Reportajes

LOS 00

DINERO Y ORIGINALIDAD

Sólo una de las peliculas más taquilleras de los años 2000 en todo el mundo son material original especí­ficamente creado para un film. De entre las pelí­culas nominadas a los Oscar, sólo nueve de un total de 45 cumplen esta premisa. En la segunda parte del artí­culo nos ponemos crueles: un repaso en cifras a los fracasos de taquilla más grandes de la década. Pero por el momento, véase la lista de marras…

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Warner Bros es la gran triunfadora: la suma acumulada de sus films más taquilleros
 asciende a 6.400 millones de dólares. Harry Potter emerge como
la franquicia más taquillera de los años 2000.

Buscando a Nemo es el único film de la lista que ni es una secuela, ni una adaptación literaria. En lo que se refiere a los films nominados al Oscar, las ocho pelí­culas originales que han llegado a la recta final de las nominaciones son Gladiator, Gosford Park, Lost in Translation, Crash, Babel, Little Miss Sunshine, Juno y Michael Clayton. Sólo Gladiator se alzó con el premio a Mejor Pelí­cula. Los criterios empleados aquí­ son muy restrictivos, ya que se eliminan pelí­culas biográficas y cualquiera, en general, para cuya realización haya sido necesario comprar algún tipo de derecho.

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Si ampliamos un poco más la lista de pelí­culas más taquilleras, y seleccionamos de entre el medio centenar, descubrimos que las pelí­culas originales son nueve: a Buscando a Nemo se unen Kung Fu Panda, Los Increí­bles, Hancock, Ratatouille, Madagascar, El Dí­a de Mañana, Monstruos S.A. y Wall-E.

Keith, uno de los lectores de la web Kottke, se expresa sobre esta tendencia:

“Parece que, con todo, la taquilla aprecia más la originalidad que la Academia. Tómese ésto como se quiera. Lo cierto es que es una pobre forma de medir realmente la originalidad, ya que las cincuenta pelí­culas más taquilleras de esta década han puesto el listón muy alto (más de 500 millones de dólares), y demandan que el público esté lo suficientemente familiarizado con el material para atraer a la audiencia necesaria y conseguir semejantes cifras. Al mismo tiempo, estos datos cimentan la idea de que la mayor parte de todo lo que es “creativo” simplemente remite a una idea previa”.

De los 15 films más taquilleros de los 90, siete son propiedades originales: Independence Day, El Rey León, El Sexto Sentido, Armageddon, Solo en Casa, Ghost y Twister. En los años 80 –donde existe menos consenso sobre las cifras recaudadas–, cinco de las 10 pelí­culas más taquilleras son originales: ET, En Busca del Arca Perdida, Cazafantasmas, Superdetective en Hollywood y Regreso al Futuro.

Para ver un ejemplo similar de semejante predominio de franquicias y adaptaciones hay que remontarse a los años 70:

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La Guerra de las Galaxias y Encuentros en la Tercera Fase (otras listas incluyen a El Golpe entre las 1o primeras) son las únicas que pueden ser consideradas material original. Tiburón, Superman y El Exorcista son adaptaciones literarias o cómic; Fiebre del Sábado Noche es una adaptación de un artí­culo periodí­stico; Moonraker, La Espí­a que me Amó forman parte de la saga Bond y Grease es la adaptación de la obra musical de Jim Jacobs y Warren Casey.

ALGUNOS FRACASOS

A continuación, algunos de los fostiones más importantes de esta década que nos deja…

– Campo de Batalla: La Tierra (2000)

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· Presupuesto: 73 millones

· Recaudación total mundial: 30,2 millones

· Pérdida inicial (antes de DVD, ví­deo, TV…): 53.0 millones

– Final Fantasy: La Fuerza Interior (2001)

· Presupuesto: 167 millones

· Recaudación total mundial: 85 millones

· Pérdida inicial (antes de DVD, ví­deo, TV…): 81.0 millones

– Town & Country (2001)

· Presupuesto: 105 millones

· Recaudación total mundial: 10 millones

· Pérdida inicial (antes de DVD, ví­deo, TV…): 94.0 millones

– Las aventuras de Pluto Nash (2002)

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· Presupuesto: 120 millones

· Recaudación total mundial: 7 millones

· Pérdida inicial (antes de DVD, ví­deo, TV…): 112.0 millones

– Gigli (2003)

· Presupuesto: 74 millones

· Recaudación total mundial: 7 millones

· Pérdida inicial (antes de DVD, ví­deo, TV…): 66.7 millones

– El Álamo (2004)

· Presupuesto: 145 millones

· Recaudación total mundial: 25 millones

· Pérdida inicial (antes de DVD, ví­deo, TV…): 119.1 millones

– Sahara (2005)

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· Presupuesto: 241 millones

· Recaudación total mundial: 119 millones

· Pérdida inicial (antes de DVD, ví­deo, TV…): 121,7 millones

– Instinto Básico 2 (2006)

· Presupuesto: 70 millones

· Recaudación total mundial: 39 millones

· Pérdida inicial (antes de DVD, ví­deo, TV…): 31 millones

– La Brújula Dorada (2007)

· Presupuesto: 180 millones

· Recaudación total mundial: 370 millones

· Pérdida inicial (antes de DVD, ví­deo, TV…): Ninguna. Pero la mayor parte del dinero fue recaudado en el mercado internacional. Desgraciadamente New Line no vió ni un duro de esa cantidad porque habí­a vendido los derechos en el extranjero para costear el presupuesto. En Estados Unidos recaudó 70 millones. Pérdida inicial para la productora: 110 millones de dólares. New Line fue posteriormente vendida a Warner Bros.

MENCIONES ESPECIALES

– Zyzzyx Road (2006)

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· Presupuesto: 2 millones

· Recaudación total mundial: 30 dólares.

· Pérdida inicial (antes de DVD, ví­deo, TV…): Dos millones menos treinta dólares.

– Delgo (2008)

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· Presupuesto: 40 millones

· Recaudación total mundial: 640.000 dólares (511.000 en su primera semana, el peor estreno de todos los tiempos, en relación al presupuesto).

· Pérdida inicial (antes de DVD, ví­deo, TV…): El arte del cine (sí­, la he visto).

Más…

The 2000 in film – Wikipedia | Aquí­

Only Eight of this Decade ‘s Bets Picture Nominees are Original – /Film | Aquí­

Movies originality and Success – Kottke | Aquí­

Greatests Box-Office Bombs, Disasters and Flops – Filmsite | Aquí­

GUERRA

Bastantes expertos coinciden en señalar que la historia del siglo XXI comienza a escribirse el 11 de septiembre de 2001 a las 8:46 de la mañana –hora local estadounidense–, con los atentados perpetrados por terroristas suicidas al mando de aviones de pasajeros kamikaze contra las Torres Gemelas del World Trade Center y el Pentágono, junto con un tercer aparato secuestrado que acabó estrellándose en Pennsylvania después de que los pasajeros intentaran, sin éxito, asumir el control del avión. La organización terrorista internacional Al Qaeda se atribuye la matanza que costó la vida a 2.976 personas y a los 19 secuestradores de los tres aviones. Ocho años después, la dinámica de eventos iniciada ese dí­a sigue ocupando buena parte de la actualidad internacional, en dos guerras libradas en Irak y Afganistán, que en su totalidad se han cobrado más de un millón y medio de vidas humanas. Ocho años de pelí­culas y documentales. Aquí­ os presentamos algunas de las mejores obras que han abordado el principio de este siglo.

Todas las imágenes de este reportaje, excepto “Prolegómenos”, proceden de la fantástica web The Big Picture, del Boston Globe.

PROLEGÓMENOS

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Las obras que examinan los antecedentes directos de los atentados del 11-s coinciden en señalar tres décadas de relaciones entre el Gobierno estadounidense, la familia Bin Laden y el régimen talibán en Afganistán, en particular desde la invasión soviética del paí­s centroasiático. En su mayor parte, son profundamente descriptivas –en general se mueven en el género documental–, poco personales y, como retrospectivas que son, sujetas a crí­ticas polarizadas sobre el desarrollo de los hechos que narran, y sobre las tesis finales que exponen, en particular a las que se refieren a las responsabilidades del Gobierno estadounidense.

La Guerra de Charlie Wilson (Mike Nichols, 2007)

El film basado en el libro homónimo de George Crile y protagonizado por Tom Hanks, Julia Roberts y Phillip Seymour Hoffman narra el incremento de fondos armamentí­sticos proporcionados a los Talibán durante los años 80 procedentes del Senado estadounidense a través de los esfuerzos del congresista Charlie Wilson. El film fue recibido con crí­ticas mixtas por parte de los oficiales de la CIA y del Gobierno implicados durante la época, en particular sobre la tesis referida por Crile, quien asegura que el fracaso de la reconstrucción de Afganistán tras la retirada soviética “abrió un vací­o de poder para elementos radicales como Bin Laden”.

Farenheit 9/11 (Michael Moore, 2004)

El documental filmado por Michael Moore es, a dí­a de hoy, la crí­tica más encendida realizada hasta el momento a al Gobierno del presidente estadounidense George W. Bush. Concentra gran parte de su metraje en denunciar una relación de poder y ventajismo entre el régimen del dictador iraquí­ Sadam Husein y oficiales de la compañí­a Halliburton, parte de los cuales acabarí­an alcanzando puestos de poder en la Casa Blanca tras la victoria de George W. Bush en las elecciones de 2000, que el documental tacha de “fraudulentas”. Es el documental más taquillero de la historia. Ganador de un Oscar, y de la Palma de Oro del Festival de Cannes, y uno de los más criticados. Se le acusa de “propagandí­stico” y “distorsionador”. Moore siempre ha defendido que los hallazgos del documental se basan en las conclusiones de la Comisión 9/11, encargada de examinar los acontecimientos previos a los atentados del 11 de septiembre.

Inside 9/11 (National Geographic, 2005)

Ganador de un premio Emmy y el documental más visto en la historia de la cadena, Inside 9/11 es considerado casi por unanimidad el mejor documental sobre los hechos que precedieron a los atentados. Cuatro horas de duración durante las cuales se examinan todos los ángulos que convergieron en los ataques de 2001 en Estados Unidos: desde la escalada de poder protagonizada por Bin Laden hasta la comparecencia de los responsables de los atentados, entre ellos Jaled Sheik Mohammed y los pilotos de los aviones Mohamed Atta y Ziad Jarrah. La segunda parte del documental examina minuto a minuto el ataque. Aquí­ lo tenéis en su totalidad, en dos partes de 105 minutos cada una, cortesí­a de Google Video.

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Los atentados fueron respondidos artí­sticamente otorgando a los sucesos una dimensión mucho más í­ntima y personal. No hay que olvidar, no obstante, el breve pero intenso perí­odo de censura que siguió en las semanas inmediatamente posteriores a los ataques, y que se prolongó en menor medida con la posterior edición de films “saneados” por la tijera, eliminando cualquier escena que pudiera remitir al 11 de septiembre. Paralelamente, cineastas y artistas reconocidos rinden homenaje a la ciudad de Nueva York, bien sea Woody Allen patinando en el Rockefeller Center, o Tom Cruise en su discurso de apertura de la 74 edición de los Oscar (escrito por Cameron Crowe, por cierto). Este perí­odo de incertidumbre y pesar culmina en diciembre de 2002, con el estreno de La íšltima Noche, de Spike Lee.

La íšltima Noche (Spike Lee, 2002)

Uno de los films más extraordinarios de esta década, La íšltima Noche recoge las últimas horas de libertad del traficante Montgomery Brogan, en mitad de los tumultuosos momentos tras el 11/S. Spike Lee y David Benioff realizan constantes alusiones a los atentados con planos explí­citos de las torres de luz que sustituyeron simbólicamente a sus contrapartidas reales y de la llamada Zona Cero, los escombros donde se encontraban las Torres Gemelas. Dos escenas son especialmente significativas: los tí­tulos de crédito al ritmo de la épica banda sonora de Terence Blanchard y el monólogo de Brogan ante el espejo, en el que tras examinar la ciudad y criticar todos sus estratos sociales reconoce finalmente que él, y sólo él, es el responsable de todo lo que se le ha venido encima: “Lo tení­as todo, y lo jodiste”. Hasta qué punto Brogan es una extensión del sueño americano, es algo que Lee deja voluntariamente a la conciencia del espectador. No tanto un thriller como una reflexión sobre la rabia, la angustia y la tristeza de todos los neoyorquinos, Lee no ha vuelto a realizar desde entonces un film tan importante. Ni tan valiente: el primer film que abordarí­a con mayor profundidad el 11-s llegarí­a nada menos que cuatro años después.

United 93 (Paul Greengrass, 2006)

Aprovechando el colchón proporcionado por Lee, el realizado británico Paul Greengrass incorpora su estilo documental a la narración de los hechos transcurridos en el vuelo 93 de United Airlines, el único que no llegó a impactar contra el destino elegido por los secuestradores (el Capitolio) debido a una rebelión organizada por los pasajeros del propio vuelo. Este es el primer film que incorpora directamente los sucesos del 11 de septiembre dentro de su narrativa. Si nos olvidamos del breve uso de la banda sonora y el empleo de actores profesionales, es una descripción poderosí­sima y muy poco ideologizada de los acontecimientos, en particular en su absolutamente descomunal última media hora, en la que se narra el asalto final de los pasajeros contra los terroristas, y donde Greengrass consigue uno de los grandes logros del film: convencer durante unos segundos a la audiencia de que va a cambiar la historia. Greengrass se ha labrado un nombre con las dos entregas de Bourne, pero el falso documental es el terreno que mejor domina. Con Bloody Sunday, esta es su mejor pelí­cula.

Menciones especiales: The Guys (Jim Simpson, 2003), World Trade Center (Oliver Stone, 2006), y Escondido en la Memoria (Mike Binder, 2007)

AFGANISTÁN

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La respuesta estadounidense a los ataques del 11 de septiembre tiene lugar menos de un mes después, con el inicio de la operación Libertad Duradera contra el régimen talibán que presumiblemente da cobijo al lí­der de Al Qaeda, Osama Bin Laden, en el complejo de cuevas de Tora Bora. Esta operación –y la desarrollada paralelamente por la OTAN en la forma de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF)– sigue en curso en nuestros dí­as. Desde los comienzos hasta el momento de escribir estas lí­neas, el conflicto ha causado casi 8.000 muertos entre las filas de las fuerzas de seguridad afganas e internacionales, casi 25.000 guerilleros talibán fallecidos. El número de civiles muertos oscila, según fuentes, entre los 11.000 y 31.000.

El número de films sobre la guerra de Afganistán es mucho más reducido que el de los que se ocupan de la guerra de Irak. Esto se puede atribuir a un montón de razones. La fundamental: el conflicto sigue plenamente activo. A ello hay que añadir la enorme peligrosidad del territorio, la presencia efectiva de talibán diseminados por el paí­s, la omnipresencia del conflicto iraquí­ a partir de 2003 o el pobrí­simo nivel de desarrollo cultural del paí­s centroasiático, por poner unos ejemplos. El tema más abordado en Estados Unidos es la existencia del centro de detención de la base militar de Bahí­a de Guantánamo que, por claridad, situaremos en un apartado distinto.

Desde el Exterior: Ficción

Leones por Corderos (Robert Redford, 2007)

Como uno de los pocos films estadounidenses que han abordado especí­ficamente el conflicto de Afganistán, uno de los mayores alicientes de Leones por Corderos es que está dirigida por uno de los actores más combativos de la historia reciente de Hollywood. El film está dividido en tres historias que examinan el impacto del conflicto en la cúpula de poder estadounidense, en el frente de batalla y en la población, particularmente juvenil. La primera está bien argumentada y simplificada en su punto justo, pero carece de garra mientras la segunda está bastante metida con calzador. Es en la tercera –una conversación entre un profesor y uno de sus alumnos– donde la pelí­cula tiene el pulso: una llamada a la acción popular. Redford, testigo de la guerra de Vietnam, intenta enviar un importante mensaje: salvar la distancia que separa al pueblo del conflicto para que cada uno de los ciudadanos exprese activamente su opinión sobre la guerra. Inteligentemente, Redford centra su mensaje en los más jóvenes.

Cometas en el Cielo (Marc Forster, 2007)

La adaptación de la novela de Jaled Hosseini sigue la vida de dos jóvenes afganos de distintas castas separados por la invasión soviética de Afganistán, y posteriormente reunidos tras el inicio de la guerra actual. El film ha sido duramente criticado por el Gobierno de Kabul por su crudo examen de la profunda división feudal afgana, que es básicamente el tema central de la pelí­cula, y no la descripción del régimen talibán. Ya la comentamos aquí­ en su dí­a: se puede beberciar, pero va de poética por la vida; demasiado para su propio bien. Por momentos es tan ñoña que parece que ha sido escrita por Bridget Jones. Sigo sin saber exactamente como catalogar a Forster (como director de acción, desde luego, no), pero se le agradece la valentí­a de abordar un tema muy, muy poco apreciado por el cine estadounidense, como mencionábamos antes. Gran banda sonora de Alberto Iglesias, poco más que rascar. Soldados británicos presentes en Afganistán criticaron duramente la forma en la que se simplifica la descripción del (para qué nos vamos a engañar, absolutamente salvaje en el fondo) régimen talibán.

Desde el Exterior: Documental

Rethink Afghanistan

Un documental gratuito y disponible enteramente en Youtube en seis partes (con opción de subtí­tulos en inglés y castellano). Se aborda: el prolegómento a la invasión, la influencia paquistaní­ en el conflicto, el coste de la guerra, las masivas bajas entre la población civil causadas por los bombardeos de apoyo de la OTAN y Estados Unidos a las incursiones por tierra, el papel de la mujer y, por último, la creencia cada vez más abierta en el seno de la Inteligencia estadounidense de que la “victoria” en Afganistán es simplemente imposible.

Desde Afganistán

Afghan Star (Havana Marking, 2009)

Afghan Star sigue durante unos meses a los cuatro finalistas del equivalente afgano de Operación Triunfo, cuya final fue vista por once millones de personas (una tercera parte del paí­s). Cada minuto del film es un reflejo de las enormes contradicciones de la sociedad afgana y la fricción que existe entre el tradicionalismo y la progresiva occidentalización de las generaciones más jóvenes del paí­s. Como bien hace notar el artí­culo correspondiente del NY Times, casi todos los participantes del documental hablan un más que correcto inglés. En general, se describe a un pueblo harto de la violencia generacional que le atenaza y apoya a ultranza del derrocamiento del régimen talibán, que prohibí­a la exhibición de pelí­culas, música y bailes. El aspecto más importante, de todas formas, es la descripción de los peligros diarios que atraviesan las chicas, en particular las dos finalistas del concurso, amenazadas de muerte diariamente por los consejos islámicos, que advierten de que el programa supone “el colapso del paí­s”. La directora del film, Havana Marking, solicitó asilo polí­tico en Estados Unidos tras presentar el film en el Festival de Sundance.

IRAK

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El conflicto abierto en 2003 es fuente de una enorme cantidad de material documental y narrativo, tanto en cine como en televisión, donde se abordan innumerables aspectos de la guerra: desde su enormemente cuestionadas legitimidad y legalidad, la actuación de las fuerzas estadounidenses, la transición del totalitarismo de Sadam Husein a un Gobierno democrático, los crí­menes contra los derechos humanos cometidos en territorio conflictivo y en el exterior (Guantánamo, vuelos secretos), las repercusiones psicológicas sobre la población civil y los soldados, y un largo etcétera. La relativa asunción del control de la mayor parte del paí­s por parte de las fuerzas internacionales ha permitido cierto margen de maniobra a los cineastas, si bien hay que recordar que la violencia allí­ sigue siendo el pan nuestro de cada dí­a. La magnitud del conflicto es descomunal: el total de bajas excede el 1.300.000.

Circunstancias Polí­ticas

No End In Sight (Charles Ferguson, 2007)

Afortunadamente, contamos aquí­ con uno de los mejores documentales jamás realizados. No End In Sight aborda la cadena de decisiones que se adoptaron en la remodelación de la polí­tica iraquí­ tras la toma de Bagdad y la caí­da del régimen de Husein. Dirigido por el antiguo analista de Brookings Institution, Charles Ferguson, el documental tiene el privilegio de contar primero con impactantes imágenes de archivo, combinadas con voces autorizadas, oficiales, y de muy alto nivel quienes coinciden en denunciar la increí­ble secuencia de errores cometidos por la administración de George W. Bush, en particular tres: la absoluta falta de preparación de la Administración Provisional para reconstruir el paí­s –solo 11 personas de todo el equipo internacional desplazado hablaba árabe–, la permisividad de las fuerzas estadounidenses para impedir el pillaje y los saqueos –que acabaron con la práctica totalidad del legado histórico y cultural de los museos de Irak– y, finalmente (agarraos), la decisión de despedir al ejército de Sadam Husein, enviando a las calles a medio millón de soldados sin un duro quienes, eventualmente, acabaron formando parte de las filas de la insurgencia. También se repasa, muy sucintamente, la influencia de Irán en el conflicto como gran potencia chií­ de la región.

Los Soldados

The Hurt Locker (Kathryn Bigelow, 2009)

El único film de este reportaje cuya presencia en esta lista se basa más en méritos cinematográficos que en puramente informativos. Simplemente, y en opinión del que suscribe, es la mejor PELíCULA sobre la guerra de Irak. La verdad es que se nos proporcionan muy pocos datos sobre el conflicto, siendo más un estudio de las vidas de los soldados en general, y de uno en particular: el artificiero William James (Jeremy Renner, en el papel revelación de 2009), un psicópata enamorado de su trabajo quien no tiene inconveniente absoluto en a) renegar de su propia familia y b) poner en peligro las vidas de sus compañeros de pelotón. Le veo algunos problemillas, a tí­tulo personal también: más que trama, propiamente dicha, es básicamente una sucesión de episodios, pero cabe preguntarse si no está realizada voluntariamente con esa idea. Todos los dí­as son exactamente iguales en las vidas de esta gente. En cuanto a la dirección del film, el abuso de la cámara en mano se ve resuelto por un excelente trabajo de montaje y planificación: la maestrí­a de Bigelow a la hora de desarrollar escenas de acción, que duran lo que tienen que durar. Y psicológicamente hablando, si los films bélicos se enorgullecen de mostrarnos un vací­o moral (y siguiendo esta lógica), The Hurt Locker es un agujero negro. Y, sobre todo, una pelí­cula de acción como la copa de un pino, ni más ni menos. Ya profundizaremos un poquito más en ella si llega a estrenarse en España de una putí­sima vez.

Generation Kill (David Simon & Ed Burns, 2008)

La serie de la HBO creada por David Simon y Ed Burns (The Wire), basada en el libro homónimo de Evan Wright nos narra los primeros momentos de la invasión de Irak a través de la experiencia del primer batallón de Reconocimiento de los Marines, el primer grupo de soldados estadounidenses que entraron en la guerra de Irak. Si acaso, es la crí­tica más dura realizada a la actuación militar. No tanto a los Marines protagonistas, casi todos ellos descritos como combatientes profesionales, como más bien al descoordinado e inepto mando y a los violentos reservistas que llegaron después de ellos. Se examinan, entre otras cosas, la fricción entre el Ejército y la operaciones especiales de la CIA, la naturaleza de las reglas de enfrentamiento por las que un soldado sólo puede disparar si está siendo atacado. Pero sobre todo, la serie gira en torno a la perplejidad de los soldados que esperan pelear con el cuchillo entre los dientes, y que terminan llegando a 40 kilómetros de Bagdad sin haber disparado un sólo tiro. ¿Qué clase de guerra es esa, exactamente?.

(Mención especial: Redacted, de Brian de Palma. Su inclusión en esta lista es problemática, habida cuenta de que el director se ha quejado en numerosas ocasiones de que la propia productora ha alterado significativamente el material original. También recomendamos Jarhead, de Sam Mendes y Soldiers of Conscience, esta última sobre objetores y la vuelta a casa)

La Gente

Iraq in Fragments (James Longley, 2008)

El acompañamiento perfecto para No End in Sight, Iraq in Fragments es un documental grabado en el plazo de dos años por James Longley. En él, se examina de cerca el polvorí­n social que es Irak, donde conviven tres grupos con intereses particulares: suní­es, chií­es y kurdos (estos últimos independentistas). Carece voz en off. Se sustenta únicamente con sus potentes imágenes y con los comentarios de sus personajes. Es particularmente reveladora la parte que dedica a los chií­es y al clérigo Muqtada al Sadr, posiblemente la figura iraquí­ más relevante del conflicto tras la caí­da de Sadam. Friki consumado y desempleado de una tienda de videojuegos (os juro que no es coña), es también el máximo responsable del grupo más poderoso de la insurgencia iraquí­: el Ejército del Mahdi, que hasta hace dos años mantuvo en jaque a las fuerzas estadounidenses desde su bastión en Bagdad, el barrio de (¿lo adivináis?) Ciudad Sadr. Elevado a la categorí­a de deidad por sus seguidores, el documental nos ofrece una visión bastante amplia de su influencia en la vida actual de los iraquí­es. Una nota sobre el documental: a veces, está descaradamente “interpretado” por sus “actores”. La calidad del contenido, de verdad, excede a su falta de rigor formal.

Derechos Humanos

Terminamos con obras que examinan dos aspectos del conflicto en Irak centrados en las ofensas contra los Derechos Humanos: la situación en la cárcel de Guantánamo, donde se albergaba a los detenidos –muchos de ellos sin que se les garantizaran los derechos básicos establecidos en las Convenciones de Ginebra, muchos de ellos torturados– y la existencia de vuelos secretos de la CIA que les transportaban hasta el centro de detención.

Taxi to the Dark Side (Alex Gibney, 2008)

Si por el motivo que sea no podéis ver este film, intentadlo con uno bastante similar llamado Standard Operating Procedure, de Errol Morris, sobre los abusos a prisioneros cometidos por soldados estadounidenses en la cárcel iraquí­ de Abu Ghraib. Sin embargo, Taxi to the Dark Side ofrece una panorámica más amplia a partir de la detención de un taxista afgano, Dilawar, fallecido a manos de soldados estadounidenses en la base aérea de Bagram. Desde ahí­, el documental de Gibney se centra particularmente en las técnicas de maltrato a prisioneros y de lo absolutamente inútiles que resultan para extraer información. Expertos nos explican el funcionamiento de la llamada simulación por ahogamiento, cómo se puede matar a un prisionero sólo manteniéndole de pie durante dos dí­as seguidos, de qué forma influye en el cuerpo humano la privación de sueño a la que se sometí­a a los prisioneros y cómo el mejor acercamiento para conseguir información consiste en inspirar un clima de confianza y respeto con el detenido en lugar de machacarle a palos.

(Mención especial: Rendition, de Gavin Hood).


BANDAS SONORAS DE UNA DÉCADA

(por Mary Carmen Rodrí­guez)

Mulholland Drive de Angelo Badalamenti.

Mulholland Drive, estrenada en el 2001, es una de mis pelí­culas preferidas de esta década. Este fascinante, por decir tan solo una de sus cualidades, relato sobre el lado más tenebroso del sueño americano dirigido por el gran David Lynch, nos sirvió para descubrir a una actriz maravillosa llamada Naomi Watts, por cierto ahí­ está alucinante. Lynch volvió a contar con su compositor de cabecera, Angelo Badalamenti, que supo combinar a la perfección melodí­as inquietantes con piezas románticas y dramáticas como este Diane & Camilla que es una absoluta maravilla. La banda sonora de Mulholland Drive optó a un Globo de Oro y a un BAFTA.

Lejos del Cielo de Elmer Bernstein.

En el año 2002 el realizado Todd Haynes estrenó Lejos del Cielo, una puesta al dí­a del clásico melodrama en tecnicolor que triunfó en la década de los 50 y que popularizaron realizadores como John Stahl y Douglas Sirk. Para este film, maravillosamente protagonizado por Julianne Moore, a quien acompañan Dennis Quaid y Dennis Haysbert, quiso contar con un compositor excepcional, Elmer Bernstein, artí­fice del score de tí­tulos tan emblemáticos como Matar a un Ruiseñor, Los Siete Magní­ficos o La Gran Evasión y que ganó el Oscar en el año 1967 por Millie, Una Chica Moderna. Lejos del Cielo fue su gran despedida, Bernstein falleció en el año 2004, y para su tema central empleó un tema que ya habí­a utilizado en el film del año 1955, The View from Pompey’s Head, pero con diferentes arreglos. Esta banda sonora optó al Oscar y al Globo de Oro. Escuchamos dicho tema, Autumn in Connecticut.

La Joven de la Perla de Alexandre Desplat.

Si hago un repaso de las bandas sonoras de la década que más me gustan hay al menos seis que son son de Alexandre Desplat. Como no puedo citarlas a todas, escojo la música que compuso para La Joven de la Perla, porque fue el score que le abrió las puertas internacionales. Este film dirigido por Peter Webber, se estrenó en el 2003, se basaba en la novela escrita por Tracy Chevalier, y narraba cómo pudo pintar Johannes Vermeer uno de sus retratos más célebres, La Joven de la Perla. El film, protagonizado por Scarlett Johansson, muchí­simo antes de que decidiese convertirse en una estrella y dejar a un lado su prometedora carrera como actriz, y por Colin Firth, posee una banda sonora envolvente y de gran belleza, como muestra este Griet’s Theme, del que posteriormente se sacó un buen rendimiento gracias a la publicidad. La música de Desplat optó a un Globo de Oro y al BAFTA.

Monstruoso de Michael Giacchino.

Una de las grandes revelaciones del final de esta década ha sido Michael Giacchino. El compositor ha sabido ganarse una legión de admiradores gracias a la banda sonora de la serie Perdidos, y a algunos de sus trabajos cinematográficos como son Los Increí­bles, Ratatouille o más recientemente Star Trek y Up. Pero el año pasado nos sorprendió con Roar! una fanfarria de unos 12 minutos compuesta para los créditos finales de Monstruoso de Matt Reeves. Roar! ganó el premio al mejor tema del año concedido por los crí­ticos de música de cine, y con piezas como estas no es de extrañar que se le considere uno de los mejores candidatos para ocupar el trono del maestro John Williams.

La Fuente de la Vida de Clint Mansell.

Clint Mansell es otro de los compositores que mayor número de admiradores se ha ido ganando a lo largo de esta década. De la escena musical británica, con la banda Pop Will Eat Itself, pasó a reciclarse en la música cinematográfica de la mano del realizador Darren Aronofsky. Junto a él forman un tandem que funciona a la perfección, y prueba de ello lo tenemos en la banda sonora de La Fuenta de la Vida, ahí­, Mansell dio lo mejor de sí­ mismo y el resultado es sencillamente espectacular. Por este trabajo fue candidato al Globo de Oro. Podéis escuchar este Death is the Road to Awe, cuya parte final me parece acojonante.

Expiación de Dario Marianelli.

Otro de los grandes descubrimientos de la década es el italiano Dario Marianelli. Junto al realizador británico Joe Wright forma otro tandem excepcional, aunque también se ha amoldado a la perfección a Alejandro Amenábar para quien ha compuesto Ágora, uno de mis scores predilectos de este año. Para Joe Wright compuso la banda sonora de Expiación (2007), un hermosí­simo score que tiene temas inolvidables como Briony, en donde Marianelli al más puro estilo Leroy Anderson se ayudaba de una máquina de escribir, o el trágico Elegy for Dunkirk, que fue considerado la mejor composición del 2007 para los crí­ticos de música de cine. Podéis escuchar otro de los grandes temas de esta banda sonora que ganó con toda justicia el Oscar y el Globo de Oro, The Cottage on the Beach.

El Bosque de James Newton Howard.

A James Newton Howard ya le conocí­amos y admirábamos gracias a bandas sonoras como la de El Prí­ncipe de las Mareas pero cuando se ha unido al realizador M. Night Shyamalan ha sacado a relucir todo su potencial. Lo hemos comprobado con El Sexto Sentido, El Protegido, Señales, La Joven del Agua, El Incidente. Podrí­a haber elegido cualquiera de los otros trabajos que ha realizado para Shyamalan, como La Joven del Agua que me parece preciosa. Pero he decidido escoger El Bosque, estrenada en el 2004, porque me parece conmovedora. Para este score nominado al Oscar contó con la colaboración de la aclamada violinista Hilary Hahn, que suena increí­blemente en este What Are You Asking Me?. Me costó elegir un tema de este disco, porque The Grave Road o The Bad Color me parecen sublimes.

La trilogí­a de El Señor de los Anillos de Howard Shore.

Howard Shore, compositor fetiche del realizador David Cronenberg y que ha colaborado con directores como Tim Burton o Jonathan Demme, dio un paso agigantado en su trayectoria cuando decidió aceptar el desafí­o que le propuso el cineasta Peter Jackson, ponerle música a la trilogí­a de El Señor de los Anillos (2001-2003). No soy tan entusiasta de la trilogí­a del anillo como lo soy de su banda sonora. Lo que hizo Howard Shore me parece colosal, una verdadera obra maestra, y es sin duda una de las bandas sonoras más reconocibles de esta década. Shore se llevó tres Oscars por ello, en el 2002 se llevó la estatuilla a la mejor música por El Señor de los Anillos. La Comunidad del Anillo, y en el 2004 las estatuillas a la mejor música por El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey y a la mejor canción por Into the West. También ganó cuatro Grammys y dos Globos de Oro. Escuchamos uno de los temas más conocidos de la trilogí­a The Bridge of Khazad Dum.

Memorias de una Geisha de John Williams.

Qué os voy a contar de John Williams que no sepáis. Durante esta década con las bandas sonoras de la saga Harry Potter y Star Wars o con sus trabajos para Steven Spielberg como son Inteligencia Artificial, Minority Report, Atrápame si Puedes o Munich siguió demostrando por qué sigue siendo el Rey de la música de cine. Pero he decidido escoger Memorias de una Geisha de Rob Marshall estrenada en el 2005 porque es sin duda uno de sus últimos grandes trabajos, y porque representa una de los grandes robos de la historia de los Oscars, ya que un trabajo increí­blemente menor como es Brokeback Mountain de Gustavo Santaolalla se llevó la estatuilla. El score que pudo haberle proporcionado el sexto Oscar a Williams, es una verdadera joya, infinitamente superior a la pelí­cula de Marshall, y ganó el Globo de Oro, el BAFTA y el Grammy. Para la música del film colaboró con uno de los violonchelistas más afamados del mundo, Yo Yo Ma. Escuchamos uno de los temas más hermosos de esta banda sonora The Chairman’s Waltz.

Cold Mountain de Gabriel Yared.

El libanés Gabriel Yared formó un tandem excepcional junto al realizador Anthony Minghella, fallecido en marzo del pasado año. Para él compuso la oscarizada música de El Paciente Inglés, que se encuentra sin ningún tipo de dudas en mi top personal de bandas sonoras de la década de los noventa. Su último gran trabajo para Anthony Minghella fue la banda sonora de Cold Mountain por la que ganó un BAFTA, y aunque Yared no quedara satisfecho con el resultado final, sí­ se puede decir que hizo un score bellí­simo, con tracks de gran sensibilidad como son Ada Plays, I Marry You, Cold Mountain Anthem, o este Love Theme que vení­a a suplir con creces la falta de quí­mica que habí­a entre Jude Law y Nicole Kidman.

Gladiator de Hans Zimmer.

Y un guiño para el final. Siempre he dicho que prefiero al Hans Zimmer en su versión minimalista como el de La Delgada Lí­nea Roja, que al excesivo, que es el que mayor entusiasmo genera entre sus fans. Nunca me he considerado una entusiasta de este compositor, pero sí­ debo admitir que la banda sonora de Gladiator me gusta, tal vez porque disfruté mucho de la cinta dirigida por Ridley Scott y protagonizada por un testosterónico Russell Crowe y un estupendí­simo Joaquin Phoenix pasadí­simo de khí´l. La banda sonora de Gladiator fue candidata al Oscar. Podrí­a haber escogido algunos de los temas más representativos de este score como son The Battle, Slaves to Rome, pero siempre me he decantado por uno de los más dramáticos Am I Not Merciful?.

EL RESUMEN

¿Cómo resumirí­amos una década entera de industria cinematográfica?. Malamente. Pero eso no quiere decir que no lo vayamos a intentar. En penúltimo capí­tulo de nuestro repaso de la década de los 00 os presentamos algunas claves, acontecimientos, momentos, como queráis llamarlos, que han contribuido a dar forma a estos últimos 10 años. Y como lista anárquica que es, no existe ningún tipo de orden en absoluto. Triple negación incluida. Para añadir los vuestros, están los comentarios, gente.

EL SISTEMA

YouTube

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Creada en 2005 por tres antiguos empleados de PayPal, YouTube es la plataforma de contenidos audiovisuales más extendida del mundo. Su impacto ha sido prácticamente insondable, como difusora de cortos –hablamos aquí­ en su dí­a del fenómeno de Lo que tú Quieras Oir, que a dí­a de hoy ha sido visto 99 millones de veces–, como pilar de uno de los fenómenos más revolucionarios de la cultura audiovisual de esta década: el ví­deo viral, y como abanderada de plataformas nuevas y mejoradas –Vimeo– que han contribuido acercar a público y creador a un nivel inimaginable hace diez años.

VIDEO MEMORABLE DE LA DÉCADA: Me at the Zoo. El primer ví­deo colgado en Youtube, el 23 de abril de 2005 y protagonizado por Jawed Karim, uno de los cofundadores de la página. 19 segundos históricos (para The Guardian, tan importante como la Llegada del tren a la estación de La Ciotat, de los Hermanos Lumií¨re).

Digitalización

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El Ataque de los Clones se estrena en 2002 como la primera pelí­cula rodada í­ntegramente con una sistema digital de Alta Definición a 24 frames por segundo. Su productor, Rick McCallum, indicó que el coste total del material grabado, unas 220 horas, apenas excedí­a los 16.000 dólares. El coste en celuloide hubiera alcanzado 1,8 millones de dólares. Lo que en una producción de esta envergadura no deja de ser una curiosidad, si bajamos un poco en el escalafón nos damos cuenta de que la explosión del cine digital se ha convertido en la mayor revolución de la economí­a cinematográfica (en toda su historia, casi vamos a decir), gracias al abaratamiento de los materiales de grabación y del ahorro del posterior procesamiento del celuloide para su proyección definitiva. Se estima que el sistema digital reduce los costes de grabación hasta una quinta parte del presupuesto original para un film en 35 mm. Para miles de realizadores del mundo, es maná caí­do del cielo.

Superhéroes

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X-Men se estrena en 2000, tres años después de que la universalmente apaleada Batman & Robin pareciera cerrar definitivamente el género del cine de superhéroes. Nada más lejos de la realidad. El film de Bryan Singer anticipa la década más exitosa del género y que culmina en 2008 con El Caballero Oscuro, el film de superhéroes más taquillero de todos los tiempos y, sin ajustar inflación, la segunda pelí­cula que más dinero ha recaudado en Estados Unidos, sólo superado por Titanic. En diez años se han estrenado más de 20 pelí­culas de este género, que se ha consolidado como un dominador del cine comercial estadounidense. No podemos dejar de lado a franquicias importantes en esta década: Harry Potter, Piratas del Caribe, Matrix o Bond, pero ninguna de ellas tiene la enorme capacidad expansiva del género de superhéroes, en el que están trabajando absolutamente todos los grandes estudios de Hollywood, y cuya propiedad ha supuesto, verano tras verano, un cimiento básico de su plan de negocio.

El Arte

Pixar Animation Studios

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Simplemente un dato: hasta el estreno este año de Up, cuatro de las seis últimas pelí­culas de Pixar han obtenido el Oscar a la Mejor Pelí­cula de Animación (corregido, ver comments), que durante la década de los 2000 se ha consolidado como el estudio de animación más importante del mundo y, haciendo una media de las puntuaciones crí­ticas de sus films, el de más calidad artí­stica de esta década, gracias al extraordinario estándar de calidad que se han autoimpuesto sus propios creadores. “Lo único que nos da miedo de verdad es ser complacientes” , apunta Brad Bird, director de Rataouille y Los Increí­bles.

Los Creadores

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Sin ningún tipo de orden en concreto: Lars Von Trier, Pedro Almodóvar, Michael Haneke, Wong Kar Wai, Chan Wook Park, Pierre y Jean Luc Dardenne, Danny Boyle, Marco Tullio Giordana, Los Tres Amigos (Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu), Tim Burton, Steven Spielberg, David Cronenberg, Fernando Meirelles, Peter Weir, George Miller, Christopher Nolan, Alejandro Amenábar, Hayao Miyazaki, Alexander Sokurov, Spike Lee, Martin Scorsese, Ridley Scott, Terrence Malick, David Fincher, Paul Greengrass, Paul Thomas Anderson, Cameron Crowe, Mel Gibson, Jean Pierre Jeunet, Theo Angelopoulos, Manoel De Oliveira, Atom Egoyan, Joel & Ethan Coen, James Cameron, Andrew Niccol, Edgar Wright, Roman Polanski, Spike Jonze, Michel Gondry, Olivier Assayas, Jonathan Demme, Paul Verhoeven, Florian Henckel Von Donnersmark, Michael Mann, David Lynch, Zhang Yimou, Ang Lee, Peter Jackson, Woody Allen, Quentin Tarantino, Judd Apatow, Los hermanos Wachowski. Así­ a bote pronto. Poned a los que queráis.

Y él. Otra vez.

001

HBO

006

Unos dicen que, en realidad, siempre han existido buenas series. Otros, por su parte, prefieren considerar los años 2000 como la reemergencia de la calidad televisiva. Y el nombre que emplean es el de la cadena HBO, y la fecha es 1999 con el estreno de la primera temporada de Los Soprano. Todo lo que sigue después es historia de la televisión contemporánea: The Corner, Hermanos de Sangre, Carniví le, Ángeles en América, Deadwood, Extras, Rome, John Adams, John From Cincinatti, Generation Kill y, por encima de todas, y en opinión de nuevo del que suscribe, el producto audiovisual más extraordinario que he visto en mi vida. The Wire. Imposible olvidarse de las otras tres series más importantes de esta década: Arrested Development, El Ala Oeste de la Casa Blanca y Battlestar Galactica. Dedicar además una mención especial a los 13 años cumplidos por South Park, todaví­a sin descenso significativo de la calidad de sus capí­tulos, y la consolidación de Los Simpson como la serie más longeva de entretenimiento en horario primetime, con 21 temporadas en la brecha.

Hackman

008

“Los compromisos que uno tiene que establecer a la hora de hacer pelí­culas son parte de la bestia. Creo que he llegado a un punto en el que no querí­a hacerlo más. Ya no volveré a actuar. Y cómo lo echo de menos”.

Duele recordar a los que se han ido. Casi tanto como recordar a los que siguen aquí­ y han dejado de hacer lo mejor que sabí­an. Porque, que a nadie le quepa mucha duda: Gene Hackman era el mejor actor del mundo. Y ya no le veremos más. Espero que sea la edad (aunque siempre pensé que si hay una profesión que te dura hasta que crí­as malvas, esa es la de participar en el cine) u otras inquietudes personales las que le han llevado a abandonar la interpretación. Y que no sea la falta de voluntad. Porque si el mejor actor del mundo decide que comprometerse por el cine ya no vale la pena, todo lo demás que se ha comentado en esta lista, tampoco os quepa mucha duda, es ruido de fondo.

Felices fiestas a todos.

La Próxima Semana: 10

  • Estasbienbueno

    Excelente reportaje, es lo que amo de su página,  ese delicioso equilibrio entre lo guarro y lo profesional. Por fin me registre y solo para decirles eso… bueno…eh, saludos.

Críticas

la monja

Terror perezoso sostenido en un escenario terrorífico.

equalizer 2

Tu amigo y vecino Denzel.

Captura

La bestia domada.

mi6

Pillad palomítas.

ant-man-y-la-avispa

Aquí hemos venido por las risas.

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