Críticas

GORDOS

Gordos va absolutamente de todo.  Proyectas en ella de lo que quieras que vaya, que tu subconsciente se encarga del resto. Problemas de pareja. Miedo a la felicidad. Análisis de la contradicción. Dependencia familiar. Humillación escolar. Dudas sobre la sexualidad y autoengaño. Advertencia sobre los peligros de la obesidad. Hay hasta una escena de catarsis religiosa, si te va el cine de Dreyer. Y menos ciencia ficción, contiene un género para cada tema: comedia (desde la chusca hasta la elegante), T & C (desde lo explí­cito hasta lo piadosamente tapado), thriller, sátira social y, en la base del pilar, un drama coral de cinco historias y bastantes personajes metidos con embudo en menos de dos horas. Todo ello está rodado con la elegancia de un anuncio de Lancí´me durante la mayor parte del metraje con un par de planos escondidillos así­ en plan Santiago Segura; y con unas interpretaciones marcadas por la incertidumbre total sobre los personajes: no sabes cómo cojones se van a comportar en la escena siguiente.

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Los problemas de Sánchez Arévalo, creo yo, son dos: tiene demasiadas ideas concentradas en un espacio í­nfimo, y su idea original del film es una excusa. En realidad, se ha montado un grupo de personajes que considera bastante chulos y necesita una especie de pegamento para unirlos a todos. Ergo, todos se apuntan a un grupo de terapia para perder peso, dirigido por Roberto Enrí­quez, al que asisten un fraudulento experto en nutrición con dilema sexual y problemas económicos que es Antonio de la Torre, una seminarista atrapada entre el deseo y la religión con un novio ultracristiano –la mejor historia de todas de puro disparate y la más enfocada y acertada a la hora de dar un, de alguna forma, pertinente y nada forzado palo a los superhéroes del condón–, una programadora con una aparente vida sentimental estable que esconde en su interior esconde un zorrón de cuidado y un policí­a criminalista que vive el problema de la obesidad en su propia familia a través de su hija, la cual lo pasa muy mal porque su hermano es un gilipollas que se mete siempre con su peso, hasta que la adolescente encuentra refugio en su profesora de gimnasia, Verónica Sánchez, que a su vez es la pareja del terapeuta y que está embarazada. El caso es que, a pesar de que los personajes son diametralmente distintos, la sensación es que todos tienen problemas similares (LA PAREJA), y el efecto es como ver un cubo desde diferentes perspectivas: tendrá seis lados, pero son todos rematada, total y malditamente cuadrados.

¿Cómo afecta la obesidad a cada uno de estos personajes? Por lo general, salvo una o dos excepciones, de forma más bien indirecta. Por un lado es bueno, porque te centras en los personajes, pero por otro lado, la verdad es que la peli no va, en realidad, mucho de gente gorda. Y todo está explicado muy raro. Sánchez Arévalo parece estar más preocupado de que cada escena funcione por separado, más que del conjunto del que deben formar parte. El caso es que cada escena, individualmente, no tiene nada de malo: por lo general, toda la pelí­cula está rodada guai y bien interpretada (Antonio de la Torre merece una mención aparte porque se tira una verdadera sobrada, engorda realmente de peso y una especie de creación a lo Nicholson, iréis escuchando por ahí­ que su interpretación es un cruce entre Pablo Motos y… llamémosle X –en mi caso, apuesto por Raphael–, el caso es que, como no tiene profundidad que lo respalde porque le faltan mogollón de matices, bordea peligrosamente la parodia) a pesar de que se cumple a rajatabla una de las reglas doradas del cine español contemporáneo: dos terceras partes de los personajes no te caen simpáticos. Pero en cuanto a lo primero: parece que no hay ritmo, que va a trompicones… no digo que el comportamiento de los personajes no se entienda ni papa. Digo que a veces no logras comprender del todo el estado en el que se encuentran: muchos de los cambios de los personajes se producen dentro de la misma escena o bien en dos escenas, así­ que no hay progresión suave. La pelí­cula no tiene mucho que contar fuera de estas relaciones, y con cinco historias (seis, si contamos a los chavales) en 110 minutos, es complicado mantenerte al dí­a (Robert Altman, que hací­a muy bien este tipo de pelis, construí­a desde el primer minuto personajes instantáneamente diferenciables en el fondo y en la forma, lo que reducí­a considerablemente los problemas) .

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Ahora, los méritos. Arranca de vicio, con la teletienda de pastillas adelgazantes que presenta De la Torre, las interpretaciones son esforzadas, muy esforzadas, en particular las del reparto femenino y la de Verónica Sánchez en especial porque tiene el papel con más miga, es prácticamente la protagonista del film: la chica, dada su edad, llega hasta donde llega, pero se deja la piel y me parece que ese es el camino a Soria; la debutante Leticia Herrero, Marí­a Morales, Pilar Castro y Teté Delgado, sin problemas. Vais a ver ideas que no se le ocurren ni al que asó la manteca. Es una peli con ambición y creo que eso es bueno. Tiene su gracia en algunos momentos. Los diálogos, escena por escena, son fluidos y variados. Visualmente es la pera: hay planos cojonudos, nunca aburre la vista, el director se preocupa de dar vidilla a las escenas jugando con los espejos, especialmente (sí­, es sutil como un dedo en el ojo, pero no se deja llevar demasiado), y es elegante, elegante, salvo cuando tiene que rodar en discotecas con chunda chunda, momento en el que el film marea como la Bruja de Blair (por dios, ¿alguien se puede ver Instinto Básico o Collateral y aplicarse el cuento?). El diseño de producción es la parte más irregular: no descubro Roma si opino que muchos edificios contemporáneos, en especial los públicos, tienen el sentido artí­stico de una polilla retrasada, y no estoy muy seguro de que estéticamente sigan siendo la mejor opción para una pelí­cula: a veces queda muy artificial; por otro lado, todo lo que rodea a la pareja de jóvenes megacristos se pasa de rosca (entiendo lo de los crucifijos y antiguallas por doquier en su antigua casa, pero la nueva a la que se mudan parece sacada de Torremolinos 73. Yo digo “cojonudo y te rí­es”, pero es pelí­n exagerado).

Total, que es la segunda pelí­cula. Mucho más ambiciosa que AzulOscuroCasiNegro –que aparece en un brillante chiste interno–, y mucho más excesiva se mire por donde se mire., cosa que a mí­ me mola porque agradezco ver una progresión. Pero es que está desparramada por todas partes, y afecta mogollón al resultado final. Pero sí­ que hubiera estado bien sacrificar un par de historias, para desarrollar una pelí­cula mucho más compacta. No enerva en lo más mí­nimo, pero tampoco se llega a ver una oportunidad perdida, porque es lo que quiere ser: la historia sobre personas gordas que quieren adelgazar más grande jamás contada. La pregunta es: ¿deberí­a importarme más de lo que se merece?.


Daniel Sánchez Arévalo | Daniel Sánchez Arévalo | Antonio de la Torre, Roberto Enrí­quez, Verónica Sánchez, Raúl Arévalo, Leticia Herrero, Fernando Albizu, Marí­a Morales, Pilar Castro. | Juan Carlos Gómez | David Pinillos, Nacho Ruiz Capillas | Pascal Gaigne | Curru Garrabal | José Antonio Félix, Anton Reixa | José Antonio Félez | Tesela Producciones | Alta Films |
  • http://www.myspace.com/sessionumerada biniwoo

    A mi me ha gustado bastante aunque me pone un poco nervioso la simetrí­a que siempre busca el director en todos los planos. Ya lo hací­a un poco en azuloscurocasinegro pero aquí­ mucho más.

    Por otro lado creo que la interpretación de Verónica Sánchez es cojonuda. Me ha sorprendido mucho, la verdad. Antonio de La torre y Raúl Arévalo, en cambio, los he visto demasiado sobreactuados. Y Roberto Enrí­quez, genial, como siempre.

  • http://jesusmanuelrubio.wordpress.com Jesús Rubio

    Me ha parecido una pelí­cula atí­pica, pero estupendamente escrita, y muy bien interterpretada. Me gusta cómo el director sale al paso de tanto desequilibrio (y desequilibrados) argumental y se las ingenia para que a pesar de todo parezca que nos habla de cosas supercotidianas.

  • Don_Nadie

    Yo quiero fotos del “Antes” y el “Después”…

  • pablo_rt30

    Tengo muchas ganas de ver está pelí­cula y me ha impresionado el cambio fí­sico del protagonista.

    Estas historias corales sobre un tema tan corriente me parecen la mejor forma de disfrutar del cine: muchos duelos interpretativos y la oportunidad de ver como el director enfoca un tema de diferentes formas.

Críticas

chpa1

Camelot termina.

predator

Pintaba muy bien.

la monja

Terror perezoso sostenido en un escenario terrorífico.

equalizer 2

Tu amigo y vecino Denzel.

Captura

La bestia domada.

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