Críticas

El IMAGINARIO DEL DOCTOR PARNASSUS

Terry Gilliam vuelve a la carga con más ganas que nunca, dispuesto a no volver a pasar por el tortuoso camino de sinsabores y mala fortuna que le acompañaros en el fallido rodaje de The Man Who Killed Don Quijote (ahora retomado), y en la incomprendida (¿incomprensible?) Tideland. Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos, su nuevo proyecto sufre ya desde antes de nacer: el protagonista principal Heath Ledger, en pleno ascenso de popularidad, muere dejando la pelí­cula inacabada. Lejos de renunciar, Gilliam se inventa una fórmula, que visto lo visto, le encaja como un guante, e implica a tres actores más que a modo de tributo terminarán el film interpretando al mismo personaje de Ledger en diferentes situaciones y de paso salvarán la producción del desastre. O eso creí­an ellos.

critica-de-el-imaginario-del-doctor-parnassus-1

El Doctor Parnassus (en catalán suena de forma divertida “Doctor por narices”) es un viejo mí­stico y algo vanidoso, que recorre Londres junto a un pequeño grupo de freaks en un destartalado carromato con un ruinoso espectáculo de feria donde el público puede atravesar un espejo hacia un mundo fantástico, entre lo real e imaginario, y a la medida de sus deseos.  El anciano es a los ojos de Gilliam una especie de Moisés sin tablas que en lo alto de una montaña ha acordado con el Diablo una oscura apuesta de proporciones bí­blicas, y eso está a punto de fastidiarle la vida. Aparece entonces en la historia Tony, un misterioso hombre salvado de un intento de suicidio que se une al espectáculo, pero cuyas intenciones no están del todo claras…

Las intenciones de Gilliam tampoco parece que sean cristalinas. El argumento se pierde fácilmente por los cerros, en una acumulación de propuestas que parecen no conducir a ningún sitio, y aunque finalmente lo hagan, es a costa de divagaciones y confusión. Tampoco hay que llevarse a engaño. Gilliam ha realizado un film visualmente esplendoroso, y como ya pasara en El Secreto De Los Hermanos Grimm, la dinámica de su cine no se basa precisamente en sólidos guiones ni arcos argumentales de libro, sino más bien en su genial capacidad e inventiva visual, en el goce de la propuesta artí­stica y en la recreación de mundos alterados, ensoñaciones y personajes con verborrea que sufren complicadas paranoias mentales. Qué la historia avance o tenga una lógica que pudiéramos convenir como “coherente” es lo de menos. El Imaginario Del Doctor Parnassus es más de lo mismo. Si entras en su juego, has crecido con su filmografí­a, o eres bipolar, disfrutarás. Si no, es posible que te distraigan algunas florituras visuales, la filmación digital (que no la caótica sucesión de planos, con repeticiones absurdas) o la chica de la peli, que es realmente guapa.

critica-de-el-imaginario-del-doctor-parnassus-2

Comprendo que films como éste, sin vocación comercial decidida, sin respaldo de grandes compañí­as y suspenso de distribuidoras, solo son posibles gracias a un férreo control de costes que implica, entre otras cosas, mucho croma y ordenador (por no hablar de las arbitrarias triquiñuelas necesarias para reconducir la pelí­cula sin Ledger). Pero me resulta menos estimulante el universo Gilliam desde que prescinde de maquetas y trucajes fotográficos, ahora que su mundo se ha vuelto digital y visualmente tan limpio y definido. ¿Éste es el tipo que hizo Las Aventuras del Barón De Munchausen? No parece ésta una pelí­cula tan arriesgada, paradójicamente, sino todo lo contrario, conservadora, insistente y precaria a pesar del artificio, salpicada de autorreferencias, recursos visuales de la época de los Monty Python o inspirados en las últimas propuestas de Tim Burton. Terry Gilliam es un director que parece no evolucionar en su madurez, su fórmula da muestras de agotamiento, y su cine, como ejemplifica este film, se parece cada dí­a más a un truco barato de feria, que intenta seducirte con fuertes impulsos visuales, pero que son poco consistentes, parecen algo trasnochados y caen pronto en el olvido.

Jesús Manuel Rubio.


Terry Gilliam | Terry Gilliam, Charles McKeown | Heath Ledger, Johnny Depp, Colin Farrell, Jude Law, Christopher Plummer, Verne Troyer, Tom Waits, Lily Cole, Andrew Garfield | Nicola Pecorini | Mick Audsley | Jeff Danna, Mychael Danna | Anastasia Masaro | Terry Gilliam, Amy Gilliam, Samuel Hadida, William Vince | Patrice Theroux, David Valleau | Davis-Films, Infinity Features Entertainment, Parnassus Productions, Poo Poo Pictures, Grosvenor Park Productions | Sony Pictures | 4 |
  • http://pulse.yahoo.com/_4JVNNDCCW4E4HBLF4Y232JTCY4 Maria Sch

    En realidad creo yo que la temática
    principal de esta película es el destino, que nosotros somos los encargados de
    elegir entre varias opciones a cerca de lo que queremos hacer con nuestra vida,
    que si bien sí existe un destino, somos capaces de cambiarlo y hacer cambiar el
    Universo, creo que eso es la moraleja que deja una de las peliculas
    de estrenos
    que esta por transmitirse en televisión y que bien vale
    la pena ver, no solo por el mensaje que posee, sino también por las actuaciones
    y la fantasía que rodea a cada personaje.

  • http://pulse.yahoo.com/_4JVNNDCCW4E4HBLF4Y232JTCY4 Maria Sch

    En mi opinión es una excelente película que tiene como tema
    principal la coexistencia entre el bien y el mal,  y como cada uno puedo elegir su destino de
    acuerdo a las experiencia vivida, es de esas peliculas
    de estrenos
    , que valen mucho la pena ver, porque cuenta historias muy
    interesantes, mezcla la fantasía con las actuaciones la hace una película muy
    buena.

  • McLovin

    Bueno, primero de todo decir que yo también me he decidido a comentar después de mucho tiempo siguiendo la página.

    Estoy totalmente de acuerdo con la nota de esta crí­tica; visualmente la pelí­cula es “acongojonante”, cada vez que pasamos a través del espejo a la mente de Terry Gil… perdón, del Dr. Parnassus, uno no puede más que disfrutar con el espectáculo que le ofrecen.

    Pero, por lo demás, cualquier parecido con una trama bien elaborada y un guión sólido es pura coincidencia, la pelí­cula en este aspecto hace aguas por todas partes y aunque consigue salvar con bastante maña la ausencia de Ledger, en mi opinión es en conjunto un auténtico despelote.
    Además, como ya ha comentado Verwirrung, la peli tiene un rollo circense que me resulta bastante cargante y que afecta también a las interpretaciones, sobreactuadas en muchos momentos (aunque entiendo que esta era justamente la intención del director).
    En definitiva, tiene algunos flashes de lo que todos esperamos de Gilliam, pero en conjunto me ha resultado fallida.

Críticas

animales2

El precalentamiento (segunda parte).

apostle

Otro ejemplo de buenas ideas diluidas en una puesta en escena adormecida y un protagonista sin sal.

rev1

El amor nos salvará a todos.

el reino

Caída en picado en el pozo de la corrupción.

chpa1

Camelot termina.

Twitter

Podcast