con el vestuario, pero cuando te calzas las botas eres muy débil”. Pues esa frase se aplica a Duplicity, una película que cuenta con la esperanza de que sus excelentes diálogos, su elegantísima puesta en escena y el carisma de sus dos intérpretes logren que el público se olvide de que todo el circo que se ha montado Tony Gilroy, en el que dos agentes secretos pretenden estafar a las compañías de cosmética para las que trabajan, depende de una de las tramas más frágiles vistas en años en una producción de esta envergadura.
No os preocupéis que no voy a destripar nada, pero esta película es de las que hacen que un espectador se levante y le pregunte al proyeccionista del cine dónde está el último rollo de metraje, porque parece que se ha perdido. La lástima es que hasta ese punto, el viaje ha sido excelente. Para empezar, Tony Gilroy se deja del estilo “in your face” de Michael Clayton y se pasa a la fotografía panorámica, a los grandes escenarios y se pone en manos del extraordinario director de fotografía Robert Elswit. Duplicity es la típica producción Warner donde la calidad de la puesta en escena es desquiciantemente desorbitada. Gilroy es el apadrinado de un gran guionista, William Goldman, del que parece haber heredado cierto afán de recuperar el espíritu cinematográfico que se respiraba hace 20, 30 años.

Sea cual sea el resultado, lo cierto es que da gusto volver a ver una película con un aire tan clásico. Salvando las distancias, se pretende que Julia Roberts y Clive Owen tengan la misma relación que Cary Grant y Audrey Hepburn en Charada, donde cada diálogo es un combate. La distancia entre Owen y Grant no es tan grande como la que hay entre Hepburn y Roberts, pero básicamente es una opinión mía: Owen está especialmente fantástico en esta película. Y guste o no, Roberts lleva mucho tiempo en esto de las películas románticas y es capaz de generar química sin esfuerzo, su carisma se basa ahora en mostrarse enigmática, en lugar de seductora, pero no nos engañemos: encantadora o no, es una actriz que vale para lo que vale, pero es tremendamente limitada y su rango de interpretación es muy estrecho. Sus escenas juntos, en las que básicamente se intenta esclarecer hasta qué punto pueden confiar el uno en el otro dos personas que se dedican al negocio del espionaje, son lo mejor del film. En este sentido, mi unico problema es que no hay mucha sensación de verdadera rivalidad: les guste o no, ambos son socios en su estafa. Putear a uno implica putearse a sí mismo. Por no mencionar que el resto de los personajes son terciarios.
Y la historia tiene ritmo: recuperar tal documento a tiempo, espiar a tal persona, ir siempre un paso por delante del rival y, en general, el libro de texto de todas las películas de intriga, seguido sin prisa pero sin pausa. Huelga decir que la película tiene giros en cantidad y van tan rápido que parten cuellos. El problema es que más vale que tengas en la manga un clímax a la altura, porque de lo contrario todo lo demás cae en saco roto.

Y como Duplicity, en mi opinión no lo tiene, la película se va al cuerno. Es forzado, brusco y barato. No voy a leer mentes, pero voy a deducir que el espectador que haya disfrutado con el film se acuerde mucho más de los intercambios verbales entre Owen y Roberts que de otra cosa. Esa “otra cosa” se llama trama y la trama es la que eleva el nivel de un film como éste por encima de “dos tipos muy guapos discutiendo y haciendo el paripé”. Y tampoco quería citar la gran bomba atómica de mis pelis favoritas en este género porque sé que no es muy del gusto de algunos de vosotros, pero el cambio de hora me ha jodido el cráneo así que ahí va: El Secreto de Thomas Crown de John McTiernan (1999) en el que tan importante es la relación entre René Russo y Pierce Brosnan como la propia intriga de la película que les alimenta (porque, a diferencia de Duplicity, Brosnan y Russo si que son enemigos: uno roba, la otra intenta cogerle). El final en el museo, absurdo o no, es interesante, es potente, es original. Tres adjetivos que no se aplican a la trama de espionaje de Duplicity, donde Owen y Roberts van por un lado, mimados por el guión y el director, y el resto de la peli –Giamatti y Wilkinson incluidos–, se dirige al precipicio.
Pero por lo demás, y tal y como está el género, Duplicity aguanta el tipo si no pensamos mucho en lo forzado que resulta todo, y lo absolutamente insatisfactorio que resulta su clímax final, que deja la sensación de que Gilroy no sabía como terminar la película y ha decidido estrenarla contando con que el público esté más centrado en sus dos protagonistas y en lo bien que luce todo en pantalla. No es en absoluto una mala opción para ver, pero es una comedia romántica de intriga que hace un claro desprecio a uno de los tres pilares sobre los que se soporta. Y se nota, por desgracia.
Una crítica de: Rafa Martín
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TRAILER DE DUPLICITY: Julia Roberts y Clive Owen se reencuentran en lo nuevo de Tony Gilroy.
TRAILER ESPAÑOL DE DUPLICITY: A ver si os suena la historia.
CLIVE OWEN Y JULIA ROBERTS EN DUPLICITY: Unas cuantas fotografías del rodaje de lo nuevo de Tony Gilroy.
Entonces ¿por qué un 5?
La peli no esta mal, pero si es cierto que la resolución no esta a la altura de lo que se espera para una historia de este tipo. Y además resulta poco creible
y si la comparamos con su anterior peli y esta cual sale ganando, o mejor dicho a quien nominarias antes
Jajajaja…
Rafa Martín compartimos un amor malsano por aquella incomprendido filme dirigido por John McTiernan. Eso sí, en ese filme para mí, Rene Russo destroza a Pierce Brosnan en cada estupendo plano que comparten.
en la secuela, esa que lleva mucho tiempo dicendo que se va hacer sale rene russo, espero que si, por que sino recuerdo mal , no ha hecho que yo sepa nada importante desde bastante tiempo, o es un caso como jeanne garofalo que ya se ha “jubilado” antes de tiempo
La vi el sábado en la sesión de las 22:30, y como estaba que me caía, no me enteré de la mitad, lo que hace que no me guste mucho. Para juzgarla como debo la veré antes en dvd otra vez, pero vamos, lo que si me pareció es que el ritmo lo mismo venía que iba.
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Comentario de Jocaiba
Marzo 31st, 2009Vamos que la película es un poco como su actriz protagonista, mucha fachada muy bonita pero poco contenido… De todas maneras me da un poco de rabia que una película con tres pedazo de actores como Clive Owen, Paul Giamatti y Tom Wiklinson sea tan vulgar.