Hace unas semanillas comentábamos en la web la película Secuestrados vista también en esta edición de Sitges y la comparábamos con la película que nos toca en lo que al planteamiento de dirección se refiere. Una puesta en escena con el plano secuencia como base estilística y como mecanismo para meter al espectador de lleno en la película. Comentábamos, a grandes rasgos, que en ese sentido Secuestrados era la cara y La Casa Muda, la cruz.
Vayamos al grano. La Casa Muda es la historia, narrada en tiempo real, de una chica que llega a una casa en medio del campo junto a su padre para ordenarla y limpiarla para un cliente que está a punto de vender la propiedad. Una vez dentro de la casa ella comienz aa escuchar una presencia y ruidos en la planta superior. Esa presencia, como no podía ser de otra forma, es hostil y pronto la protagonista tendrá que… ehmmm… Ok, aquí llega el problema. Tenemos una película rodada en un único plano secuencia, lo que a nivel de dirección y puesta en escena es un auténtico reto. Un reto porque el decorado debe estar en todo momento listo para ser utilizado en la trama, y un reto porque es indispensable que en todo momento, en esa única toma (aunque con algún empalme disimulado) sucedan cosas que nos mantengan atentos a la trama. Es este segundo aspecto el que falla de lleno.
La protagonista no tardará en ocupar el tiempo deambulando por la casa, mirando cualquier recoveco, lata vieja o mueble polvoriendo como si estuviese haciendo un inventario, todo por mantener un plano secuencia en funcionamiento y por encajarlo en la duración mínima que se espera de un largometraje (unos 70 minutos). La historia es tremendamente esquemática y al director le resulta imposible mantenerla viva durante todo el metraje y más con un planteamiento de dirección que evidencia más, sí cabe, la falta de acciones que hagan avanzar la historia en algún sentido. Y si no hay acciones que capten la atención del espectador éste empieza a fijarse en lo que no debe (aspectos técnicos sin importancia, objetos sin interés o, lo que es peor, cuánto queda para el final).
No se puede negar la valentía de afrontar una película con recursos escasísimos de este modo, pero eso no es excusa para justificar un guión pobrísimo que para colmo nos reserva el clásico giro inesperado en el final totalmente tramposo (no hay ningún elemento previo que sostenga dicho cambio de rumbo en la historia). Esto es un problema doble, porque con todos los tiempos muertos que tiene la película es un pecado mortal que nunca se utilicen para dar pistas o detalles que sostengan el desenlace.
Yo al menos no pude evitar una sensación de aburrimiento total y de engaño al final. Entiendo que la película ha tenido difusión y presencia en festivales como Cannes o Sitges más por ser una propuesta más o menos original a nivel de dirección (plano secuencia único y rodado con una cámara de fotos), pero todo lo demás está muy por debajo de lo que cabría esperarse de una película que ha conseguido hueco en semejantes plataformas de exhibición. El mayor interés de una película, al menos para mí, nunca puede ser un aspecto puramente técnico.
En cualquier caso sí que es útil su visionado para ver hasta qué punto un plano secuencia y cualquier película en general necesitan que cada escena tenga una acción y un contenido que hagan avanzar la historia en una dirección concreta.
http://www.lashorasperdidas.com Javier Ruiz de Arcaute
Puede ser, son variantes distintas en las que la técnica predomina, quizás, sobre la historia. Aunque en las películas que citas (salvo la de Valhalla Rising) al menos el espectador se entretiene. Sé que eso no es siempre suficiente, yo a veces me entretengo mirando una mosca, me refiero a que en cada escena sucede algo. En esta película no, y ahí es donde creo que pierde más de lo debido. La historia es demasiado simple, breve y condicionada por el plano secuencia, como para aguantar bien los 80 minutos aproximados que dura.
Mr.Blonde
“El mayor interés de una película, al menos para mí, nunca puede ser un aspecto puramente técnico.”
Totalmente de acuerdo,por eso no me gusto “Avatar” ni veo las pelis de Emmerich ni TRansformers.Creo que son aspectos que deben servir como complemento a una historia,no al lucimiento personal del director ( Me paso con “Valhalla Rising” fotografia increible,grandes planos visualmente muy potentes….pero se les olvido poner dialogos y tener una historia que contar )
laalonso
Ya hace unos años que controlo el palmarés de Sitges para saber qué películas NO tengo que ver.