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CORTOFILIA Y CINEFAGIA (O COMO LIBERAR ESTRÉS QUEMANDO LA RETINA)

Por Borja Crespo.

Escrita por: Colaborador | 22 enero | 12:22 AM


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Cortófilo. adj. Amante irreductible del formato corto. El cortometraje es una obra equiparable al largo, como el cuento a la novela. Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Cinéfago. adj. Persona que devora compulsivamente celuloide de cualquier género o temática. No hace ascos a ningún tipo de cine. Incluso se deleita con la serie Z.

No me importa que me llamen cortófilo. No me importa que me llamen cinéfago. Es más, me gusta. Me gusta mucho. Llevo ambas etiquetas con honor, aunque, como palabras, suenen raro y ni siquiera existan en el diccionario. Suenan a vicio, a locura, a enfermedad. Eso es el cine, sobre todo en pequeño formato. Hay que estar un poco ido de al olla para embarcarte en la realización de un cortometraje. Gastas dinero, embaucas a los amigos, explotas al personal… Todo ello para expulsar tus monstruos, sentirte satisfecho, alimentar la autoestima y fomentar una pasión devoradora que puede acabar en todo o en nada. Hacer cine es complicado, especialmente por estos pagos, pero el amor al arte puede con (casi) todo. Sarna con gusto no pica, dicen…

La cinematografí­a nacional va a trompicones, excepto en el mundo del cortometraje, donde, proporcionalmente, hay obras bastante más interesantes que en formato largo. El fantástico es un género que se prodiga mucho en el ámbito del corto. Jóvenes realizadores que lo han cultivado en los últimos años, y han cosechado premios a nivel internacional, han dado el salto al largometraje.

El género fantástico, campo ideal para el aprendizaje y la experimentación, se presta mucho a la metáfora, pero también al delirio, al non sense y los paraí­sos artificiales. La parábola social no ha de estar reñida con la huida de al realidad, con la fantasí­a exacerbada y la mirada visionaria. Un hachazo produce horror, asusta, estremece. Pero también puede hacer reí­r, o abrir en canal nuestro lado oscuro, diseccionar nuestras miserias y ponerlas al fresco. No es obligatorio que haya mensaje, por supuesto, pero aderezar con algo de picante al plato siempre viene bien para no dejar indiferente al comensal que degusta el menú, cuanto más original mejor.

Sin la existencia de los festivales, la insoportable levedad del cortometrajista serí­a más angustiosa. La de muchos cinéfagos empedernidos, y espectadores en general, también. El primero, tendrí­a complicado que su criatura echase a andar. Los segundos, perderí­an la oportunidad de jugar con ella. Es sano, muy sano, quemar la retina con maratones de cortos en sesiones golfas o en citas cinéfagas que profesan un ambiente festivo encomiable. Permiten al público desprejuiciado disfrutar en alegre comunidad, amparado por la oscuridad de la sala, con una retahí­la de propuestas que apuestan directamente por el entretenimiento y algo más. Generalmente las piezas de formato corto son trabajos hechos con más imaginación que medios, que buscan un equilibrio entre la evasión y la reflexión.

¿Hacen falta más razones para ser cortófilo y cinéfago?

Borja Crespo.

SOBRE EL AUTOR: Borja Crespo empezó en el mundo del fanzine para acabar dirigiendo la lí­nea editorial de cómics de Subterfuge. Es guionista e ilustrador de cómics, ha colaborado regularmente con El Correo escribiendo sobre cine y nuevas tendencias, ha dirigido el Festival de Cine de Comedia de Peñí­scola de 2003 a 2005, dirige el Salón del Cómic de Getxo desde 2002, fue finalista al mejor corto fantástico europeo en los premios Melies con su corto Snuff 2000, es director de publicidad y realizador en televisión, y es socio de Arsénico Producciones junto a Nacho Vigalondo, Borja Cobeaga, Nahikari Ipiña y Koldo Serra. Acaba de editar Cortocuentos y actualmente está escribiendo el guión del que puede ser su primer largometraje.


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  • http://isladeljota.blogspot.com el jota

    Joder, ya puedo contestarles a los que me llaman friki, no soy friki, soy cinéfago (por poner un ejemplo, mi sesión del fin de semana pasado fue TERROR EN EL ESPACIO, LO QUE EL VIENTO SE LLEVO, CORAZON DE TINTA y LITTLE FISH, o sea terror italiano serie z de los 60, clásicos, comercial e independiente australiano, vamos, todo lo que tenga al alcance lo devoro…), adoro este mundo.

  • http://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute

    Lo cierto es que yo no he ido a muchos maratones de cortos, alguna vez a Cortogenia y a las muestras de mi escuela, pero sí­ que he podido ir unas cuantas veces a la Muestra SciFi de Madrid. En todos esos sitios es cierto que el ambiente suele ser genial, gente que disfruta y devora el cine, a veces de forma algo escandalosa, pero divertida. Ese tipo de eventos mantienen vivo el amor al cine, al menos en las salas, porque son las ocasiones donde se ve realmente el reclamo que generan las pelí­culas aunque no todas sean demasiado comerciales.

    Puede que haya exceso de festivales y que eso haya devaluado un poco el valor del premio como tal, pero se han convertido casi en un circuito alternativo de exhibición para los cortos y para pelí­culas que de otro modo no llegarí­an a estrenarse. Me parecen necesarios tanto para quienes hacen ese cine como para quienes quieren verlo.

  • Jordi M. Novas

    Lo reconozco, a mí­ me atraen las pelí­culas largas. Cuanto más supuestamente oscuras y duras y largas más me atraen. Al ver lo que dura la última de Haneke por ahí­ en una ficha (dos horas y media) creo que tuve una pequeña erección.
    Sin enmbargo a la hora de leer, aunque no me importa tragarme buenos tochos (estoy ahora mismo flipándolo con “La broma infinita”), soy un gran aficionado a los relatos cortos, tanto a leerlos como a escribirlos. Creo que soy, más que nada Ficcionofago. O algo así­.

    http://jordim.wordpress.com/

  • http://adadadad 00110011

    Bueno, a mi me gusta ver todo tipo de cine, pero no por eso debo tragarme todas las pelí­culas del mundo ¿incluso las pelí­culas producidas por Bollywood? Detesto muchas cosas, como por ejemplo el cine musical, las comedias románticas del montón, etc

    Sobre los cortos, pues la verdad es que no veo muchos cortometrajes, antes si veí­a, pero ahora de vez en cuando veo algo.

    No me gustan que me etiqueten de algo, solo sé que me gusta el cine, ahora disfruto de las series. Junto al cine, también me encanta la música y la lectura, en fin, todos estos ocios son mis verdaderas drogas.

  • http://www.trival.tk trivalstudios

    Yo también me considero cinéfago y cortófilo. Creo que los cortófilos escasean, por eso siempre se ven las mismas caras en las proyecciones de cortos. Es un público muy dificil (y crí­tico) porque suelen ser personas que también se dedica a realizar cortometrajes. Yo creo que el futuro es internet, los canales de video y las redes sociales. Aquí­ os dejo un cortometraje que trata sobre las redes sociales que he presentado al notodofilmfest de este año:
    ¿QUIERES SER MI AMIGA?
    http://www.notodofilmfest.com/ediciones/09/?lg=es&corto=20388

    Espero que os guste, un saludo.

  • Serpico

    La gente se extraña cuando le digo la cantidad de peliculas que he visto o la cantidad de veces que puedo llegar a ver una misma pelicula y sobre todo se horrorizan cuando les digo que me gusta tanto ver peliculas como el padrino o la vida es bella o tambien puedo tirarme una noche entera viendo pelicuas de George A Romero, ahora puedo decirles que es porque soy un Cinéfago.