Las Horas Perdidas

ENTREVISTA A JORDI COSTA

Octubre 5th, 2009 por Javier Ruiz de Arcaute

Crítico de cine y autor de "Mis Problemas con Amenábar".


Es común que dentro del mundo de la crítica profesional de cine, los autores publiquen libros propios analizando vidas de personajes relevantes, estilos cinematográficos, eventos históricos, retrospectivas de festivales o filias y fobias propias, además de los clásicos recopilatorios de “pelis que deberías ver”, “lo mejor de…”, etc.

Jordi Costa es, hoy por hoy, uno de los críticos más relevantes del panorama español. Colabora habitualmente con El País, Cahiers du Cinema, Fotogramas, etc. además de colaboraciones en radio y televisión. No es ajeno al mundo literario pero si que acaba de coescribir su primer cómic junto a Darío Adanti, Mis Problemas con Amenábar, del que es protagonista, y en el que da rienda suelta a su conocida fobia con el director a través de una historia en el que queriendo huir del mismo, no deja de encontrarse con él.

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Por eso aprovechamos la ocasión para que nos comente cómo ha sido su incursión en el cómic y comentar su concepción del mundo de la crítica cinematográfica. Esperamos que os guste.

Sorprende que un crítico se lance al cómic, aunque quizás no tanto aprovechando una de tus rivalidades de toda la vida (si se le puede llamar así). ¿Cómo surgió la idea de hacer el cómic?

Antes que ser crítico de cine fui crítico de cómics. O, por lo menos, algo parecido: empecé a los 15 años en las páginas de El Víbora, aunque no era precisamente un niño prodigio. Lo que escribía entonces era tan imprudente y tosco como propio de mi edad. El cómic (o, mejor dicho, el tebeo o la historieta) ha sido mi primera gran pasión. De niño quizás no pensaba en convertirme en crítico de cine (aunque hacía mis pre-fanzines caseros pegando anuncios de pelis aparecidos en la prensa comentados con un resumen del argumento: una forma de sub-periodismo cinematográfico de la EGB), pero sí que soñaba con ser dibujante de tebeos. Por suerte, no tardé mucho en darme cuenta de que no tenía talento para eso. Convertirme en guionista de tebeos podía ser la segunda opción, pero mis primeras intentonas tampoco fueron gloriosas. O sea que he tardado mucho tiempo en perder el pudor y atreverme a hacer algo como esto. Por el camino, me he convertido en algo parecido a un crítico de cine profesional. Si bien pienso que la crítica de cine es, por definición, subjetiva, creo que conviene mantener a raya las fobias personales y extra-cinematográficas. Desde el momento en que reconozco que lo mío con Amenábar es personal, el tebeo parecía el mejor medio para hablar de él y de su cine y para intentar explicar, y explicarme, por qué una figura que genera una idea tan consensuada sobre su excelencia me parece un emblema de la mediocridad institucionalizada.

No puedo evitar preguntarte tu opinión sobre la rajada de Vicente Molina Foix.

Supongo que las palabras de Molina Foix han dolido especialmente a quienes sabemos que él es una persona sumamente cultivada e inteligente y, por tanto, no esperábamos ese impulso de rechazo dogmático a lo que se desconoce. En la polémica, muchos defensores de la historieta han caído en algo peor: el insulto homófobo y la dinámica de agruparse en pelotón de linchamiento. En las páginas de Público, Rafael Reig trató el tema con la lucidez, la serenidad y la civilizada sorna que le caracterizan: dijo que, en el fondo, ninguna de las partes estaba hablando de lo que es o no es arte, sino del prestigio cultural. Y, desgraciadamente, tanto Molina Foix como muchas de las voces que se alzaron en su contra pecaban, en el fondo, de lo mismo: donde uno colocaba papanatismo cultural, otros contra-atacaban con el ariete de su complejo de inferioridad y, en uno y otro frente, afloraba una extraña obsesión por los cánones.

Volviendo al cómic. ¿Por qué esa tirria a Amenábar? ¿Le regalarás un ejemplar?

Está todo explicado en el tebeo: todo parte de un puñado de anécdotas reales en las que, por decirlo de algún modo, no surgió una buena química entre él y yo. No diré que todo fuera culpa suya: en el tebeo, no se trata de reformular lo que ocurrió para quedar yo como el héroe (o el agraviado). Creo que hay cierta impudicia en el tono auto-biográfico y mucho de auto-parodia. A partir de esas situaciones reales, el tebeo intenta esbozar una lectura sobre el fenómeno Amenábar, casi como un caso de delirio colectivo. Por supuesto, como cualquier crítica cinematográfica, esa lectura del icono Amenábar es sólo una de las posibles, aunque no creo que tenga muchos números para convertirse en una de las más populares.

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La historia narra cómo por una serie de casualidades coincides con Amenábar en los sitios más insospechados sin poder escapar a su presencia. Imagino que viene a resumir la sensación que te produce Amenábar como personaje, ya que desde Tesis cada nuevo proyecto suyo sale hasta en la sopa.

Sí, bueno, como te he dicho antes, la trama del álbum se fundamenta en anécdotas reales: por supuesto, reforzadas por la exageración propia del lenguaje de la historieta de humor. Eso es importante: este tebeo no quiere acabar de una vez por todas con Amenábar, ni sentar cátedra alguna, sino, en la medida de lo posible, hacer reír al lector a partir de la relación más o menos tragicómica entre una gran figura del nuevo cine español y un crítico que se resiste a considerarla como tal.

En cierta medida es también un riesgo pasar de la crítica profesional al lado opuesto, la creación artística. ¿Crées que habrá alguien con ganas de juzgar tu trabajo?

Espero que lo haya, porque, de lo contrario, significará que nadie nos ha leído o que quien lo haya hecho no se ha sentido motivado para comentar nuestro trabajo. Es importante subrayar que Darío Adanti no es sólo el dibujante de este tebeo: también es uno de los personajes principales y, en buena medida, el discurso parte también de nuestras conversaciones sobre muy diversos temas, desde Amenábar hasta el mundo de los festivales de cine, pasando por la industria audiovisual o los medios de comunicación.

Me gustaría hablar sobre tu labor como crítico. ¿Cual crees que es la labor fundamental de la crítica? ¿Consideras que hay una única forma de ejercer tu labor o crees que la crítica puede tener distintos objetivos?

No, hay muchas formas de ejercer la crítica, por fortuna. De lo contrario todos los críticos seríamos iguales y lo interesante es, precisamente, que cada crítico tenga su discurso, su identidad e incluso sus debilidades y sus manías. Un crítico no es más que un espectador profesional, que ofrece una lectura –que nunca es indiscutible, ni infalible- de una película. Cuanto más interesante, esclarecedora y estimulante sea esa lectura, mejor será la crítica. Se pueden escribir muy buenas críticas de películas, en apariencia, irrelevantes.

En Cahiers Du Cinema, revista en la que también colaboras, llevan realizando una serie de publicaciones sobre este tema, el de la labor que debe hacer el crítico. Hay quienes defienden una “crítica artística” frente a una meramente funcional. ¿Puede suponer eso anteponer la figura del crítico a la obra que se valora o son aspectos compatibles? ¿No se separa muchas veces el crítico del espectador, aunque sea de forma inconsciente, a través de un lenguaje muchas veces enrevesado, pomposo y autorreferencial mientras se queja de que éste no sea más exigente y analítico con las películas? Me refiero a que quizás se podría captar el interés del público con un lenguaje más directo, sobre todo si la crítica, además de cumplir la labor de análisis, pretende también hacer una labor didáctica.

El término funcional sólo me suena bien aplicado al diseño. Tu pregunta apunta a un tema que es muy complejo y que no vamos a resolver aquí. No se trata de anteponer la figura del crítico a la obra, pero todo crítico interesante tiene una identidad marcada y un discurso sólido y personal. Es (o ha sido) el caso de gente como José Luis Guarner, Manny Farber, Pauline Kael, Tony Rayns, Kim Newman, Jonathan Rosenbaum, Gonzalo de Lucas, Xavier Pérez y Núria Bou, etcétera… También hay quien prefiere un modelo de crítica populista que, hablando claro, me parece el grado cero de la crítica: la crítica que sustituye el lenguaje analítico por el lenguaje emocional. En otras palabras: la crítica del “me gusta”/”no me gusta”. Aunque pueda parecer paradójico, quienes prefieren este modelo de crítica son víctimas del culto a la personalidad: no les interesa tanto una lectura de una película, sino saber si al crítico le ha gustado o no una determinada película, sin que, muchas veces, las razones desempeñen ningún papel en el discurso. Simplificando mucho la cuestión, podría decirse que una buena crítica de cine sale del diálogo entre el culo y la cabeza, de compaginar en el discurso el puro placer como espectador con la capacidad de analizar por qué se ha dado (o no) ese placer. Quien desea una crítica funcional, quiere, en el fondo, que la crítica se escriba sólo con el culo, con el culo del crítico como centro del discurso. Tampoco hay que subestimar la labor didáctica del crítico: el crítico es un espectador que puede abrir puertas de interpretación y de lectura a otros espectadores, que son sus lectores. En este sentido, las críticas de Guarner funcionaban casi como hipertextos, porque siempre te llevaban a otras lecturas, a otras películas, a otros directores… El lector que desea que el crítico sea como él –un espectador no necesariamente sofisticado al que sólo le interesa si el crítico pone el pulgar arriba o abajo, o si le pone una o cinco estrellas a la película- forma parte de un impulso anti-intelectual que quiere despojar al oficio de toda posibilidad formativa.

¿Hasta qué punto el espectador tiene capacidad de ejercer como crítico? Una crítica requiere una serie de conocimientos previos para poder tener una capacidad analítica suficientemente solvente, pero por otro lado el espectador es a quien se dirigen las películas, series, libros, etc. ¿Dónde empieza la crítica o análisis, y dónde termina la mera opinión?

Creo que te lo he respondido antes. El crítico es un espectador profesional: en lo esencial, no deja de ser un espectador, pero se supone que su profesionalidad, sus conocimientos del pasado y del presente del medio y la exigencia de ofrecer una lectura interesante de la película marcarán la diferencia. También es importante que el crítico tenga cierta intuición sobre el futuro del medio o cierta capacidad de reflejos para no desestimar, de entrada, la novedad relevante y para no celebrar por inercia lo que no es más que el hype de temporada. Por supuesto, la opinión del espectador es legítima, pero cuando uno lee una crítica siempre lo hace (o debería hacerlo) con la esperanza de que el crítico le haga ver a uno la película que no ha visto. Y que no tenía por qué haber visto. Los críticos no tienen por qué tener rayos X en los ojos, pero sería deseable que, por lo menos, esa fuera la aspiración de todo crítico. Y de todo lector empeñado en leer críticas.

¿Cómo acomodas tu forma de hacer críticas a los distintos medios en los que colaboras? ¿Siempre utilizas un mismo lenguaje y contenido o amoldas estos aspectos en función del medio en el que publiques y el público al que vaya dirigido?

El formato te marca el lenguaje, la posibilidad de profundizar más o menos… No utilizo el mismo registro cuando hago una crítica escrita que cuando lo hago en un programa de radio o en un video-blog. Lo único que tiene que sobrevivir al paso de un medio a otro es la sinceridad y la coherencia.

Tengo que preguntarte también por la eterna discusión que vemos en la web y que también está presente en otros medios. ¿Se puede poner nota a una película? ¿Existe una forma de hacer crítica objetiva? Personalmente pienso que es imposible desligar tu experiencia como espectador del análisis más riguroso, aunque siempre se puede tender más a un lado que al otro.

No se puede poner nota a una película sin dejar fuera los matices. Soy enemigo de poner estrellitas, pero no me queda más remedio que hacerlo, porque los medios en los que colaboro así lo disponen. Pediría que nadie se tomase demasiado en serio mis puntuaciones, porque siempre dejan fuera las razones. Y no, no hay, por suerte, ninguna forma de hacer crítica rigurosa que sea objetiva.

Por último quisiera preguntarte si has pensado en alguna ocasión ponerte tras la cámara (delante ya te vimos en Tu Antes Molabas) o participar en el proceso creativo de alguna película, corto o serie, más aún tras tu experiencia con el cómic.

No. No tengo talento para el cine y me parece terrible afrontar un trabajo tan aparatoso. Dejo lo creativo para los medios low-cost: el tebeo y la escritura.

Tú antes molabas ep.8 from Tú antes molabas on Vimeo.

Muchas gracias por todo y suerte con el cómic.

Muchas gracias a vosotros. Con el cómic imagino que tendremos suerte si Darío Adanti y yo no acabamos emplumados en un pilón. Un abrazo.

El cómic podéis encontrarlo en Casa del Libro y librerías especializadas.

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13 comentarios en “ENTREVISTA A JORDI COSTA”


Comentario de ithilatan

Octubre 5th, 2009

Interesante entrevista, habrá que leer el comic.

Destaco el asunto de las notas. Como podéis ver NO le gustan pero NO le queda mas remedio que ponerlas. ¿cual es la razón, los periódicos son malvados y quieren marcar a fuego la nota en todas sus películas?. No, un crítico sabe de cine, y puede sentirse mal al tener que poner una nota, pero esta mas que demostrado que la gente en la época en la que vivimos, necesita una referencia rápida, y si no saltan a otro lado a buscarlo.

Y es que hay ocasiones en las que no me pongo a mirar una crítica si la peli no me llama, pero¿ y si esa peli que no me llama tiene un 9?, ya he picado, y me leo la crítica. ¿y si la peli creo que va a ser un truño y efectivamente veo un 3 como nota?, pues muchas gracias a otra cosa mariposa, No tenemos tiempo de leer las críticas de todas las pelis que salen porque simplemente se convertiría en un tedio.

Ya sabemos todos que poner una nota a una peli es dificil, pero también es ponerla en un examen, a un disco de música…, etc. Pero es que es una forma bastante aceptada, puedes estar de acuerdo o no, pero ahí está, es una decisión que demuestra como poco personalidad.

Y es que no me negareis que en prácticamente todas las críticas os preguntan ¿pero te ha gustado la peli, o no?.

Por que no probais al menos con las estrellas, suele ser mejor, al tener: un malo, pasable, regulera, buena, cojonudisima, no le afectan tanto las variaciones con respecto a la media como una nota del 1 al 10 (de hecho casi cualquier nota sobre un producto artístico es del 1 al 5, no del 1 al 10)



Comentario de Jack-O

Octubre 5th, 2009

qué asunto más cansino lo de las notas oiga



Comentario de ithilatan

Octubre 5th, 2009

No será tan cansino ni carecerá de importancia cuando en una entrevista gastan una pregunta en interesarse por la opinión de un crítico.



Comentario de Jack-O

Octubre 5th, 2009

Es muy cansino, créeme.



Comentario de Doctor diablo

Octubre 5th, 2009

Cansino al cuadrado diria yo.


El problema ithilatan es que resulta muy frustrante escribir un comentario sobre una película y que la gente, en vez de sacar sus conclusiones, y ver que hay cosas que gustan, otras que no, unas que resultan interesantes, otras que pueden no serlo, sólo se quedan contentos con un número.

Nosotros veníamos poniendo nota a las películas como una forma de relacionar si una película cumplía las espectativas para las que estaba creada y si esas espectativas eran suficientemente interesantes, además de la satisfacción personal. Y la gente, muchas veces, en vez de discutir sobre la película discutían sobre la nota y comparaban notas de películas que no tenían nada que ver y que muchas veces ni siquiera había valorado la misma persona. Con ese panorama te toca justificarte otra vez (porque ya explicas las cosas en la crítica, pero parece que muchos no se lo leen) y es bastante cansino.

Y si en los tiempos que corren la gente sólo quiere una nota, no creo que la solución sea simplificar todo a un número. El número era una simple valoración personal resumida, pero jamás vas a poder explicar qué te ha parecido una película con una cifra, con estrellas o con cualquier otro cálculo. Para eso están las palabras y no creo que gastar 5 minutos en leer una crítica sea algo tan agotador.

¿Que podríamos ponerlas de nuevo? Pues sí, lo estamos hablando, pero yo creo que lo bueno de internet es precisamente que dispones de espacio suficiente para explicarte en un texto y con tus propias palabras y no estás limitado por el poco espacio de la prensa escrita.

Es más, mola ir a otras páginas y leer comentarios de otra gente sobre una misma película y entre todas sacar conclusiones y ver qué puntos de los que destacan te pueden interesar más o menos.

Puedo entender lo de la nota, como decía otro lector en otro post, como una forma de evitar destriparte demasiado la peli antes de verla. OK, esa justificación me vale, pero no por una cuestión de prisas o pereza. No creo que la solución sea simplificar todo a lo mínimo, así las discusiones no tienen interés y se centran, como digo, en una simple guerra de notas que no va a ningún lado. Lo que mola es cuando alguien te comenta por qué algo le ha gustado o no, o por que a pesar de que algunos aspectos no le gusten, valora parte de los mismos y quizás eso si pueda ser un punto fuerte para otra gente que se anime a ver la peli.

Me viene a la cabeza la última de Von Trier. A mí no me convenció. Tampoco me ha gustado, por ejemplo, Seduciendo a un Extraño. Pero en cambio de la primera puedo sacar muchos puntos positivos, aunque el conjunto no me entusiasme, mientras que la segunda es absolutamente olvidable. Esos matices no los explicas con un número, los explicas hablando, señalando los puntos más interesantes, los que crees que fallan, etc.

Yo sólo quiero que entendáis que cuando hacemos una crítica tratamos de explicar por qué algo nos gusta o no, y sobre todo destacar aquellos puntos fuertes de la peli, tanto buenos como malos según nuestro criterio, y que creo que es ahí donde esta la gracia de cualquier comentario.

No creo que haga falta irse por las ramas pero sí argumentar las opiniones, y es lo que aquí tratamos de hacer y vemos que con las notas no siempre se ha entendido.



Comentario de Asia Sargento

Octubre 5th, 2009

Yo a este último mensaje de Javier le pongo tres estrellas y media sobre cinco.


jajaja



Comentario de TheExpendables

Octubre 6th, 2009

Jajajaja…

Odio lo de las estrellas, y en toda Francia solo ponen notas que van desde el 0(Malísima) hasta el 4(Perfecta). Nada más, y odio eso aún más, no vean la cantidad de veces que los pedantísimos de los críticos de cine franceses le ponen un 0 a diferentes films de diferentes géneros y todo.



Comentario de TheExpendables

Octubre 6th, 2009

En general, me desagrada bastante el sistema mundial de las notas que se utiliza usualmente tanto para el séptimo arte como para todo el mundo de la música.


A mi lo de las notas me parece interesante solo en el caso de que no tengas tiempo (o ganas, en esos momentos que no apetece hacer nada…) para leerla completa. Aunque si no hay nota siempre se puede recurrir al último párrafo.

Saludos



Comentario de Esteparia

Octubre 6th, 2009

Excelente entrevista y excelentes preguntas. Estoy de acuerdo con la visión de la crítica cinematográfica que da Jordi Costa, y la analogía del culo y la cabeza me parece muy acertada.

Tema Amenábar: Aunque entiendo su punto de vista, ni lo comparto ni me considero parte de ningún delirio colectivo. Fui a ver Tesis y me gustó. Fui a ver Abre los ojos y me gustó. Fui a ver Los otros y me gustó. Fui a ver Mar adentro y me gustó. En definitiva, nadie ha venido a decirme si Amenábar es bueno o malo. Otra cosa es que esté en todas partes cuando toca rodaje o promoción de sus películas y eso sature a algunos, pero para mí esto está totalmente desligado de su labor como director.

Tema Molina Foix: Me parece un estupendo articulista y un novelista mediocre, pero esta opinión en concreto me parece de una memez e intolerancia absolutos (y eso que a a mí el cómic, ni fu ni fa). Pero es una opinión y, por tanto, respetable.

Tema estrellitas: Socorridas, sí (y no niego que a veces me guíe por ellas cuando me da pereza leerme la crítica entera), pero en general estoy en contra de ellas, y siempre me merecerá más respeto el medio de comunicación que prefiere los matices a la pincelada gruesa. Una de las razones por las que dejé de ver el programa de Ebert y Roeper fue la simpleza del “Thumbs up” o “Thumbs down” con el que suelen calificar las pelis (bueno, y porque era un programa de crítica cuando yo quería información objetiva, pero esa es otra historia). Sin salir de Fotogramas, medio para el que escribe el propio Jordi Costa, a veces encuentro más útil el recuadro “Lo mejor y lo peor” que las propias estrellas; es una manera de valoración rápida -aunque parcial- pero sin dejar de lado el matiz.



Comentario de lufannag

Octubre 7th, 2009

Y tan subjetivo. Jordi Costa es un magnífico analista en su vertiente hipersubjetiva, pero deberían quitarle el honor” de llamarle crítico… porque vamos, sólo busca ir contracorriente. Que malo es Nolan porque la gente o adora…que buena es mamma mia porque me lo pasé bien aunque no la considero buena peli pero le pongo 4 estrellas. Todas las criticas de jordi costa tienen las siguientes expresiones: hipertrofiado y tour de force. y muchos lugares comunes.

Molina es un imbécil, y eso que he leido cuatro cómics en mi vida. Pero también su última novela. Benditos cómics. La clave no esta en si se puede comparar a Dostoieski y Frank Miller, sino que va siendo horA de que Alan Moore este cosiderado al nivel al que puede aspirar esa ierdecilla llamada Dan Brown.


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